Una crisis con consecuencias difíciles de prever

La Nación (Argentina)
Buenos Aires, 3 octubre 2012
Por Rosendo Fraga

La protesta de la que participa personal de la Gendarmería Nacional y la Prefectura, a la que adhirieron integrantes de la Armada, tiene un detonante preciso: han cobrado un salario sensiblemente menor que el mes pasado.

La reducción puede ir entre el 40 y el 70% del salario de bolsillo.

Si alguien pensó que una reducción salarial de este envergadura aplicada al personal de las fuerzas de seguridad federales, sobre las cuales recaen cada vez más tareas y funciones, así como carga horaria, no iba a generar reacciones, cometió un grave error de cálculo y simplemente actuó con un desconocimiento que no encuentra excusa.

Si bien puede ser difícil aceptar que se trata de un error de gestión, la realidad es que de eso se trata.

Que se esté produciendo una protesta inédita en los más de dos siglos de vida que tiene la Prefectura, en los más de setenta años que tiene la Gendarmería y que a ella se hayan adherido desde la Armada es una situación que nunca se dio en el país.

La Nación (Argentina)

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