Cultura

La Garota de Ipanema, mito de la bossa nova, cumple 50 años de éxito mundial

Infolatam/Efe
Rio de Janeiro, 2 de agosto de 2012

La canción más icónica de la bossa nova, la mítica “Garota de Ipanema”, cumple 50 años desde que fue interpretada por primera vez en público con lo que comenzó una imparable trayectoria de éxito que ha traspasado las fronteras de la música.

El 2 de agosto de 1962 el compositor Antonio Carlos Jobim, el cantante João Gilberto, el poeta Vinicius de Moraes, el batería Milton Banana y el contrabajista Otávio Bailly deslumbraban a Río de Janeiro interpretando en un club por primera vez la canción que haría sombra a todos los demás hitos de la bossa nova.

La simple pero elegante melodía de la Garota de Ipanema pasó por encima de otras más elaboradas como el genial tema “Chega de Saudade”, también del prolífico Tom Jobim.

La letra, escrita por Vinicius por encargo de su amigo Jobim para acompañar una melodía que había hecho poco tiempo atrás, nació con el nombre de “Menina que pasa” pero fue reelaborada dando lugar al título por todos conocido, según explicó a Efe el profesor de literatura, melómano y experto en bossa nova Carlos Alberto Afonso.

Fue a principios de los años 60 cuando Vinicius y Jobim dedicaban horas al whisky refugiados en el Bar do Veloso, de la antigua calle Montenegro (hoy Vinicius de Moraes), en el barrio carioca de Ipanema, desde donde espiaban el “dulce balanceo” de las caderas de una jovencita que iba a la playa o a hacer recados.

Tres meses después de la presentación en Brasil llegó el estreno en la famosa sala de conciertos Carnegy Hall de Nueva York donde los maestros de la bossa nova dejarían plantada una semilla que germinaría en forma de disco grabado con el saxofonista estadounidense Stan Getz.

El tema fue grabado en inglés por Astrud Gilberto y fue estirado por la célebre ejecución de Getz hasta algo más de cinco minutos.

Más tarde, en 1965, Vinicius confesaría que su musa fue una adolescente llamada Helo Pinheiro que gracias a su figura inspiradora disfruta de fama en Brasil y en otros países, se convirtió en actriz de telenovelas, organizadora de concursos de belleza y empresaria.

“Yo nunca contestaba a sus piropos, solo entraba al bar a comprar cigarrillos para mis padres o pasaba por allí para disfrutar de mis días libres al sol”, explicó Pinheiro a Efe en una reciente entrevista.

En 1967 Frank Sinatra llamó a Jobim, que atendió al teléfono en el mismo bar Veloso que aún puede visitarse aunque reconvertido en restaurante, y le invitó a grabar.

La voz de Sinatra hizo que el tema fuera mas allá de América y llegara al mundo entero.

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