Al centro de la carretera: la muerte de Oswaldo Payá.

Infolatam
Denver (Estados Unidos), 23 julio 2012
Por Arturo López Levy

(Especial para Infolatam).- La muerte del opositor Oswaldo Payá Sardiñas representa un duro golpe para la oposición política cubana. Paya era el líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), organización propulsora de la iniciativa opositora de más alcance desde la victoria comunista en la guerra civil cubana de los años sesenta. A tenor del artículo 88 (g) de la constitución cubana, el MCL se propuso recoger un número mayor a las 10 000 firmas requeridas para generar una iniciativa legislativa en torno a los derechos de los cubanos a la libre expresión, movimiento, asociación y a la propiedad privada. Para el año 2002, a pesar de considerables obstáculos interpuestos por las autoridades, Paya y varios de sus seguidores entregaron más de 11 000 firmas a la Asamblea Nacional, el parlamento cubano.

El hecho de que un movimiento opositor recogiera ese número de firmas no representó una amenaza inmediata para el gobierno de Fidel Castro ni una crisis de gobernabilidad como los gobiernos de George W. Bush y José María Aznar trataron de presentar. En términos de reconocimiento público y capacidad de convocatoria, tanto la capacidad de Payá y el MCL, como de la oposición política toda era y es exigua. El merito opositor de Payá estaba en haber estructurado un camino posible, una agenda moderada basada en demandas desde la calle cubana, para retar al gobierno cubano a partir de su propio orden constitucional.

A diferencia de otros grupos opositores que se reciclan entre declarados opositores al gobierno cubano, Payá y el MCL tenían una conexión a la población más general a través de comunidades religiosas, fundamentalmente católicas. Aunque la jerarquía católica nunca tomó partido respecto al Proyecto Varela, si expresó en varias ocasiones su respeto por el carácter cívico, no violento del mismo y toleró la iniciativa individual a favor de Payá en algunas (nunca un numero mayoritario) de las parroquias del país. El MCL también organizó grupos de encuentro regular y estructuras a nivel de algunos pueblos y ciudades, algo de lo que carece la mayoría de los opositores cubanos, con muchos contactos con la prensa internacional e internet pero sin convocatoria ni institucionalización popular real.

Ni Pa’ya ni pa’ca:

Unos días después de la entrega de las firmas del Proyecto Varela a la Asamblea Nacional de Cuba, la isla fue visitada por el ex presidente norteamericano James Carter en mayo de 2002.  En su discurso en el aula magna de la universidad de la Habana, con Fidel Castro sentado en el auditorio, y ante las cámaras de la televisión cubana, el también premio Nobel de la Paz abogó por una discusión publica del proyecto de reformas presentado por Payá como parte de un proceso de diálogo entre todos los cubanos y de distensión con EE.UU. Washington debía comenzar con la eliminación de la prohibición para los estadounidenses de viajar a la isla.

Entre la visita de Carter a Cuba y el arresto de varios de los líderes intermedios del MCL, Payá disfrutó de una elevación de su perfil internacional..

El debate entre el presidente Carter y varios líderes estudiantiles castristas fue transmitido a toda la isla y reproducido luego en publicaciones oficiales. El gobierno reaccionó con dos estrategias fundamentales: 1) la convocatoria prioritaria a un contra-plebiscito al propuesto por Paya que reafirmase el carácter perpetuo del socialismo cubano, haciendo ilegal el cuestionamiento implícito en el proyecto Varela al dominio unipartidista del Partido Comunista (PCC), 2) en marzo de 2003 arrestó a la crema y nata de los cuadros intermedios del MCL, dejando a Payá cual general sin capitanes, y destruyendo la capacidad de comunicación entre el líder y las bases, que aunque no podían competir con el PCC, estaban en un momento ascendente.  El MCL nunca se recuperó de aquel golpe.

Entre la visita de Carter a Cuba y el arresto de varios de los líderes intermedios del MCL, Payá disfrutó de una elevación de su perfil internacional. Recibió varios premios internacionales incluido el Andrei Sakharov del parlamento europeo y otro del Instituto Nacional Demócrata para las Relaciones Internacionales. Payá visitó Madrid, donde fue recibido por el entonces presidente José María Aznar y Miami, donde recibió el apoyo de un grupo importante de los exiliados de línea moderada y el ataque apasionado de los defensores de la intransigencia total frente al gobierno castrista y el orden constitucional post-revolucionario. La actitud de la extrema derecha cubana exiliada quedó sintetizada en la frase descalificadora de la locutora radial y líder del Consejo para la Libertad de Cuba Ninoska Pérez: “Ni pa’ya, ni pa’ca”.

Al regresar a Cuba, Payá se encontró entre dos fuegos. El gobierno acudió al  contra-plebiscito, con instrumentos de cooptación, movilización y represión para la cual  el MCL no tenía mínima capacidad de resistencia. En el exilio, su oposición a las propuestas de congresistas cubano-americanos para restringir los viajes de cubano-americanos a Cuba, y pasadas declaraciones contra el embargo le atrajeron la ira de la derecha exiliada, para la cual su movimiento, centrado en torno a su persona y la representación exterior de su hermano Carlos Payá, residente en España, no tuvo respuesta efectiva. En lugar de insistir en una postura moderada firme hacia ambos extremos, desarrollando propuestas sobre la base de su posición inicial de usar el orden constitucional post-revolucionario para retar su continuidad, Payá ensayó un discurso ambiguo, intentando desconectar la lucha contra las limitaciones a las libertades y derechos humanos de los cubanos, de la condena al embargo de Washington contra la isla (Carlos Paya llegó a decir que “el gran y único bloqueo en Cuba era el del gobierno”). Fue un error estratégico.

Una nueva circunstancia:

Con el lanzamiento del proyecto de reforma económica gradual, Raul Castro y el PCC se apropiaron de algunas de las propuestas de cambio emanadas no solo dentro de los sectores más pragmáticos dentro del gobierno sino también de la oposición. El inicio del tránsito a una economía mixta y descentralizada, la relajación de la política migratoria y un nuevo dialogo con la Iglesia Católica crearon una nueva situación en la isla que socava las propuestas más atractivas y las metas más urgentes del MCL.

En el proyecto Varela, los derechos reclamados tenían todos iguales valores, en la agenda de reformas, el gobierno ha propuesto una liberalización incompleta, con una secuencia en la ampliación de derechos encaminada a preservar al PCC en el poder. Dadas las incertidumbres y riesgos asociados a una lógica de shock y desobediencia civil, una parte importante de la población cubana (con patrones de envejecimiento no favorables a propuestas revolucionarias al estilo de las sociedades árabes) y las comunidades religiosas, que son las instituciones de la sociedad civil que combinan la mayor independencia del estado y capacidad de convocatoria, han dado un apoyo crítico a ese proceso.

El gobierno de Raúl Castro también inauguró una política de autoritarismo de baja intensidad hacia la oposición activa. A partir de la excarcelación y exilio de la mayoría de los presos de la primavera de 2003, en lugar de condenar a los nuevos arrestados a largas penas, las autoridades cubanas arrestan a opositores de menor perfil internacional, por periodos cortos, para después liberarlos, castigados con multas o sanciones de relativa corta duración. Las circunstancias de represión con largas penas contra los opositores y el estancamiento doctrinario posterior al V Congreso del PCC en 1997, que hacía más atractivo el mensaje de derechos mínimos del Proyecto Varela desaparecieron gradualmente.

Al centro de la carretera:

Al momento de su muerte este 22 de julio, ni Oswaldo Payá ni el MCL se había adaptado a la situación creada a partir de las propuestas de reformas. Ese marasmo opositor es descrito en algunos de sus cables a Washington, revelados en Wikileaks, por varios funcionarios norteamericanos de la Sección de Intereses en La Habana. El proyecto de usar los mecanismos del sistema político de 1976 para retar su hegemonía política desde posiciones moderadas post-revolucionarias seguía siendo el más atractivo para los partidarios pasivos de la oposición. Sin embargo,  la oposición se debate entre erráticas declaraciones hostiles a las gestiones mediadoras de la Iglesia Católica y una falta de hoja de ruta.

La muerte de Payá deja un vacío de liderazgo en la diezmada oposición cubana. A diferencia de la oposición bloguera que sueña con las revoluciones de twitter y facebook, Payá, sabía que para retar al PCC, la clave estaba en “organización, organización y organización”. Su experiencia como católico practicante en los momentos grises del ateísmo oficial le demostró que solo la atracción y organización de una masa crítica de ciudadanos podría revertir las políticas totalitarias.

Las denuncias de su hija Rosa María, sobre un posible homicidio provocado traerán la movilización de los opositores activos y atraerán a pasivos simpatizantes y cubanos que lo admiraban como un cristiano honesto, hombre decente de familia, y trabajador ejemplar en el Hospital donde era ingeniero. En el exterior, algunos del exilio derechista, que en vida sabotearon su propuesta moderada, se rasgaran las vestiduras para elevarlo a la categoría de mártir. Por supuesto, que no discutirán el daño que su intransigencia y radicalismo causó a Payá desde 2002.

En términos de legado, Payá deja un camino apenas empezado: trabajar desde el orden constitucional post-revolucionario para canalizar la vibrante pluralización social de la isla en una alternativa racional y nacionalista, de democracia y estado de bienestar, al proyecto de reformas parciales de Raúl Castro.  Quizás en Washington y Miami se iniciará una reflexión sobre el costo de continuar una política maximalista, contraproducente a la consolidación de un proyecto de oposición moderada. En Cuba, las pintadas obscenas en los muros de la casa de Payá son testimonio de una oportunidad perdida por el PCC para convivir con un cubano que no persiguió nunca la violencia sino el derecho a expresar su discrepancia. Payá murió políticamente en el medio de la carretera, donde hay dos rayas amarillas, y muchas buenas intenciones de centro derecha y centro izquierda, aplastadas por la complicidad de los radicalismos.

10 comentarios a “Al centro de la carretera: la muerte de Oswaldo Payá.”

  1. Lorenzo dijo:

    Tenía que ser el infiltrado éste quien escribiera toda esta mierda denigrando a Payá, además le copia el título al capítulo de La Fincción Fidel a Zoé Valdés, con lo de Payá y Pácá.

  2. Jiménez Ballester dijo:

    Yo no sé si lo que hizo Payá con el Proyecto Varela representó o no una crisis “de gobernabilidad”. Pero crisis sí fue, o si no, cómo se explica esa reacción del dictador Castro de convocar a un plebiscito para enmendar la Constitución? Al autor le gusta estar con Dios y con el Diablo; vivir en Denver y medio criticar a los Castro, para que lo dejen ir a La Habana de visita.

  3. Nicolas Bravo dijo:

    Lopez-Levy quiere que los que somos radicales y odiamos al castrismo nos conformemos con ser como el dice “el coro de las tragedias griegas” opinando y exclamanddo sin decidir porque eso le toca a los moderaditos como el. Pues no, si la democracia es ver caminando por la calle orondos y perfumados a los castristas que nos oprimieron, prefiero seguir en la pelea como Maceo, dando candela y el moderadito que sepa que no vamos a colaborar con la basura como el pacto de la Moncloa que el quiere instalar. Mi abuelo murio en Cuba viendo a Fraga de sabroson pero no vino a mirar para otro lado mientras los franquistas se daban la bambolla con Suarez y Felipe. Yo no regreso a Cuba hasta que no la purifiquemos a fuego anticastrista. Y claro que todo lo que pueda hacer para joderle el plan moderadita de amor y lambisqueo lo vamos a hacer. Embargo, Bloqueo, mas embargo y mas bloqueo.

  4. Juan Suarez-Rivas dijo:

    Con el homicidio de Osvaldo Paya la dictadura militar cubana reafirma que el terrorismo de estado continuara siendo su arma preferida en la defensa de sus intereses. Han refinado su metodologia, ya no fusilan, ahora su instrumento preferido son los automoviles y las motocicletas con que atropellan a los opositores en las carreteras y calles de Cuba.

  5. Irene Robert dijo:

    Para los que se pregunten quién es el autor, que ahora nos sale hasta en la sopa, vean http://www.eldiarioexterior.com/el-academico-que-escribia-como-32750.htm
    López-Levy ( o López Callejas) lo que busca con este artículo (que parece ser parte de una estrategia muy bien montada), es continuar su campaña sistemática de dar barbaridades como estas por sentado y CONFUNDIR: 1. “El inicio del tránsito a una economía mixta y descentralizada, la relajación de la política migratoria y un nuevo dialogo con la Iglesia Católica…:
    2. “El gobierno de Raúl Castro también inauguró una política de autoritarismo de baja intensidad hacia la oposición activa.”
    3. “La muerte de Payá deja un vacío de liderazgo en la diezmada oposición cubana.” Allá los ingenuos y los mal informados que se lo crean. MIentras tanto, este señor está poco a poco regando sus paquetes por todos lados y en dos idiomas para socavar la disidencia y el exilio y hacerle la cama a Raúl y sus supuestas reforma. Ojo, estamos advertidos.

  6. Susana Marco dijo:

    Moderacion y racionalidad es la unica via para llegar a una solucion duradera cuando las emociones, los desarraigos y a veces las complicidades tienen tanta fuerza y permanencia. Levy lleva razon en mucho cuando habla del simbolismo de Paya y sus acciones politicas; al final es la misma via de Ghandi y la forma de respetar a miles de cubanos que viven en la isla y deben ser vistos como probrecitos que nada saben y a los que todo le ocultan… luces y sombras… Organizacion y unidad y dejar los rencores, validos, a un lado para pensar en Cuba.

  7. Nacho dijo:

    Es un alivio contar con personas objetivas como López-Levy, con capacidad para analizar la realidad cubana lejos de los fatalismos y extremismos de dos bandos que sostienen la dictadura cubana. Gracias a Infolatam por contar con profesionales de este nivel. Falta hacen

  8. Infolatam Infolatam dijo:

    Muchas gracias por su comentario.

  9. Juan Suarez-Rivas dijo:

    Agradeceria que Lopez Levy o los comentaristas que aqui escriben explicaran en que se diferencia la actual dictadura militar de la que en los ultimos cincuenta anos en el poder dejo una estela de miles de opositores muertos y encarcelados.
    Aguardo con inquietud y genuina curiosidad vuestra colaboracion en esclarecer esa diferencia. Les adelanto mi agradecimiento.

  10. キューバ:反体制活動家オズワルド・パヤが事故死 · Global Voices 日本語 dijo:

    [...] デンバー大学哲学研究科で博士号候補生のキューバ出身Arturo Lopez Levyは、パヤの政治組織と実践主義について詳細なレポートを書いた。特に、キューバ反体制活動におけるパヤの比類なき穏健的立場について言及した: Payá deja un camino apenas empezado: trabajar desde el orden constitucional post-revolucionario para canalizar la vibrante pluralización social de la isla en una alternativa racional y nacionalista, de democracia y estado de bienestar, al proyecto de reformas parciales de Raúl Castro. Quizás en Washington y Miami se iniciará una reflexión sobre el costo de continuar una política maximalista, contraproducente a la consolidación de un proyecto de oposición moderada. [...]

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