La Unidad Nacional de Juan Manuel Santos se fractura
Madrid, 22 de agosto de 2012
Las claves
- La coalición santista dividida entre los más partidarios de Santos (liberales y Cambios Radical) y los más cercanos a Uribe (conservadores y Partido de la U)
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez)-. El proyecto político lanzado por Juan Manuel Santos al inicio de su gobierno, la Unidad Nacional, atraviesa por sus peores momentos desde que naciera en 2010. La idea, que buscaba superar la polarización de los años uribistas, llegó a reunir al 90% de los diputados, pero ahora se encuentra claramente fracturada.
El objetivo de Santos en 2010 cuando inició su gobierno era bien claro: “un gobierno de Unidad Nacional, como el que propongo, lo que plantea no es una repartición burocrática, sino una gran alianza para consolidar la Colombia que todos soñamos”.
Ahora este proyecto pende de un hilo. La revista Semana se preguntaba hace unos días “¿Qué pasará con la Unidad Nacional?”. Su respuesta no era muy clara porque aseguraba que era “muy prematuro saberlo pero expertos en cábalas políticas ven dos posibles caminos: un cambio extremo o seguir por el mismo camino. En el primer bando están los liberales y algunos integrantes de la U … Otro panorama en el cual creen los conservadores, es que la Unidad Nacional se mantenga incólume en medio de la turbulencia política”.
El proyecto de Unidad Nacional santista
La Unidad Nacional no hizo sino crecer entre 2010 y 2012 y convertirse en un sólido basamento de la administración santista. Fue, en sus comienzos, una plataforma de uribistas (el Partido de la U y Partido Conservador) y exuribistas críticos con la gestión de Álvaro Uribe (Cambio Radical de Germán Vargas Lleras) que con Santos al frente abrió sus puertas a antiuribistas como el Partido Liberal y el Partido Verde.
En 2011 Santos se mostraba eufórico con su creación, “la Unidad Nacional está vivita y coleando”, desmintiendo así los rumores que indicaban una mala relación entre conservadores y el entorno vinculado a Cambio Radical.
En ese tiempo, el Partido Liberal, que ingresó oficialmente al acuerdo de unidad nacional propuesto por Santos en junio 2010, dio un paso más al entrar en el propio gobierno. “Hemos expresado al señor presidente electo Juan Manuel Santos que el Partido Liberal acepta esa invitación y estamos dispuestos a trabajar muy a fondo para lograr estas propuestas de unidad nacional, lo aceptamos sin ninguna negociación”, expresaba en 2010 el líder liberal Rafael Pardo quien en 2011 ya era designado ministro de Trabajo.
Santos, que en los 90 perteneció al Partido Liberal en lo que era toda una tradición familiar (en 1938 un Santos, Eduardo, fue Presidente), no ha dejado en todo este tiempo de mandar guiños políticos hacia el liberalismo.
“Le doy la bienvenida al doctor Rafael Pardo, presidente hasta no sé en qué momento del Partido Liberal, a quien tengo que agradecerle muchísimo la colaboración que le dio al gobierno y a mí en estos primeros 14 meses de gobierno”, dijo Santos al anunciar la designación de Pardo…
…o cuando asistió a mediados de 2011 al Comité Político Nacional Liberal donde dijo unas palabras muy significativas: “si ustedes me consideran su presidente, yo los considero mi partido”.
La Unidad Nacional siguió creciendo el año pasado cuando en un gesto sorprendente el Partido Verde se adhirió a la Unidad Nacional.
Juan Manuel Santos, quien encabezó los actos de instalación de la nueva legislatura en el Congreso en 2011, inició su discurso con esa noticia: “me siento muy feliz al poder anunciar que, a partir de mañana (jueves), ingresará un nuevo miembro de peso a la Mesa de Unidad Nacional, al que recibimos con los brazos abiertos: el Partido Verde”.
Y continuó alabando al Partido Verde su rival con Antanas Mockus como candidato en los comicios de 2010: “con propuestas novedosas e inteligentes, fue un digno y respetuoso contendor en la campaña presidencial y ha demostrado ser un partido con ánimo constructivo, que prefiere proponer a contender (…) sus parlamentarios apoyaron, con generosidad e hidalguía, muchas de las iniciativas que se convirtieron en leyes en la pasada legislatura”.
La crisis de la Unidad Nacional
Pero el proyecto de Unidad Nacional ha entrado en crisis en 2012.
La frustrada aprobación de la reforma judicial desveló las diferentes agendas y objetivos que persigue el Presidente y sus aliados en el Congreso. Y la crisis no se ha superado como demuestra la elección de Luis Guillermo Guerrero como nuevo magistrado de la Corte Constitucional, en reemplazo de Juan Carlos Henao.
Santos respaldaba al exministro de Justicia Carlos Medellín, cercano a Germán Vargas Lleras y quien contaba con el apoyo del liberalismo. Pero los senadores, tanto del Partido de la U como del Partido Conservador, votaron por Guerrero y ganaron por 57 votos, a 27.
La inclinación de Santos hacia el Partido Liberal y hacia Cambios Radical, de Vargas Lleras, ha provocado que el Partido Conservador y el Partido de La U, cercanos a su vez a Álvaro Uribe, aspiren a ser más autónomos con respecto al santismo.
Pardo y su partido tienen claro a quien apoyarán en 2014: “el Partido Liberal está cómodo en la coalición. En esa eventualidad tendríamos toda la disposición para hacer un acuerdo y acompañar al Presidente. Falta mucho tiempo, pero ese es un tema necesario en la vida de una coalición como la de hoy”.
Por contra, ”los conservadores sostienen que Santos no gobierna con sus ideas, a pesar de haber contado con su respaldo para llegar a la casa de Nariño y de ser un partido que hace parte de la Mesa de Unidad Nacional”, asegura el analista Oscar Montes en el periódico El Heraldo.
Por su parte, los Verdes están muy atomizados y el Partido de la U dividido entre partidarios de Uribe y partidarios de Santos.
Esa polarización se ha podido volver a comprobar tras las acusaciones de Álvaro Uribe sobre las posibles conversaciones que estaría manteniendo el gobierno con las Farc en Cuba. Mientras que los liberales han salido a defender a Santos, el Partido de la U lo ha hecho en favor de Uribe.
Para el senador Luis Fernando Velasco (Partido Liberal) “el expresidente quiere desviar la atención de los medios abriendo un debate sobre supuestos diálogos con terroristas”, en alusión al caso Santoyo, mientras que el senador Juan Carlos Vélez (la U) dijo que Uribe tiene información “cierta, fidedigna y confiable” para asegurar lo que dice.
Y toda esta situación ha desencadenado la actual crisis entre el gobierno y el legislativo. Como señala la revista Semana “otros eventos de la semana evidenciaron una nueva dinámica más hostil entre el primer mandatario y la clase política. La semana pasada, los parlamentarios citaron más de ocho debates de control político y pusieron en el banquillo a los ministros de Ambiente y Minas por Cerro Matoso, al director del Inpec y a la ministra de Justicia por el tema de las cárceles, y hasta tuvo que hacer presencia la ministra de Cultura”.
Además, la revista apunta que “el otro gran cambio es el método de comunicación entre el presidente Santos y su coalición. La mesa de Unidad Nacional no se ha reunido desde marzo y en cambio, el primer mandatario se reunió la semana pasada con las tres bancadas más grandes -La U, liberales y conservadores-, en palacio”.
Santos nada ha dicho aún de su posible candidatura a la reelección en 2014 pero lo que parece claro es que de presentarse, lo más probable, lo hará encabezando una coalición con una base política diferente a la que le llevó al poder, ahora alejada del uribismo.
Todo apunta a que su principal pilar será el Partido Liberal, como asegura el diario El Espectador ya que “la conclusión (es) clara: el Partido Liberal se ha convertido en el bastión del gobierno Santos y así lo seguirá siendo. Incluso, los parlamentarios se mantienen fieles a la consigna de la reelección del mandatario. No obstante, en lo que tiene que ver con las relaciones con los demás partidos de la Unidad Nacional, el liberalismo cree que está siendo arrinconado por las mayorías”.
























