Paraguay: Franco estimula el orgullo nacionalista guaraní

Madrid, 21 de agosto de 2012

Las claves

  • Paraguay estaría buscando entrar en la Alianza del Pacífico, buscar el ampara de la OEA mientras amaga con alejarse de Unasur y Merrcosur.

(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Federico Franco ha sacado a relucir el discurso nacionalista como una forma de congregar a su alrededor a Paraguay y criticar las actitudes de Argentina y Brasil de aislar al país. Franco está a punto de cumplir dos meses en la presidencia tras la destitución en junio de Fernando Lugo y todo el esfuerzo del gobierno se centra en preparar las elecciones de abril de 2013 que devolverían la normalidad institucional país.

Los paraguayos se sienten muy orgullosos de su historia, que como es común en América latina, y no solo, está adecuadamente embellecida y lagunas veces tergiversada.

Paraguay, un David entre Goliats

Paraguay aspira a ser visto como el Goliat de la región y tiene una historia que en ocasiones reatrtó esa situación: en los tiempos coloniales, los guaraníes y tupíes resistieron las acometidas españolas y portuguesas y luego se opusieron exitosamente a las razzias de los bandeirantes (bandas de mercenarios portugueses en busca de esclavizar a indios guaraníes que vivían en las misiones controladas por los jesuitas).

El presidente de Paraguay, Federico Franco (i), saluda a un jinete durante un acto por el 475 aniversario de la fundación de Asunción

Después, este pequeño país logró resistir los deseos de Buenos Aires de anexionarse el territorio (1811) y su aislamiento le sirvió para ser de las primeras nacionales en proclamar la independencia (1811) y, sobre todo, consolidarla.

Dirigida por un megalómano como Francisco Solano López -heroe nacional en la iconografía histórica paraguaya – mantuvo durante cinco años (1865-70) una guerra contra dos gigantes como Argentina y Brasil que devastaron su territorio y su población.

Y en 1935 se impuso a Bolivia en la Guerra del Chaco, una victoria que acabó trayedo más problemas y conflictos internos que estabilidad.

Todos estos precedentes hacen de Paraguay un pueblo orgulloso de sus raíces y que se complace de hablar de tú a tú a las grandes naciones que le rodean. Incluso de plantarles cara pese a la desproporción entre población, economía y riqueza.

Eso es precisamente lo que está haciendo Federico Franco en las últimas semanas.

La apuesta de Franco

Franco ha planteado, por ejemplo, la posibilidad de someter a referéndum la permanencia de Paraguay en Mercosur: “podemos llamar a un referéndum y podemos preguntarle a la gente en las elecciones que se van a hacer en abril del año que viene que quieren … La pregunta es: ¿Puede un Gobierno de un año tomar una decisión tan drástica como la de retirarnos del Mercosur o es mejor aguantar, esperar y dejar las condiciones para que el próximo Gobierno decida?”.

Sería un referéndum simultáneo con las elecciones presidenciales programadas para el 21 de abril del 2013. De todas formas, parece más un gesto de orgullo nacional que una política de Estado ya que el favorito para ganar las elecciones presidenciales de 2013 no apoya esta medida.

Horacio Cartes del Partido Colorado considera que “esa conducta zigzagueante es la que nos crea problemas. El Mercosur tiene mucho para mejorar, sin ninguna duda, pero si salimos del Mercosur, tienen que saber, jóvenes, que todos los empleos de aquí desaparecerán. Todos los empleos que estamos teniendo y que van a venir lo perderemos”.

20 de julio de 2012, rueda de prensa en Asunción (Paraguay)EFE/Andrés Cristaldo

Federico Franco y el canciller, José Félix Fernandez.

Paraguay fue apartado en junio pasado por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) cuando los presidentes de Argentina, Brasil y Uruguay, en ausencia de las autoridades paraguayas, aplicaron la suspensión temporal de Paraguay argumentando que en el país se produjo un “quiebre democrático” con la destitución de Lugo.

En esa reunión también se resolvió iniciar los trámites para formalizar el ingreso pleno de Venezuela al bloque, hecho que fue oficializado en una cumbre extraordinaria realizada en Brasilia, el 31 de julio último.

Su alejamiento de Mercosur ha provocado que el gobierno se plantee otras alternativas en cuanto a alianzas internacionales.

El canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, citado por el diario uruguayo La República , dijo que la embajada de su país en Chile, tiene la orden de sondear los requisitos para formar parte de la Alianza del Pacífico, integrada por Colombia, Perú, Chile y México, un bloque contrapuesto geopolíticamente al Mercosur: “estamos haciendo consultas, pero no por revancha sino porque el Pacífico es económico y no político. Serenamente estamos reflexionando. La embajadora paraguaya en Chile (Terumi Matsuo) recibió instrucciones para sondear el tema”.

Estigarribia añadió que estaban “reflexionando. Hay un grupo de países, México, Colombia, Perú y Chile que tienen un acuerdo, un proyecto de integración y estamos pensando ver la posibilidad, pero no porque tenemos un problema aquí si no porque es un camino importante para Paraguay”.

Pero Franco no solamente amenaza con irse del Mercosur, algo difícil de concebir desde el punto de vista de la dependencia comercial y económica paraguaya con respecto a Brasil.

En una muestra clara de orgullo nacional, el presidente de Paraguay anunció que su país utilizará la mitad de la energía de Itaipú que comparte con Brasil, y de Yacyretá, compartida con Argentina: “esta decisión no tiene retroceso. Somos dueños del 50 por ciento de la energía en Itaipú y Yacyretá”.

2 de julio de 2012, Palacio de Gobierno en Asunción (Paraguay). EFE/Andrés Cristaldo

El nuevo presidente paraguayo, Federico Franco y el secretario general, OEA, José Miguel Insulza.

Igual que plantea un discurso nacionalista con respecto a Mercosur (“si Unasur nos echa, para mí sería un ascenso, incluso una presea. A mí no me agita eso y mucho menos me da taquicardia. No me seduce a mí Unasur”) también lo hace con respecto al tema energético (“no vamos a usar nuestras 10 turbinas en Itaipú de la noche a la mañana, pero vamos a prepararnos para convertir a Paraguay en un polo de desarrollo”).

Hasta ahora la energía no utilizada por Paraguay de la parte que le corresponde de ambas hidroeléctricas era cedida a Argentina y Brasil a precios por debajo de mercado.

“¿Cuándo nos van respetar Brasil y Argentina? El día en que el gobierno (paraguayo) les diga: ?permiso, vamos a usar nuestra energía. Paraguay cambió su posición. No va a ceder más su energía. La usaremos en la industria”, se pregunta Franco.

El presidente, conocedor de que este tema hiere la sensibilidad paraguaya, añade: “¿es justo pagar el mismo precio de energía durante 50 años?”, se preguntó Franco en referencia a que el tratado de Itaipú con Brasil de 1973 le impide a Paraguay vender la energía que no utiliza  a un país diferente de Brasil.

Según el diario La Nación de Argentina, en la Casa Rosada no creen que esto se concrete “porque -dicen- operativamente Paraguay no está en condiciones de realizar esa medida, ya que tiene una fuerte dependencia económica con la venta de energía a la Argentina”. Asunción recibe unos 250 millones de dólares anuales de la Argentina por la venta de energía eléctrica.

En el terreno regional, la apuesta paraguaya además es por la OEA y no por Unasur ni por MERCOSUR. Franco ha dicho que Paraguay seguirá apostando a la Organización de Estados Americanos (OEA) tras calificar a Unasur como “un club de presidentes” de la región: ”OEA es la institución de más prestigio, de más gimnasia democrática institucional y siempre acudimos a sus organismos para nuestros eventos eleccionarios”.

En esa misma línea, el presidente ha asegurado que el Mercado Común del Sur (Mercosur) ha dejado de ser una institución comercial para convertirse en un club “ideológico, de amigos”, debido a las decisiones que había tomado al bloque, injustas contra Paraguay que está “exento de cualquier tipo de compromiso” con los países que conforman Mercosur. Además, ha añadido que no tiene ningún problema con Venezuela, pero “sí con su presidente, Hugo Chávez”.

Un comentario a “Paraguay: Franco estimula el orgullo nacionalista guaraní”

  1. Andrew Nickson dijo:

    Un dato interestante para sus lectores. El Tratado de Yacyretá (1973) vence el 40 anhos – o sea a partir de 2013 (next year!) se puede renegociar el precio de venta de energía entres ambos paises. Actualmente Argentina absorbe el 90% de la energia producida y representa algo como 14% del consumo nacional. Así que Yacyretá es tan importante para su economia como es Itaipú para Brasil.

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