Culebrones bolivarianos (con moraleja incluída)

Infolatam
Madrid, 4 noviembre 2012

(Especial para Infolatam).- La oficialista Televisora Venezolana Social (TVES) se creó en 2007 a partir del expolio de Radio Caracas Televisión (RCTV). Desde entonces integra la potente maquinaria propagandística gubernamental, engrasada permanentemente con los recursos generados por PDVSA (Petróleos de Venezuela), la principal y casi única fuente de riqueza nacional.

Como en tantas otras facetas de la vida cotidiana, la omnipresencia de Hugo Chávez, caracterizada por el ordeno y mando, es más la norma que la excepción. En esta ocasión el objetivo es muy claro y al igual que en Cuba el presidente quiere que su televisión transmita telenovelas. Pero no cualquier telenovela, sino aquellas con mensaje. Para que un culebrón que se precie pueda ser emitido por la televisión bolivariana debe ser un culebrón socialista, con contenido social: “Yo voy a pedir que tengamos telenovelas socialistas en lugar de capitalistas”.

TVES ha estrenado “Teresa en tres estaciones” y está a punto de hacer lo mismo con “Guerreras y centauros”. Estos dos productos audiovisuales pretenden cubrir dos aspectos centrales del relato bolivariano. El primero busca mostrar a partir de historias cotidianas los logros de la “revolución” y moralizar las costumbres sociales desde la mirada de tres Teresas diferentes. El segundo insiste en la reescritura de una historia fundacional que conecte las gestas emancipadoras de Simón Bolívar con la gestión libertadora de Chávez a través de una serie de pasiones ambientadas en el siglo XIX.

Como señaló Delfina Catalá, la directora de Teresa, “Vamos a reflejar la épica que está viviendo este país que se mueve”. También dijo sentirse orgullosa de las profundas transformaciones que se están realizando en Venezuela. Desde esta perspectiva, el otro gran objetivo buscado con la emisión de esta telenovela sería el adoctrinamiento y la transmisión de los valores morales conectados con la construcción del hombre nuevo según el modelo socialista cubano.

Por tanto, estamos ante un modelo claramente dirigista con poco espacio para la crítica al poder y la libre creación fuera de los cánones establecidos. Valdría la pena recordar que más allá de los cambios recientes introducidos en Cuba, en los genes del hombre nuevo impulsado por Fidel Castro y Ernesto Guevara estaba la condena a rajatabla (con cárcel incluida) de la homosexualidad, como recuerda el ominoso caso de Heberto Padilla. O el rechazo de la música de los Beatles y otros grupos similares por inducir al consumo y la adopción de otras pautas capitalistas. En el pasado reciente bolivariano encontramos la condena de la Barbie, la Play Station o la Nintendo.

En estas circunstancias, el principal problema de los creativos venezolanos será elaborar un producto capaz de ser consumido por el público en la intimidad de sus hogares. Controlar el mando a distancia es más difícil que movilizar voluntades hacia un acto político. La experiencia de los culebrones bolivarianos con moraleja incluida no ha sido exitosa. Los dos ensayos previos, “Amores de barrio adentro” (2004), con claras alusiones a una de las misiones clave de la propaganda oficialista, y “Caramelo e chocolate” (2008), terminaron en rotundos fracasos.

Como recuerda La Nación de Buenos Aires, la demanda por las telenovelas autóctonas aumentó después de que se censurara a “Chepe Fortuna”, un culebrón colombiano de gran éxito juzgado como irrespetuoso hacia Venezuela. La prohibición se basó en que “Chepe Fortuna” fomentaba “la intolerancia política y racial, así como la xenofobia y la apología del delito”. El problema estaba en que una de las protagonistas era una mujer gorda, pendenciera y de mala conducta, llamada Venezuela, que tenía un perro llamado “Huguito”, con claras alusiones a la realidad venezolana.

Más allá del escaso sentido del humor oficialista, lo que muestra esta nueva ofensiva publicitaria del gobierno venezolano es que sus dirigentes están dispuestos a llevar al gran hermano de Orwell hasta sus últimas consecuencias. No en vano en los próximos meses hay dos elecciones de gran importancia para el futuro del país.

4 comentarios a “Culebrones bolivarianos (con moraleja incluída)”

  1. EL BOBO DE LA YUCA dijo:

    Quien lea “en los genes del hombre nuevo impulsado por Fidel Castro y Ernesto Guevara estaba la condena a rajatabla (con cárcel incluida) de la homosexualidad, como recuerda el ominoso caso de Heberto Padilla.” acabará entendiendo que Padilla era homosexual o, como mínimo, que fue condenado por defender a los homosexuales. O el autor no se tomó el trabajo de revisar lo que escribía o está muy mal informado del “caso Padilla”.

  2. Carlos Malamud dijo:

    Estimado Sr. Bobo: efectivamente Heberto Padilla no era homosexual sino que fue condenado por “subversivo”, por pensar y actuar distinto de lo que mandaban los canones revolucionarios. Es decir, por criticar al poder y por intentar vías de creación distintas a la ortodoxia. Y eso es lo que estaba en los genes de la construcción del hombre nuevo. Y éste es el fondo del problema.

  3. calupa dijo:

    No me gustan las novelas, Hay una famosa que todo el mundo vió menos yo:Por estas calles, otras que se llamaba: Yo se que cosa la fea..
    las novelas embrutesen… No hay como leer libros…..es placer de dioses…..

  4. Julia dijo:

    Señores y señoras, hay un hombre homosexual que sufre por estar enclosetado y una joven que se enmora de otra chama en la nueva temporada de ‘Las Teresas’. Lo digo porque el autor de este artículo prejuzgó demasiado pronto. Precisamente es un tratamiento muy novedoso de la diversidad de orientaciones sexuales, que por lo menos yo no he visto en otras novelas venezolanas.

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