Elecciones presidenciales 2013

Ecuador candidatos: Lasso, un candidato acechado por el recuerdo de crisis financiera

Infolatam/Efe
Quito, 12 de febrero de 2013

Las claves

  • Lasso se siente "orgulloso" de haber sido banquero y destaca que el suyo fue uno de los bancos que se salvó de la crisis financiera de 1999 y que trató responsablemente a sus clientes.
  • Lasso pretende diversificar la economía para que dependa menos del petróleo y dar más apoyo a los pequeños y medianos empresarios.
  • El menor de once hermanos, Lasso relata que nació en una familia de clase media y recuerda que a sus 15 años trabajó en la Bolsa de Valores de Guayaquil para terminar sus estudios secundarios y aportar al hogar.

Guillermo Lasso, un exbanquero de 57 años acostumbrado a los retos desde temprana edad, intenta llegar a la Presidencia de Ecuador por un camino cuesta arriba, acechado por la sombra de la crisis financiera que afectó al país hace más de una década.

Líder del movimiento Creando Oportunidades (CREO), Lasso prefiere situarse en el centro al hablar de tendencias políticas, aunque ha recibido el apoyo de grupos de derecha.

El menor de once hermanos, Lasso relata que nació en una familia de clase media y recuerda que a sus 15 años trabajó en la Bolsa de Valores de Guayaquil para terminar sus estudios secundarios y aportar al hogar.

Los ahogos económicos quedaron en el recuerdo gracias a su trabajo en empresas, y, en especial, el campo financiero.

Aunque no concluyó sus estudios universitarios, realizó un diplomado en Administración de Empresas en el Instituto de Desarrollo Empresarial (IDE) y en el 2011 la Universidad de las Américas de Ecuador le concedió el título de Doctor Honoris Causa.

Lasso fue a los 34 años gerente general del Banco de Guayaquil y cinco años después presidente ejecutivo de la entidad, que entonces se transformó en el segundo mayor banco de Ecuador.

Aprovechó su experiencia en el campo para fundar el “Banco del Barrio”, una iniciativa que consiste en la instalación de un punto de atención en negocios no bancarios, como pequeñas tiendas, para facilitar el acceso a los servicios financieros.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lo reconoció como el mayor proyecto de bancarización de Latinoamérica en el 2010.

Lasso se siente “orgulloso” de haber sido banquero y destaca que el suyo fue uno de los bancos que se salvó de la crisis financiera de 1999 y que trató responsablemente a sus clientes.

Sin embargo, no ha logrado sacudirse el eco negativo que esa palabra despierta en sus compatriotas, lo que han aprovechado algunos de sus rivales.

Sus adversarios también destacan que en 1999 Lasso fue ministro de Economía durante el Gobierno del presidente Jamil Mahuad, que dolarizó la economía tras haber retenido el dinero de los ahorradores durante varios días.

Lasso aclara que ocupó ese cargo solo un mes tras la retención de los fondos y que renunció por sus diferencias con Mahuad.

Tras 42 años de trabajo en el sector bancario, Lasso renunció en 2012 a la dirección del Banco de Guayaquil, del que sigue siendo accionista, para presentarse a los comicios del próximo 17 de febrero.

En algunos mítines lo ha acompañado su esposa, María de Lourdes Alcívar, con quien tiene cinco hijos. De hablar pausado, Lasso es miembro del Opus Dei y se declara católico. Se opone al aborto y dice respetar las uniones entre personas del mismo sexo, pero no las considera un matrimonio.

Quiere combatir la pobreza a través de la generación de empleo y liberar a la población de impuestos, como la tasa a la salida de capitales implantada por el actual gobernante y que, en su opinión, pagan todos los ecuatorianos cuando compran productos importados y no sólo quienes envían dinero al exterior.

Lasso pretende diversificar la economía para que dependa menos del petróleo y dar más apoyo a los pequeños y medianos empresarios.

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