América latina, entre la desaceleración y la crisis
Madrid, 2 de agosto de 2012
Las claves
- Venezuela y Argentina sería los países con más posibilidades de entrar en crisis por los déficits y las tensiones inflacionistas que acumulan.
¿Puede descarrilar América Latina por la crisis del euro?
(Especial para Infolatam).- “…Ante una ruptura del euro, estaríamos ante un evento sistémico de mayor calado que la quiebra de Lehman Brothers, que probablemente generaría una recesión en Estados Unidos y una brusca caída del crecimiento en China, con lo que América Latina vería de la noche a la mañana cómo sus tres principales mercados de exportación caen sensiblemente. Al mismo tiempo, se produciría un enorme caos financiero internacional que congelaría los mercados de crédito mundiales y generaría una huida hacia el dólar, que podría ser muy desestabilizadora para la economías latinoamericanas.”
(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Los países de América latina afrontan, en su mayoría, una desaceleración económica producto de la profunda crisis por la que atraviesa la UE, por la incertidumbre mundial por la evolución de esta crisis europea, y la ralentización del crecimiento de Estados Unidos y la propia desaceleración China.
Ese panorama generalizado de desaceleración, menor crecimiento pero crecimiento al fin, tiene algunas excepciones. Por el lado positivo, Perú que parece casi inmune a toda esta situación. Por el lado más negativo, Venezuela y Argentina se acercan peligrosamente al abismo de una recesión.
Los grandes bloques económicos mundiales viven en plena incertidumbre y esto afecta a una América latina cuyo crecimiento depende de las exportaciones a Estados Unidos, China y la UE.
La actividad económica en Estados Unidos se desacelera visiblemente junto a un deterioro pronunciado de la confianza: la persistencia del desempleo en EEUU y el debilitamiento de la demanda en la UE aminoraron el ritmo de crecimiento de la economía estadounidense a un ritmo anual del 1,5% entre abril y junio, según los datos del Departamento de Comercio.
Al otro lado del Atlántico, el Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que la crisis de la eurozona ha alcanzado “un punto crítico” en el que es necesario tomar medidas rápidas para romper el vínculo negativo entre bancos débiles y deuda soberana. La institución multilateral pronostica que este año el Producto Interior Bruto (PIB) de la región caerá un 0,3%.
Por último, China creció 7,6% durante el segundo trimestre, el ritmo más débil de los últimos tres años en una clara muestra de desaceleración de su economía.
México más fuerte que Brasil
Esta situación golpea directamente a América latina, en especial a sus dos economías más potentes.
Ante este panorama México parece mejor posicionado que Brasil. El presidente Felipe Calderón confía en que su país no va a caer en desaceleración (“crecer a casi cuatro por ciento en el 2012, similar al del año pasado, y después de haber crecido 5.5 por ciento en el 2010, está implicando que la economía mexicana sea una de las que tiene el mejor desempeño entre los países de la OCDE”), pero los expertos no son tan optimistas.
El especialista en temas económicos Marcos Chávez señala que para el segundo semestre del año México marcará una desaceleración económica debido a la situación financiera internacional: “y por añadidura dada la dependencia mexicana que vamos a tener esta situación, y vamos a tener un crecimiento más flojo económicamente hablando junto con presiones en tipo de cambio reiterada y desde luego una inflación mayor a lo que había programado el Banco de México, su meta de tres por ciento, y que por tanto se va a repercutir en el conjunto de la economía”.La economía de México se contrajo en mayo más de lo esperado por los analistas, debido a la desaceleración de su sector industrial orientado a la exportación y por un deterioro de su enorme sector de servicios.
El indicador global de la actividad económica (Igae) descendió 0.36 por ciento en el quinto mes del año, según datos ajustados por estacionalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Arturo Vieyra, analista de Banamex, considera que las cifras en el quinto mes del año confirman “un pausado, pero progresivo proceso de desaceleración de la actividad económica” y se prevé que para el año en su conjunto el país crecería entre 4.0 y 4.5 por ciento.
El otro gigante, Brasil, ya se encuentra inmerso en plena desaceleración.
La autoridades de Brasil no dudan de que su país está afectado de lleno y que “la desaceleración económica en los países ricos afecta ya a los emergentes” como sostiene el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega.
El crecimiento económico de Brasil se ha desacelerado en los últimos 12 meses, al pasar del 7,5% en 2010 al 2,7% el año pasado con una previsión de que no suba del 2,5% este año. Hay incluso previsiones más negativas: la Federación de Industrias de San Pablo considera que Brasil sólo crecerá al 1,8% en 2012 debido a la desaceleración de China que redujo su necesidad de soja y hierro brasileños.
Michael Reid, editor para las Américas de The Economist y autor de “El Continente Olvidado: La Batalla por el Alma de América Latina” explica que Brasil “se ha estancado desde mediados del año pasado tras un período de sobrecalentamiento y se ha estancado por un período más largo de lo que el Gobierno esperaba”.
Añade que “eso apunta a ciertas debilidades estructurales. El acelerado crecimiento de los 15 años previos fue el resultado de varias fuerzas: las reformas implementadas por el ex presidente Fernando Cardoso, la apertura de la economía, la privatización, el impulso generado por el alza de los precios de los bienes básicos, una mejora en términos del comercio, los beneficios de la redistribución de la riqueza y el crecimiento del PIB. Todas estas fuerzas ahora se están agotando.
Reid destaca de todas formas que “ el país no se dirige a un desastre; tiene muchas fortalezas. Destacaría la agricultura, que es muy productiva y muy eficiente, y el petróleo y la energía, donde las oportunidades son sólidas y reales. Brasil seguirá creciendo, pero la pregunta es si crecerá tan rápidamente como podría”.
Desaceleración en Chile y Colombia
Otros países de a región sienten ya el aliento de la desaceleración, como Chile. Allí el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, reconoció que la economía chilena vive un proceso de desaceleración, pese a la caída de la desocupación entre abril-junio y dijo que hay que poner “una nota de cautela. A pesar de que Chile sigue creciendo y creando empleo en un panorama difícil, nuestra economía se está desacelerando y es natural que eso sea así“.
Igual de prudente se ha mostrado el Presidente de la República, Sebastián Piñera: “afortunadamente una vez más las cifras de desempleo han disminuido y hoy alcanzan un 6,6 por ciento. Por supuesto que nos sentimos contentos de que nuestro país tengamos la oportunidad de crear empleos y dar oportunidades de trabajo a todos nuestros hijos; particularmente cuando vemos lo que está ocurriendo en Europa”.
En Colombia también se habla abiertamente de desaceleración.
El gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, ha admitido que “la economía colombiana que venía creciendo a un ritmo muy fuerte, efectivamente se ha desacelerado, entonces lo más adecuado es bajar un poco las tasas de interés”.
“El mensaje no es que la gente no gaste, ni que no se endeude, sino que gaste y se endeude de manera responsable y que quienes prestan midan bien los riesgos, no es que la gente haga un estrangulamiento del consumo”, agregó Uribe.
En ese contexto se sitúa la bajada de las tasas de interés impulsada por el Banco de la República que anunció la reducción en un 25% de la tasa de interés de intervención, que ahora se encuentra en el 5%.
Perú la excepción positiva
Perú creció durante el primer semestre del año al 6%, mientras que la inversión privada creció en 12 % lo cual le ha valido que la agencia Moody’s y Standard & Poor’s mantenga la calificación soberana.
En agosto de 2011, Standard & Poor´s subió la calificación de Perú en un escalón dentro del grado de inversión, pasándola de BBB- a BBB.
La economía de Perú creció un 6,47 por ciento interanual en mayo, una cifra mucho mayor a lo esperado, recuperando su ritmo de expansión.
Un crecimiento que se basa en el fuerte avance del sector la construcción y a una sostenida demanda interna.
De todas formas, pese a este buen contexto la señales de China hacen temer que ese alto crecimiento en insostenible.
La tasa de crecimiento de las importaciones bajó a 6,3%, la mitad comparado con mayo, reflejando una débil demanda a pesar de dos recortes a las tasas de interés y otras medidas de estímulo. El crecimiento en las exportaciones se redujo a 11,3% comparado con el 15,3% de mayo por la crisis en Europa y el débil crecimiento en Estados Unidos.
Además, el crecimiento económico de China ha caído a su más bajo nivel desde la crisis mundial de 2008 debido a la baja demanda por sus exportaciones y a controles que el gobierno impuso el año pasado para enfriar el sobrecalentamiento y la inflación.
De todas formas, el mensaje del gobierno es de confianza. El ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, ha subrayado que ”Perú mantiene sólidos fundamentos económicos, lo que le permitirá seguir creciendo en los próximos años y afrontar con éxito cualquier posible crisis externa”.
Venezuela y Argentina, una crisis en ciernes
Venezuela y Argentina son claramente los países que afrontan más problemas y que tienen un riesgo serio de caer en crisis y recesión. El analista Jorge Oviedo en La Nación señala que “la economía argentina se parece cada vez más a la de la segunda mitad de los 80. Alta inflación, financiamiento genuino imposible, control de cambios.
El Informe Macroeconómico y de Política Monetaria del Banco Central de Argentina señala que la actividad bajó su crecimiento en el segundo trimestre de 2012.
La disminución en el ritmo de expansión se debe a una reducción de las exportaciones por la caída de la demanda externa debido a la crisis global: “el menor crecimiento de Brasil -el mayor socio de Argentina- ha tenido un efecto relevante en el desempeño de la industria argentina”.
Mientras, Venezuela se encuentra, económicamente hablando, en una burbuja debido a las elecciones presidenciales del 7 de octubre. Todo indica, que tras los comicios, la realidad económica saldrá a la luz.
La contención de la inflación durante el primer semestre del año, que acumuló 7,5% frente a 13,05% en 2011, fue atribuido por el Banco Central de Venezuela (BCV) a las políticas oficiales de regulación y subsidio en los alimentos, así como a las redes de abastecimiento.
La política económica del presidente Hugo Chávez, basada en una serie de subsidios, es lo que ha contribuido, en buena parte, a la desaceleración de este indicador. La oposición señala que el gobierno ha logrado controlar la inflación de forma artificial y recurriendo al déficit.
José Guerra, miembro del equipo económico del Programa de Gobierno del Comando Venezuela, asegura que “en Venezuela no hay política económica para atacar la inflación. Lo que existe son medidas administrativas de controles generalizados y a ellos no se puede denominar política económica. La inflación está latente debido a medidas económicas irresponsables que liquidan la producción nacional para abrir espacios a la competencia desleal de productos importados y a un Banco Central que se ha convertido en una maquinaria de emitir dinero sin respaldo”.
Esta situación no hace sino demostrar que, al igual que en política y en historia, América latina es una región fundamentalmente heterogénea



























