Patricio Navia: Chile Gobierno encuestas

Chile: Apoyo a metas, dudas sobre hoja de ruta y pilotos

Infolatam
Nueva York, 3 diciembre 2014
Por Patricio Navia

(Especial Infolatam).- La difusión de la más reciente encuesta semestral del prestigioso Centro de Estudios Públicos (CEP) de Chile deja en claro que los chilenos confirman su demanda por una reforma educacional que permita acceso universal a educación de calidad pero muestra también dudas sobre la forma en que el gobierno de Michelle Bachelet está impulsando su reforma educacional y, por primera vez, refleja una importante caída en la aprobación que goza la propia Presidenta Bachelet.

 La encuesta muestra que un 50% de los chilenos considera que la educación debiese ser una de las tres prioridades a las que debe abocarse el gobierno. Esta cifra es la segunda más alta en quince años—superada solo por la encuesta de a mediados de 2011, cuando arreciaban las protestas del movimiento estudiantil. Además, la encuesta muestra que una mayoría de los chilenos cree que la falta de educación es la principal causa de pobreza y que el acceso a una educación de calidad es la mejor forma a través de la cual los chilenos pueden salir adelante.

Si en 2013 la entonces candidata Michelle Bachelet convirtió la reforma educacional en su bandera de lucha más importante—y se esmeró en rodearse de los líderes del movimiento estudiantil de 2011 que iban de candidatos a la Cámara de Diputados—esta encuesta confirma que los chilenos quieren que el gobierno se centre en impulsar una reforma que permita a todos los chilenos, independiente del ingreso de sus padres y de su posición social, acceder a una educación de calidad. En un país donde la clase media se consolida como el grupo electoral más grande e influyente, los chilenos envían un mensaje claro: para poder tener éxito en el sistema de la economía social de mercado, la gente requiere tener acceso a una educación de calidad.

Hasta ahí, las noticias son buenas para el gobierno de centro-izquierda que convirtió a la educación en su gran bandera de lucha. Pero el resto de las noticias es menos auspicioso para el gobierno de Bachelet. La aprobación presidencial cayó de un 50% a un 38% en noviembre. A su vez, el rechazo subió de 29% a 43%. Si bien era esperable que se acabara el periodo de luna de miel, la fuerte caída en la aprobación presidencial—en casi todos los atributos presidenciales y en la evaluación del gobierno—generó una inmediata reacción del gobierno.

El vocero de gobierno salió a relativizar las malas noticias, argumentando que el enfriamiento de la economía era parcialmente responsable del mal momento por el que pasa el gobierno. Pero como la encuesta también mostró que las malas expectativas sobre el futuro de la economía se relacionan con los temores ante los efectos de la reforma tributaria recientemente aprobada por el Congreso y que busca recaudar fondos para la reforma educacional. Como no hay claridad sobre cómo la reforma educacional propuesta por el gobierno logrará mejorar el acceso a educación de calidad para los niños chilenos, la gente teme que la reforma tributaria represente costos para la economía pero que no resulte en beneficios de mediano y largo plazo asociados a mejoras en la calidad de la educación.

La encuesta también muestra que la caída en el apoyo a los políticos y partidos de derecha es todavía mayor que la baja en el gobierno. Precisamente porque la derecha es percibida como bloqueando las reformas de Bachelet—pero no aparece con propuestas alternativas que apunten a mejorar la calidad de la educación—el hecho que la gente quiera reformas a la educación termina por hacer a la derecha todavía más impopular. A menos que la derecha sea capaz de pasar del obstruccionismo a presentar propuestas alternativas de reforma educacional, los principales políticos de derecha difícilmente podrán aspirar a asumir posiciones de liderazgo de cara a las elecciones presidenciales de 2017.

De hecho, de los 5 políticos mejor evaluados en Chile, 4 pertenecen al mundo de centro-izquierda y el quinto es un senador del derechista Renovación Nacional (RN), Manuel José Ossandón, que se ha caracterizado por advertir a su sector que las criticas destempladas al gobierno de Bachelet son una mala estrategia. Luego, los políticos que han defendido las reformas—aunque pueden haber criticado la forma en que el gobierno las ha impulsado—suben en su aprobación, mientras que aquellos que aparecen como obstruccionistas o unilateralistas se estancan.

La encuesta CEP bien pudiera apurar un ajuste en el gabinete de Bachelet. Los rumores en las últimas semanas indicaban que Bachelet se preparaba para remplazar a algunos de sus ministros antes de que se cumpliera su primer aniversario en el poder. Las malas noticias de la CEP pudieran apurar ese cambio de gabinete y, más aun, hacerlo más profundo. Aunque es improbable que Bachelet decida remplazar a su Ministro de Hacienda Alberto Arenas (responsable de la reforma tributaria y sindicado como un obstáculo para mejorar la relación con el sector empresarial) o a su Ministro de Educación Nicolás Eyzaguirre (responsable de la reforma educacional), esta mala noticia echará por tierra cualquier intento en el gobierno por conmemorar este 15 de diciembre el primer aniversario de la aplastante victoria en la segunda vuelta de la elección presidencial de 2013 que convirtió a Bachelet en la primera persona en lograr ser democráticamente electa dos veces a la presidencia de Chile.

 

 

 

 

 

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