Manuel Alcántara (catedrático de Ciencia Política): “Los políticos también importan y mucho”

Madrid, 11 de julio de 2012

Las claves

  • Hoy miércoles 11 de se presenta en la Casa de América de Madrid el libro "El Oficio de Político" del catedrático Manuel Alcántara.

La Casa de América de Madrid acoge este miércoles 11 de julio la presentación del libro “El Oficio de Político”, obra del catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Salamanca, Manuel Alcántara publicado por la editorial Tecnos, que dedica una especial atención a la política en América Latina.

Para ello, Alcántara se ha basado en la importante actividad investigadora sobre América Latina en la Universidad de Salamanca, que cuenta desde hace 17 años con una base de datos con cerca de 7.500 entrevistas a diputados latinoamericanos de todos los países excepto Cuba.

Al acto acudirán el Secretario General de la Segib, Enrique V. Iglesias, la catedrática de la Universidad Complutense Esther del Campo, y el cientista político Leonardo Morlino, actual presidente de la International Political Science Asociation.

Manuel Alcántara habló con Infolatam para explicar las principales claves de un libro en el que a lo largo de 344 páginas, y cinco capítulos se  revisa el papel de quienes se dedican de forma profesional, remunerada y a tiempo completo, a la política.

Alcántara es uno de los referentes mundiales, y en especial latinoamericanos, de la Ciencia Política. Un hombre que ha hecho de Salamanca un semillero de grandes profesionales, cientistas políticos, con una especial sensibilidad e inquietud intelectual por la política en América latina.

Un catedrático que ha sabido reunir en torno sí a un excelente grupo de investigadores pues en su caso la búsqueda de la excelencia académica va de la mano con la búsqueda de la excelencia humana. Por eso, no es extraño que su último libro esté centrado en los individuos, en el político, más que en las instituciones.

El texto es así el resultado final de un proyecto de casi 20 años, desde 1994, analizando a las elites políticas parlamentarias latinoamericanas, aunque el libro va más allá de la realidad de América latina.

Alcántara recupera en este volumen una vieja tradición, que se remonta a Aristóteles, Cicerón, Maquiavelo y Baltasar Gracián: la  de ocuparse y preocuparse por la figura del político, tras mucho tiempo en el que los temas institucionales han copado el interés de la Ciencia Política.

El primer reto que afronta el libro es definir quién es político. Si bien el ser humano es un “animal político”, Alcántara se centra en el político profesional, aquel que se dedica a tiempo completo a esta profesión y cobra de ella. Quien “tiene vocación y también una actividad política remunerada”.

Las cualidades y características del buen político

Frente a los tópicos del “político corrupto” y que se aprovecha del cargo que ostenta, Manuel Alcántara trata de abordar académicamente la figura del político: ” una vocación de servicio publico, profesión dura, sin tiempo libre, con tensión permanente que requiere mucha energía porque supone casi 24 horas de trabajo y sin fines de semana”.

El Oficio de Político, de Manuel Alcántara

¿Cuáles serían las características del buen político?

Alcántara responde que valores humanos como “la honestidad, la sinceridad, un sentido de la lealtad” son importantes pero “también elementos técnicos, como saber hablar, capacidad de negociación, la posibilidad de entender problemas que pueden llegar a ser a veces medianamente sofisticados o técnicos, capacidad para interpretar los problemas económicos actuales y algo que es absolutamente fundamental, el conocimiento de la historia de su país y de los países que lo rodean”.

Por tanto, el político, para ejercer bien su profesión, necesita contar con otra serie de características personales muy determinadas como “capacidad de estar presente, de mediación para alcanzar pactos entre posturas enfrentadas … una persona que está en la política tiene ciertas virtudes y conocimientos ya que ser político requiere unas habilidades que no se pueden dilapidar”.

Cuando se piensa en la figura del político, el ciudadano común tiene en mente al presidente, a los ministros, a los líderes de los partidos y quizá a algunos legisladores. Pero Alcántara tiene un visión más amplia pues “la mayoría de los políticos ocupan puestos de no elección. Cargos electos son unos pocos pues la mayoría no han sido electos, sino que son cargos de libre designación. De hecho, los partidos son grandes maquinarias que hacen muchas cosas y que deben tener personas trabajando para ellos, y los diputados necesitan asesores etc.”.

Los políticos latinoamericanos

El libro, publicado por la editorial Tecnos, dedica una especial atención a la política en América Latina, analizando la carrera de cerca de veinte políticos latinoamericanos como el argentino Álvaro Alsogaray o el chileno Marmaduke Grove.

Para ello, Alcántara se ha basado en la importante actividad investigadora sobre América Latina en la Universidad de Salamanca, que cuenta desde hace 17 años con una base de datos con cerca de 7.500 entrevistas a diputados latinoamericanos de todos los países excepto Cuba.

Manuel Alcántara, catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Salamanca

Puestos a romper tópicos, Alcántara niega que el político latinoamericano sea diferentes al europeo, estadounidense o africano. No es ni más corrupto en general ni menos preparado.

También rechaza la diferencia entre el político profesional y el tecnócrata. Manuel Alcántara cree que los tecnócratas son políticos profesionales: “la diferencia del político tecnócrata con este otro político, digamos tradicional, es que el tecnócrata normalmente tiene una vinculación con el partido político muy diferente, a veces ni siquiera existe esta vinculación. Un tecnócrata es también un político que al final va a defender intereses de su clase política”.

Manuel Alcántara aboga sobre todo por realzar la necesidad que tienen los políticos de legitimarse ante los ciudadanos y cree que la rendición de cuentas y la transparencia serían un camino para lograrlo: “los políticos tienden a pensar que las elecciones lo borran todo, pero no es así, porque en la ciudadanía va quedando un poso y ese es el poso que conforma el actual descrédito de la política, esa idea de que todos los políticos son iguales, de que no se preocupan de los problemas de la gente, de que no asumen estas responsabilidades”.

En resumen, el libro deja un mensaje muy claro y es el de que, como señala el propio Alcántara, “los políticos son fundamentales para la política y para la consolidación de la democracia y sus instituciones. Los políticos también importan”.

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil