El PMDB, eje de la gobernabilidad en Brasil

Infolatam

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. Poner fin a la actual crisis política por la que atraviesa el gobierno de Dilma Rousseff pasa por reforzar y recomponer su alianza con el PMDB. En ese contexto es en el que se inscribe que la presidenta haya escogido a Michel Temer para coordinar el gabinete.

El intento de Dilma Rousseff de desembarazarse de la dependencia con respecto al PMDB y ganar autonomía se saldó, a comienzos de año, con una rebelión por parte de ese partido.

Una rebelión que fue liderada por el presidente del Congreso (Eduardo Cunha) y por el presidente del Senado (Renan Calheiros). Ambos del PMDB y los dos dolidos por la pretensión presidencial de impulsar un partido alternativo que recogiera a los disidentes e incentivara la división dentro del PMDB.

Este proyecto estaba encabezado por Gilberto Kassab, ministro de las Ciudades y líder del PSD, y alentado por Rousseff.

Esta rebelión del PMDB contra su aliada (Rousseff) ha dejado paralizado al gobierno que además atraviesa por una complicada coyuntura económica y está lastrado por la corrupción.

Dilma reconstruye puentes con el PMDB

Para recuperar la gobernabilidad y la conexión con el PMDB, Rousseff (que trató de evitar la reelección de Cunha en la Cámara Alta) ofreció esta semana la articulación del gabinete a Eliseu Padilha del PMDB.

Dilma Rousseff con su vicepresidente Michel Temer

Dilma Rousseff con su vicepresidente Michel Temer

Al rechazar este el ofrecimiento (pues no contaba con el respaldo de Cunha y Calheiros), la jugada de la presidenta ha sido elevar aún más la apuesta y poner como coordinador del gobierno a su propio vicepresidente, Michel Temer, un peso pesado del PMDB.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, le designó como ministro de Relaciones Institucionales y ejercerá de forma simultánea las dos funciones.

En un comunicado, Rousseff señaló que la Secretaría de Relaciones Institucionales, encargada de la articulación política entre el Ejecutivo y el Congreso, pasará a “integrar y ser competencia” del vicepresidente Temer.

El PMDB le ha hecho pagar muy caro a Rousseff y la presidenta ha tenido que renunciar, de esta manera, a ganar autonomía con respecto al PMDB. Incluso, no se garantiza ni mucho menos la docilidad de Cunha y Calheiros quienes tienen la capacidad de movilizar muchos votos en el legislativo. Cunha ha dicho que la llegada de Temer no cambia las cosas.

Pero el presidente del Senado, Renan Calheiros calificó como una “demostración de osadía” la decisión de Rousseff para escoger a su vicepresidente Michel Temer para que se ocupe de la articulación política y la relación con el Congreso: “Está queriendo dar una vuelta” en la hasta ahora difícil relación con sus aliados: “Primero en la reducción del número de ministerios, que es la primera consecuencia práctica de la designación de Michel Temer. Segundo porque es un intento definitivo de acercarse al Congreso y de mejorar la propia coalición”.

Eso en realidad no será así porque Temer es un hombre del partido (del PMDB) y conoce bien a los caciques de esta fuerza.

Aloizio Mercadante, ministro de la Casa Civil: “Temer es leal a nuestro proyecto y a la presidenta”.

En un comunicado, Rousseff señaló que la Secretaría de Relaciones Institucionales, encargada de la articulación política entre el Ejecutivo y el Congreso, pasará a “integrar y ser competencia” del vicepresidente Temer.

Además, mantiene buena relación con Dilma Rousseff y su entorno. No en vano Aloizio Mercadante, el ministro de la Casa Civil señalaba ayer “Temer es leal a nuestro proyecto y a la presidenta”.

Eso le convierte en un puente perfecto entre las dos facciones en las que se ha dividido el oficialismo y que es el principal obstáculo para avanzar.

En la actual situación, con una gobernabilidad debilitada o de mayor complejidad, Temer es una apuesta importante y acertada aunque nada presupone que con su sola llegada vayan a desaparecer los problemas de la coalición oficialista. Solo se van a atenuar.

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