Argentina: Cristina Kirchner saca a relucir su ametralladora dialéctica

Las claves

  • Cristina Kirchner: "los europeos son medio xenofóbicos".

Cristina ya trabaja para 2015

El análisis
Luis Majul

Luis Majul

“La carrera de Cristina Fernández para intentar una nueva reelección en 2015 ya empezó. Es probable que tarde mucho tiempo antes de hacer públicas sus intenciones de sucederse a sí misma, pero las señales políticas que así lo indican, para quienes las sepan leer, son contundentes. El primer dato, inequívoco, es que el círculo íntimo de la Presidenta piensa en las elecciones legislativas de octubre 2013 como su plataforma de lanzamiento”. (La Nación. Argentina)

(Informe especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. A Cristina Kirchner no se le puede negar valor político. Cuando su gestión a traviesa por un momento delicado no ha dudado en salir a la palestra y ocupar casi diáriamente el centro de la atención pública. Sabe que su carisma es una de las pocas armas con las que cuenta para capear el temporal, ante la ausencia de reformas profundas de un modelo que parece agotado.

El problema es que sus discursos acaban siempre en diatribas contra sus enemigos y viendo fantasmas y conspiraciones por doquier. Incluso, a veces, comete excesos verbales (¿calculados?) contra potencias extranjeras, amigas y aliadas.

Día sí, día no, Cristina Kirchner saca a relucir su ametralladora dialéctica para no dejar títere sin cabeza en una estrategia que podría estar relacionada con sus afanes reelecionistas, como señala Luis Majul en el diario La Nación: “la carrera de Cristina Fernández para intentar una nueva reelección en 2015 ya empezó. Es probable que tarde mucho tiempo antes de hacer públicas sus intenciones de sucederse a sí misma, pero las señales políticas que así lo indican, para quienes las sepan leer, son contundentes. El primer dato, inequívoco, es que el círculo íntimo de la Presidenta piensa en las elecciones legislativas de octubre 2013 como su plataforma de lanzamiento”.

Europeos xenófobos

La última muestra de sus ataques verbales ha sido calificar a los europeos de xenófobos. Fue durante un acto con el gobernador de Chaco Jorge Capitanich, cuando la Presidenta lanzó estas polémicas palabras: “este (refiriéndose a Capitanich) parece medio indígena pero no se engañen, viene de la Europa medio xenofóbica … Sí, los europeos son medio xenofóbicos”.

Al darse cuenta de su exceso verbal, rápidamente reculó: “no quise decir que los europeos sean todos xenófobos, pero en Europa hay algunos que tienen una tendencia histórica, medio feíta, del tiempo de la inquisición … No todos, pero hay una parte importante que tiene esa carguita”.

Las presidentas Merkel y Fernández en un encuentro oficial en 2010

En realidad, en muchas ocasiones, Cristina Kirchner parece ver con complacencia la crisis europea, en una especie de “ya lo dije yo que esto ocurriría”.

En especial, parece disfrutar con la crisis española sobre todo tras el caso Repsol. La Presidente saca siempre que puede a relucir el cliché de la España imperial, colonial e inquisitorial, algo que sin duda huele a rancio: antes invadían los países, ahora están intervenidos por el FMI, el Banco Europeo y la Comisión Europea”.

No deja de establecer paralelismos con la crisis de Argentina de 1998-2002, recesión que para ella tuvo un culpable claro, el FMI y las autoridades económicas internacionales, tanto de Europa como de Estados Unidos: “(la crisis española) me trajo unos recuerdos que casi me amargan el desayuno, me quedé con la tostada atragantada (me hizo recordar) ”épocas y políticas de intervención” en Argentina.

Cristina Kirchner no dudó el recordar, por ejemplo, que España aplaudía ”cuando venían acá los virreyes del Fondo Monetario Internacional (FMI) a decirnos lo que teníamos que hacer”.

La exaltación de los hinchas ultras

En las últimas semanas ha acentuado sus apariciones públicas con el objetivo de ocupar la primera línea en defensa de su modelo político y económico.

Como señala el analista político del diario Clarín, Eduardo Van der Kooy, “el kirchnerismo atraviesa una época complicada, sobre todo, por la inestabilidad económica. La Presidenta y varios de sus ministros, antes que asumir las dificultades, han preferido cobijarse en denuncias sobre supuestas conspiraciones inciertas e inmensurables”.

Cristina Kirchner presenta un billete con la efigie de Evita Perón

Cristina Kirchner presenta un billete con la efigie de Evita Perón

Por defender ha defendido incluso a los hinchas radicales del fútbol argentino, los tristemente famosos “barrasbravas”: “(…) yo no quiero hablar de barrabravas, porque soy hija de una hincha, fanática como es mi vieja, se agarraba al alambre así y se sigue agarrando al alambre; fui esposa de un fanático también de Racing y soy madre de un hincha fanático, así que yo quiero hablar solamente con el corazón y desprovista de todos los intereses espurios que muchas veces se mezclan en estas cosas, entremezclados con la política (…)”.

Un respaldo que le valió para hacer un poco de populismo, al viejo estilo de su admirada Eva Perón: “cuando se arman bardos no se arman solamente bardos en la «popu», se arman también bardos en la platea. Yo he visto agarrarse a piñas en la platea entre gente, inclusive, del mismo club porque tienen diferencias con respecto a la jugada del árbitro, a lo que opinan del técnico, a lo que opinan del fútbol”.

Olvidando las decenas de muertos que han provocados los hinchas radicales de los clubes de fútbol hizo un canto a los “fanáticos” futboleros: ”esos tipos parados en la paravalanchas con las banderas que los cruzan así, arengando… Son una maravilla porque vos los ve realmente y después conozco a algunos … en la cancha colgado del paravalancha y con la bandera, nunca mirando el partido, porque no miran el partido, arengan y arengan y arengan, la verdad mi respeto para todos ellos. Porque la verdad que sentir pasión por algo, sentir pasión por un club, es también, ¿sabés qué?, estar vivo. Los que no tienen pasión por nada, la verdad, que yo siempre desconfío de los que no tienen pasión por nada”.

Odio eterno a Clarín

Todas estas palabras venían a cuento de las informaciones del diario Clarín que señalaban que el kirchnerismo saca “presos de la cárcel para llevarlos a actos kirchneristas, militancia en los actos políticos, sin consentimiento”.

Una información que ha venido a abonar su guerra con los medios de comunicación en general y con el Grupo Clarín en particular la cual se ha convertido ya en viejo tópico de la política argentina. Unos medios a los que ella califica como “cadena nacional del miedo y del desánimo”.

17 de julio de 2012, en Cochabamba (Bolivia). EFE/Jorge Abrego

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Desde hace varias semanas  denuncia constantemente que en Argentina existe esa “cadena nacional del miedo y del desánimo”.

Pero advirtió que la “mala onda propalada” tiene los días contados: “vieron que hay una cadena nacional del miedo y del desánimo que te larga todos los días pálidas y cada media hora, cuando dan los títulos, te dicen cosas y ¡nunca una buena!. Hay una mala onda propalada hasta el 1 de diciembre cuando deberá cumplirse de una vez por todas la ley de medios, de modo tal que haya multiplicidad de voces y mayor democracia y cumplimiento de la ley”.

La inflación, el aumento del déficit y el menor crecimiento están golpeando la línea de flotación del modelo kirchnerista. Por eso, más que nunca Cristina Kirchner sale a defender el modelo construido por Néstor Kirchner y que ahora saca a relucir muchas de sus falencias.

Al hablar en el acto de celebración del 158° aniversario de la Bolsa de Comercio (BCBA), anunció que su gobierno va a seguir con sus políticas intervencionistas “administrando el tipo de cambio y el comercio porque no emitimos dólares y los que generamos los necesitamos para la producción”.

Esta defensa del modelo surgió luego de que el presidente de la BCBA, Adelmo Gabbi, sostuviera previamente que a la economía no le hacen bien “ni el caos del libertinaje ni la asfixia de los controles” y dijera que para generar crecimiento y empleo “no basta con aumentar el gasto público sino que hace falta más confianza”.

La Presidenta, por el contrario, lo conminó a no equivocarse. “Adelmo -le dijo en tono coloquial-, siempre hay regulaciones. Aun cuando no las hay, porque quiere decir que se privilegia a los ricos y poderosos”.

Todo indica que a medida que se acerquen las elecciones legislativa de 2013 el protagonismo y las ametralladora dialéctica de Cristina Kirchner no solo no dejará de funcionar sino que se activará aún más. El kirchnerismo es una heterogénea coalición solo unida por el poder y por el liderazgo de los Kirchner, de Néstor hasta 201o y de Cristina desde entonces en solitario.

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