Paraguay crisis
Paraguay: tras un mes de matanza que causó caída de Lugo la investigación apenas avanza
Infolatam/Efe
Asunción, 15 de julio de 2012
Las claves
- Seis policías y once campesinos murieron el 15 de junio en un choque armado durante un desalojo de "sin tierras" que ocupaban una estancia del político "colorado" y empresario Blas N. Riquelme, cuya propiedad le disputa el Estado.
- El fiscal que lleva el caso, Jalil Amir Rachid, descartó esta semana la actuación de francotiradores y dijo que las armas implicadas en el tiroteo fueron escopetas de caza.
Un mes después de la tragedia en Curuguaty, que desencadenó la salida del poder de Fernando Lugo, apenas han trascendido avances en la investigación de un episodio que tiñó de sangre la lucha por la tierra en Paraguay.
“Todo se encamina al ‘opá reí’ (a la nada, en guaraní), a la falta de interés en investigar profundamente lo que ocurrió ahí y los que estuvieron detrás de esa masacre”, dijo a Efe el dirigente de la Liga Nacional de Carperos (campesinos sin tierra) José Rodríguez.
“No veo que el Gobierno tenga demasiado interés en desvelar” lo ocurrido, observó por su parte el analista Alfredo Boccia.
Seis policías y once campesinos murieron el 15 de junio en un choque armado durante un desalojo de “sin tierras” que ocupaban una estancia del político “colorado” y empresario Blas N. Riquelme, cuya propiedad le disputa el Estado.
Una semana después, Lugo perdió la Presidencia por “mal desempeño” en sus funciones, en un “juicio político” parlamentario en el que las muertes de Curuguaty y las ocupaciones de tierras por parte de los campesinos fueron parte esencial del “pliego acusatorio”.
El exobispo que se convirtió en presidente en 2008 abanderando la lucha de los “sin tierras” y otros desposeídos de Paraguay fue sustituido en el poder por el liberal Federico Franco.
“Seguimos sin saber prácticamente nada de Curuguaty”, señaló a Efe Boccia, y recordó que Franco desestimó “enseguida” lo que fue “el último intento de Lugo de darle credibilidad a la investigación”, encomendándosela a una comisión de notables con apoyo de la OEA.
El exmandatario denunció esta semana que Curuguaty fue una “conspiración para desestabilizar” a su Ejecutivo y Rodríguez insistió hoy en que hubo intervención de “infiltrados”, de “francotiradores” que actuaron para desencadenar un tiroteo y “utilizar ese episodio para atacar políticamente a Lugo”.
“Los campesinos vieron caer a su líder y los policías vieron caer a su líder y se desató esta situación”, mantuvo el “carpero”, que reclamó la liberación de la docena de “sin tierras” detenidos e indemnizaciones también para los familiares de las víctimas campesinas, pues a su juicio cayeron en la misma “emboscada” que los agentes policiales.
El fiscal que lleva el caso, Jalil Amir Rachid, descartó esta semana la actuación de francotiradores y dijo que las armas implicadas en el tiroteo fueron escopetas de caza.
Rachid ha pedido al juez, sin éxito, la excarcelación de dos de los detenidos por falta de pruebas.






















