Cuba: seguidores acuden al último encuentro con Oswaldo Payá
Infolatam/Efe
La Habana, 23 de julio de 2012
Oswaldo Payá: Muerte de un demócrata
(Especial para Infolatam).- “La muerte de Oswaldo Payá supone un duro golpe para el futuro democrático de Cuba. Payá era un peso pesado entre los grupos disidentes que desde hace años y pese a sus diferencias, tratan de establecer bases comunes de actuación para una transición pacífica a la democracia. El camino a la libertad en Cuba está jalonado de personas como Oswaldo Payá que desgraciadamente no verán el fin de la dictadura. Hay muchas muertes en ese tránsito, demasiados accidentes, sobradas sospechas, numerosos interrogantes.Y ninguna respuesta”.
Al centro de la carretera: la muerte de Oswaldo Payá.
(Especial para Infolatam).- La muerte de Payá deja un vacío de liderazgo en la diezmada oposición cubana. A diferencia de la oposición bloguera que sueña con las revoluciones de twitter y facebook, Payá, sabía que para retar al PCC, la clave estaba en “organización, organización y organización”. Payá murió políticamente en el medio de la carretera, donde hay dos rayas amarillas, y muchas buenas intenciones de centro derecha y centro izquierda, aplastadas por la complicidad de los radicalismos.
Los restos mortales del opositor cubano Oswaldo Payá, fallecido el domingo en un accidente de tráfico en el este de Cuba, llegaron hoy a La Habana, donde serán enterrados este martes tras un funeral que oficiará el cardenal Jaime Ortega, máxima autoridad católica de la isla.
La capilla ardiente de Payá quedó instalada en El Salvador del Mundo, la parroquia habanera a la que solía acudir el opositor, cuyo féretro fue recibido con una cerrada ovación y un largo aplauso de las más de 400 personas que se congregaron en el templo entre familiares, amigos, disidentes y varios diplomáticos europeos.
En una atmósfera de emoción, los asistentes lanzaron vivas a Payá y al “Proyecto Varela”, la iniciativa que presentó en 2002 en el Parlamento cubano con el aval de miles de firmas para promover una transición pacífica hacia la democracia en Cuba.
En esa iglesia habanera se entonó también el himno nacional en memoria de Payá y se lanzaron gritos de “libertad”, si bien la viuda del opositor, Ofelia Acevedo, pidió a los asistentes silencio y oración en el último adiós a su marido.
El cuerpo de Payá, que falleció a los 60 años, fue trasladado hasta La Habana por carretera desde Bayamo (a más de 750 kilómetros al este de la capital cubana), donde el domingo se produjo el fatal accidente que acabó con la vida del líder del Movimiento Cristiano Liberación y del también cubano Harold Cepero, de 31 años y miembro de ese grupo.
En el siniestro resultaron heridos leves el joven español Ángel Carromero, vicesecretario de Nuevas Generaciones del Partido Popular (PP) en Madrid, y el ciudadano sueco Jens Aron Modig, quienes este lunes fueron dados de alta del hospital de Bayamo, donde recibieron asistencia médica.
Los cuatro viajaban en un vehículo de alquiler que, según la versión oficial, perdió el control e impactó contra un árbol.
La inesperada muerte de Payá, el primer opositor cubano que recibió (en 2002) el Premio Sájarov del Parlamento europeo, continuó hoy suscitando reacciones entre la disidencia interna cubana, que ha perdido a uno de sus líderes históricos y más respetados fuera y dentro del país.
“Es un golpe muy duro a la Cuba futura. Yo desde que crecí, desde que fui adolescente, me imaginaba una Cuba futura donde Oswaldo Payá tuviera voz y voto (…) Pienso que ha muerto un hombre imprescindible para la transición cubana”, dijo hoy a corresponsales la famosa bloguera crítica Yoani Sánchez.
Para la ex presa de conciencia Marta Beatriz Roque, Payá era uno de los “líderes históricos” de la disidencia cubana, mientras el que también fuera preso político Óscar Elías Biscet reclamó una investigación profunda sobre el accidente porque sospecha que fue “inducido” desde el régimen.
Fuera de Cuba, destacadas personalidades lamentaron también la muerte de Payá, como el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien reafirmó el apoyo de Washington a la lucha por los derechos humanos en la isla y definió al disidente como “un incansable defensor de mayores derechos cívicos y humanos”.
También la jefa de la política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, expresó su “profunda tristeza” por esta muerte, mientras que el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, afirmó que las ideas de Payá “no se van con él”.
Por su parte, varias organizaciones del exilio cubano en Miami se mostraron consternadas por el deceso y expresaron la sospecha de que el accidente de tráfico en el que perdió la vida Payá fue un “atentado” orquestado por el régimen de la isla.
El expresidente del gobierno español José María Aznar elogió al opositor cubano como un “ejemplo de sacrificio y entrega a la causa de la democracia”, mientras que el Gobierno de España se unió al pesar por esta muerte y anunció que recaba información sobre el accidente, donde resultó herido Ángel Carromero.
Tras ser dado de alta en el hospital de Bayamo, donde fue atendido de una herida en la cabeza, Carromero tuvo que prestar declaración ante las autoridades que investigan las circunstancias del accidente.
En cuanto al segundo fallecido, el cubano Harold Cepero, sus restos fueron trasladados hoy a la provincia central de Ciego de Ávila, su tierra natal, donde tuvo lugar su velatorio.






















