Biografía de Horacio Cartes

Infolatam/Efe/Reuters
Asunción, 2 de julio de 2013

Las claves

  • Fumador, separado y padre de tres hijos, Cartes se opone al aborto y al matrimonio homosexual. La mujer que siempre está a su lado es su hermana, Sara, que estudió Administración de Empresas y ocupa un despacho junto a él en el Grupo Cartes.
  • Su exitosa carrera contrasta con las numerosas denuncias que recibió sobre presuntas actividades ilícitas de sus empresas. De todas fue sobreseído.

Horacio Cartes, del Partido Colorado, ganó las elecciones presidenciales paraguayas en abril de 2013. Su principal rival fue, Efraín Alegre, del oficialista Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).

Cartes, que se situaba como favorito en la mayoría de los sondeos electorales, mantendrá al país en la senda de la derecha, y debería cerrar el ciclo de incertidumbre política que creó la crisis desatada por la destitución exprés del socialista Fernando Lugo hace menos de un año.

Lugo, que debía entregar la presidencia el 15 de agosto de 2013, fue destituido en 2012 mediante un juicio político sumario que dejó en el Gobierno a su vicepresidente, el dirigente del Partido Liberal Federico Franco, y al país aislado en términos diplomáticos hasta las elecciones.

Los países sudamericanos sancionaron a Paraguay excluyéndolo de sus foros por considerar que en el país había ocurrido un quiebre democrático. El nuevo presidente debe iniciar gestiones para reinsertar al país en los foros en los que fue suspendido y en especial en el Mercosur, que Paraguay integra junto con Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela y que es vital para el desarrollo de la pequeña economía mediterránea.

Este ambicioso empresario de 56 años es dueño de una de las fortunas más grandes del país. Inició su carrera política hace apenas cuatro años, cuando la agrupación que representa intentaba levantar cabeza tras haber quedado fuera del Gobierno por primera vez en seis décadas, un hito para el país sudamericano.

En tiempo récord, el empresario con intereses en el sector financiero, tabacalero y ganadero, se afilió al partido, conquistó el apoyo de sus principales líderes para modificar los estatutos que impedían su candidatura y ganó fácilmente la elección interna que lo convirtió en presidenciable hace pocos meses.

Pero su llegada a la agrupación derechista no estuvo exenta de resistencias, y ya entonces sus propios camaradas le reclamaban que aclare el origen de su fortuna o era involucrado en denuncias vinculadas al lavado de dinero y tráfico de drogas.

En su ascenso confluyeron la necesidad de recomponer a un partido fragmentado, alejado de la administración estatal y con problemas financieros, con la de dar un golpe de timón presentando a una figura nueva que propone echar por tierra viejos vicios de la política local, como la corrupción.

Fumador, separado y padre de tres hijos, Cartes se opone al aborto y al matrimonio homosexual. La mujer que siempre está a su lado es su hermana, Sara, que estudió Administración de Empresas y ocupa un despacho junto a él en el Grupo Cartes.

Cartes nació en Asunción y se educó en tres conocidos colegios de la capital. Siendo un adolescente, gerenciaba la importación de repuestos para las aeronaves Cessna que su padre representaba en el país.

Cursó en Estados Unidos una carrera técnica sobre motores de aviación y a su regreso se inició en el mundo de los negocios, con la constitución de una casa de cambios que después se convirtió en el Banco Amambay, pilar de un emporio de 25 empresas (tabacos, bebidas, ganadería, transporte, comercio) que da hoy empleo a unas 3.000 personas.

Pero su exitosa carrera contrasta con las numerosas denuncias que recibió sobre presuntas actividades ilícitas de sus empresas. De todas fue sobreseído.

Cuatro años estuvo fugado en su juventud acusado de participar en un plan ilegal de obtención de dólares preferenciales, pero sus abogados afirman que fue un “perseguido” de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), a cuyo término Cartes regresó, “se dio por detenido y demostró su inocencia”.

En el libro “La otra cara de HC” recientemente editado se detalla que la firma compraba dólares a precios preferenciales para importar insumos agrícolas en el marco de un programa de incentivo a la producción, pero las divisas volvían a ser colocadas en el mercado financiero al cambio oficial.

Uno de sus colaboradores aseguró que si estuvo preso “fue en un rol de perseguido, ‘como Nelson Mandela'”.

Otras denuncias hablan de un proceso abierto por la justicia federal de Brasil por un presunto envío ilegal de remesas desde el vecino país al Banco Amambay en el 2004, según el sitio de internet del movimiento Honor Colorado. Sus abogados dijeron que nunca fue procesado por este caso.

El año pasado, Cartes se vio obligado a aclarar que no estaba involucrado en delitos vinculados al narcotráfico, cuando su propio partido le exigió deslindar responsabilidades tras unas declaraciones del presidente uruguayo José Mujica sobre la influencia del ‘narcocoloradismo’ en la política paraguaya.

Un año antes, un cable de la organización Wikileaks daba cuenta de una operación regional para investigar actividades ilegales que incluía a sus empresas.

“Afirmo ante todos los paraguayos (…) que no tengo ni he tenido jamás actividades contrarias a la ley como delitos relativos al narcotráfico”, dijo en esa oportunidad en su sitio oficial de la red social Facebook.

En su campaña, Cartes ha prometido gestionar Paraguay con el mismo éxito que su Grupo Cartes, que vende refrescos y tabaco hasta en EE.UU., como no se cansa de repetir su propaganda.

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