Venezuela Chavez

Polarización y dificultades económicas, la complicada herencia de Chávez

Infolatam

El hombre de un fantasma

El análisis
Miguel Angel Bastenier

Miguel Angel Bastenier

“Todo juega en favor de que Maduro y Cabello trabajen con la complicidad precisa para asegurarse la continuidad. Pero ambos deberían preferir que diera la cara el otro, porque la economía solo se sostiene por la receta petrolera. Desabastecimiento, inflación, cambio artificial y limitación de divisas, desinversión…. configuran el panorama de una Venezuela sin el hombre de un fantasma”. (El País. España)

(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. El legado que deje Hugo Chávez, ocurra cuando ocurra, no solo será polémico sino lo peor de todo complicado de afrontar para el gobierno, chavista o antichavista, que le suceda, sobre todo si ocurre en el corto plazo. De todas las herencias espinosas, la polarización sociopolítica y la situación económica se antojan las más complicadas.

El peor legado político del chavismo es el de haber fracturado la sociedad venezolana en dos partes que parecen y se muestran irreconciliables. La rivalidad entre adecos y copeyanos,  que marcó a la IV República entre 1958 y 1994, parecen mínimas si se compara con la animadversión actual entre chavistas y antichavistas.

Una sociedad dividida

En palabras de los académicos Medófilo Medina y Margarita López Maya “la intensidad del debate público y del enfrentamiento político al que asiste el país desde 1998, ha logrado penetrar los espacios sociales más diversos, incluso aquellos en los que se creía que estaban vedados asuntos tan terrenales como los políticos, tenidos hasta la víspera como banales y de poca monta. Tal es uno de los saldos más trascendentales del proceso de transformación en curso hoy en Venezuela. Esto último es tan innegable, que constituye una verdad compartida por los dos bandos en que fatalmente está dividido el país”.

CARACAS (VENEZUELA), 02/01/2013.- EFE/MIGUEL GUTIÉRREZ

Un hombre cuelga un cartel alegórico al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en Caracas (Venezuela).

Es cierto que no es un mal achacable en exclusiva al chavismo pues la oposición tiene también su parte de culpa, pero el movimiento que encabeza Hugo Chávez jamás hizo nada por rebajar los niveles de enfrentamiento civil.

En realidad, la polarización y el enfrentamiento con el adversario siempre fueron funcionales a su régimen.

Flavia Freidenberg, Directora del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca, señaló a Infolatam que el chavismo “ha servido como una vía para responder a la crisis política y de representación existente en ese momento en Venezuela y como un instrumento de incorporación simbólica de sectores que no se sentían incluidos a la comunidad política existente. Chávez ha sido una respuesta a la frustración de las clases populares y de las clases medias frente a una élite política que no les ha podido resolver los graves problemas sociales y económicos que enfrentaba el país. Ha sido como un fusible que permitió la rotación de las élites políticas en el poder político. Ha permitido cierto recambio en quienes controlaban el acceso (y la distribución) de los recursos políticos, económicos y simbólicos”.

Para Freidenberg “Chávez ha sido exitoso en construir un relato de triunfo de los desposeídos contra esas élites dominantes y supuso un parte aguas en la historia de Venezuela. Pero, al mismo tiempo, deja diversos vacíos. El haber construido la idea de una “revolución” que conducía al Socialismo del siglo XXI, y haberse situado en la posición del “padre que protege” al pueblo, por encima de las instituciones y de la propia Constitución, deja a un sector de la población “abandonado” y, al mismo tiempo,“disponible” para la emergencia de otro líder que le sustituya en nombre de su liderazgo y de su Revolución”.

Su apuesta por la polarización y la anulación del rival lo ha impregnado todo, hasta el culto a Simón Bolívar que ha pasado de ser un mito fundante de la nacionalidad venezolana a una figura monopolizada de forma partidista.

Para el historiador venezolano Elías Pino Iturrieta “la de Bolívar era una figura dominante que cobijaba a todos los venezolanos. A él se le presentó como fundamento y esencia de nuestra vida desde el Siglo XIX. Eso se mantuvo sin solución de continuidad hasta Chávez, quien ahora lo exhibe como héroe divisor de una sociedad que él parte en dos pedazos. Así, los venezolanos son buenos o malos según estén o no de acuerdo con el pensamiento de ese Libertador compañero de Chávez. Bolívar divide en lugar de unir y provoca odios antes que concordia, partiendo del mensaje de su profeta, que es Chávez”.

Una economía al borde del precipicio

Si delicado es el legado sociopolítico marcado por la polarización, mucho peor es el económico. Venezuela necesita, de forma imperiosa y urgente, medidas económicas que atajen la espiral inflacionaria, el déficit, la caída de producción petrolera y el proceso de desindustrialización.

CARACAS (VENEZUELA), 07/01/2013.-EFE/MIGUEL GUTIERREZ

El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en Caracas

La incertidumbre sobre el estado de salud de Chávez, unido a que 2012 ha sido un año electoral con comicios presidenciales en octubre y locales en diciembre, no ha hecho sino retrasar y diferir esas medidas que ya se antojan impostergable

En un reciente artículo en el diario El País, Moisés Naím apuntaba contundente que “Hugo Chávez deja Venezuela sumida en una crisis económica de enormes proporciones”.

El cocktail económico es explosivo, como bien retrataba Naim:  “un déficit fiscal cercano al 20% del producto interior bruto (en EE UU es del 7%) y un mercado de divisas en el cual el dólar que se compra en la calle cuesta cuatro veces más que el dólar que vende el Gobierno a la tasa oficial. Esto quiere decir que una devaluación de la moneda es inevitable y que, por lo tanto, la inflación que se avecina será aún mayor que la actual, que es una de las más altas del mundo”.

Naím, quien fue Ministro de Comercio e Industria en el gobierno de Carlos Andrés Pérez, cree que “los niveles de empleo están artificialmente abultados por la gigantesca expansión del empleo público, los compromisos laborales adquiridos por el Gobierno nutren una fuerte conflictividad sindical, la deuda externa es ahora diez veces mayor que en 2003, el sistema bancario está muy frágil y la capacidad productiva del país, incluyendo la de su industria petrolera, ha caído drásticamente”.

Un país dividido (y agriamente enfrentado) debe afrontar una coyuntura de recortes y dificultades económicas. Más que nunca necesitará de políticos de amplia visión que llamen a unir esfuerzos y no a sembrar divisiones, que es donde ha crecido y se ha desarrollado siempre el chavismo.

En conclusión, como señala Flavia Freidenberg ” la ausencia de un proyecto de Nación que integre a todos más allá de las preferencias y creencias de los ciudadanos y la incapacidad de la oposición (una vez más) para articular una respuesta alternativa al proyecto militarista de Chávez son una muestra de que catorce años de revolución no contribuyeron a mejorar al sistema político en clave plural y democrática”.

Un comentario a “Polarización y dificultades económicas, la complicada herencia de Chávez”

  1. julio fuentes ch dijo:

    Para el Chavismo de acuerdo a este artículo, sirve más un Chávez muerto que vivo, para el proceso a pargo plazo para el proceso revolucionario.. Cuba , Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Argentina, al ver interrumpido el proceso, van a reaccionar….

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil