Chile ya piensa en las presidenciales de 2013

Madrid, 29 de octubre de 2012

Las claves

  • Golborne y Allamand deben abandonar el gabinete antes del 16 de noviembre para lanzar sus precandidaturas.

La Concertación: Un golpe de resucitación

El análisis
Ascanio Cavallo

Ascanio Cavallo

“Lo que parece ser un castigo general para el gobierno se ha traducido también en un castigo particular para sus partidos, y si no fuera por los genios electorales del PPD, Patricio Melero no podría proclamar que la Alianza sigue siendo la primera mayoría como lista ni que la UDI -la gran derrotada en los casos más duros- se mantiene como primera fuerza partidaria”. (La Tercera. Chile)

Alta abstención y resultado adverso para oficialismo

El análisis
La Tercera (Chile)

La Tercera (Chile)

“El retroceso electoral experimentado por la coalición de gobierno debe obligar a un oficialismo, que hasta ahora se ha enfocado sólo en la manera de escoger a su candidato para las presidenciales de 2013, a otorgarle más importancia al contenido de su propuesta programática, del cual parece haberse distraído, provocando una dosis de confusión en el electorado”. (La Tercera. Chile)

(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Las elecciones municipales de este pasado domingo en Chile han significado el pistoletazo de salida para los comicios presidenciales de 2013. La derrota del oficialismo hace más urgente aún que sus precandidatos empiecen a posicionarse más claramente y el triunfo concertacionista, pese a lo que supone de revulsivo para la coalición de izquierdas, abre varias interrogantes.

Los dos grandes precandidatos oficialistas, el Ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne y el de Defensa, Andrés Allamand, tienen un fecha límite para salir del gabinete y emprender sus precampañas, el día 16 de noviembre.

La Alianza por Chile del presidente Sebastián Piñera bajó de 144 comunas que gobernaba desde 2008 a 121. La oposición incrementó el número de alcaldes de 147 a 168. Los partidos Renovación Nacional y UDI, que fueron los grandes triunfadores de las municipales de 2008, perdieron además en comunas clave como Santiago, Providencia, Concepción, Recoleta, Independencia, La Reina, Ñuñoa y Concepción.

Golborne, el gran derrotado

La derrota oficialista le ha golpeado sobre todo a Golborne que se implicó de lleno en la campaña y que había anunciado que acudiría a celebrar el triunfo del alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, quien no logró finalmente la reelección.

Golborne y Allamand, serán rivales en la interna de la derecha para ser presidenciable en 2013

Tampoco lo consiguieron otras figuras a las que apoyó como Emilio Armstrong en Concepción y Joaquín Lavín León en Maipú

“No me arrepiento para nada de haber apoyado a los candidatos de la Coalición por el Cambio, me siento netamente coalicionista y quiero agradecerle a cada uno de ellos, hayan ganado o hayan perdido, el apoyo y el respaldo que están brindando a las ideas en las cuales yo creo”, ha confesado Golborne.

El pacto de la Concertación y el PC sacó una amplia ventaja a la Alianza al reunir el  49,49 % de los concejales frente al 33 % del oficialismo.

Este varapalo para el centroderecha no ha pasado desapercibido para los propios precandidatos, como el Ministro de Obras Públicas: “uno siempre aspira a ganar con holgura y a ganar tranquilamente. No es la situación que Pablo (Zalaquett) está viviendo y hay que acompañarlo y apoyarlo”.

Para Laurence Golborne la derrota oficialista debe servir para sacar conclusiones sobre todo mirando a la cita de 2013 donde la Alianza evitará regresar a la oposición como entre 1990 y 2010: ” hay un par de lecciones que sacar de esto: la desunión no conduce a ninguna parte, cuando hay cohesión, coherencia de propósitos, se logran mucho más resultados … lo segundo está en ir directamente a los problemas de la gente, escucharlos…”.

El triunfo de la estrategia Allamand

El gran golpeado por estos resultados ha sido Golborne pues fue quien más se implicó en la campaña frente a un Andrés Allamand que se mantuvo estratégicamente alejado. La batalla entre ambos por liderar el centroderecha ya ha empezado.

Si bien Allamand está por detrás de Golborne en las encuestas, comienza la carrera con mejor pie al verse menos afectado por la derrota pues no comprometió su prestigio tan claramente como su compañero de gabinete.

De hecho, el propio Allamand ya advertía sobre esta situación hace unas semanas cuando comentó que: “señalé desde el primer día que, en mi calidad de ministro de Defensa, me resultaba incompatible participar de cualquier forma en la campaña municipal. Lo dije el día uno y lo mantuve hasta el final, y creo que eso es importante, porque en estas materias la coherencia, finalmente, es lo que rinde”.

Golborne (der) y Allamand (izq.), entre ellos dos estará el candidato presidencial de la derecha en 2013

Andrés Allamand se mostró optimista ante el futuro a pesar del negativo resultado obtenido en las urnas ya que “el proyecto de la centroderecha está más vigente que nunca … cuando no se es humilde, se pagan las consecuencias”.

Y no dejó de lanzar una crítica a Golborne: ”la gente ha valorado que el ministro de Defensa no se haya involucrado en la campaña, en razón de su cargo”.

En esa misma línea el vicepresidente de RN, Cristián Monckeberg: “Esto demuestra que la estrategia del ministro Allamand de no presidencializar la campana fue acertada y que fue un error lo de las últimas dos semanas con esto del balcón”.

Ahora los tiempos se han acelerado. Si urgente era para la derecha movilizarse ante la gran popularidad que atesora Michelle Bachelet, superior al 50%, con los resultados del domingo aún es más perentorio.

El presidente de RN, el partido de Allamand, ya lo advertía hace una semana. Decía entonces Carlos Larraín: “creo que esto se ha acelerado, es mi impresión que se va a decidir más pronto que tarde … además es lo que yo deseo porque esta ambigüedad no se puede mantener … Esto es una invitación a «ponerse las pilas», a que comprendan que lo que viene del otro lado no es papilla de guagua. No por nada doña Michelle no viene a votar”.

Bachelet y la Concertación

La pérdida del poder de la Concertación en 2010 tras 20 años de hegemonía hundió a esta coalición de centroizquierda en una crisis de la que aún no ha salido. La situación es curiosa pues estos partidos tienen un fuerte liderazgo, el de Michelle Bachelet, pero carecen de cohesión interna y de un programa definido.

Michelle Bachelet

Las dudas que persisten son varias.

La primera es si Michelle Bachelet, presidenta entre 2006 y 2010, seguirá alejada del ambiente político chileno como una forma de preservar su inmensa popularidad. La estrategia le ha ido bien hasta ahora: tiene un 50% de apoyo ciudadano y estos comicios municipales han sido también una victoria suya.

En especial el triunfo en la capital, en Santiago. Allí ganó Carolina Tohá que mantiene una cercana relación con Bachelet, de quien fue portavoz en su  gobierno entre marzo y diciembre de 2009.

Durante la campaña ya dijo que siempre había “sentido el apoyo de Michelle Bachelet”. Tras su triunfo fue muy clara: “Es un triunfo del bacheletismo”.

Mucho más clara fue la madre de Tohá para quien la elección de su hija como jefa comunal “significa un aviso de que viene una Michelle Bachelet a gobernarnos en los próximos cuatro años a partir del año que viene”.

La otra duda reside en saber si finalmente la Concertación, conformada por la DC, el PS, el PPD y el PRSD, irá sola a las elecciones o en coalición con el Partido Comunista. Sobre todo teniendo en cuenta que el pacto electoral entre el concertacionismo y el comunismo es una de las razones de la victoria de la izquierda.

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