Brasil economia
Basil: deudores son más sensibles a las tasas, según informe del Santander
Reuters
Sao Paulo, 4 julio 2012
Las claves
- Desde finales de abril, la presidenta Dilma Rousseff ha instado a los bancos estatales a reducir las tasas de crédito, esperando que los bancos privados los imiten.
- Un incremento en las pérdidas vinculadas a los créditos automores y en la morosidad ha acrecentado las aflicciones del sector bancario, entre las que se cuentan la disminución de las ganancias, la creciente intervención estatal en la industria y la desaceleración económica.
Los deudores de Brasil mencionaron a las tasas de interés por primera vez como uno de los principales factores a considerar antes de pedir un préstamo, mostrando que los cambios de comportamiento en el mercado del crédito están ocurriendo antes de lo pensado, dijeron analistas de Santander Investment Securities.
Citando una encuesta de la firma de recuperación de créditos NovaQuest, el reporte divulgado el miércoles mostró que, a comienzos de año, las tasas de interés tomaron el lugar de los plazos de los créditos como la principal preocupación en el pensamiento de los deudores a la hora de pedir un préstamo.
Los clientes usaron los plazos como una herramienta clave para el cálculo de la cuota mensual del pago de la deuda.
Es probable que los hallazgos del sondeo de NovaQuest tengan cierto impacto sobre la forma en la que la industria financiera haga frente a los esfuerzos del Gobierno por presionar a los bancos a reducir los costos de los créditos.
Aparentemente, los deudores ahora perciben que una caída en la tasa referencial Selic a un mínimo histórico les da un mayor peso para negociar costos de endeudamiento más bajos.
Desde finales de abril, la presidenta Dilma Rousseff ha instado a los bancos estatales a reducir las tasas de crédito, esperando que los bancos privados los imiten.
Con un alza en la morosidad, algunos analistas temen que la estrategia de Rousseff pueda fomentar un comportamiento crediticio irresponsable entre algunos prestamistas que tengan miedo a perder participación de mercado ante entidades estatales como Banco do Brasil.
En el reporte, los analistas de Santander, encabezados por Henrique Navarro, afirman que “los prestamistas se están volviendo más sensibles a las tasas de interés, probablemente por motivo de la baja en (la tasa) Selic, que expone los diferenciales”.
El diferencial o el margen equivale a la ganancia que obtiene un banco por el crédito, calculada como la diferencia entre la tasa a la cual entregan préstamos y el rendimiento que le paga la entidad a los depositantes por sus ahorros.
Los analistas dijeron también que la iniciativa de los bancos locales de frenar el financiamiento automotor -que representa un 10 por ciento del total del crédito en Brasil- podría ayudar a reducir las pérdidas en cartera y mitigar un salto en los incumplimientos de los pagos.
Un incremento en las pérdidas vinculadas a los créditos automores y en la morosidad ha acrecentado las aflicciones del sector bancario, entre las que se cuentan la disminución de las ganancias, la creciente intervención estatal en la industria y la desaceleración económica.
“Una mayor calidad, precios promedio más bajos y una rentabilidad creciente; ese es el nuevo escenario, en nuestra opinión”, concluyen los analistas.






















