Elecciones México: López Obrador busca la presidencia por segunda vez

México candidatos (2): la última oportunidad para Andrés Manuel López Obrador

Madrid, 26 de junio de 2012

Las claves

  • López Obrador: "han querido vincularme para decir que son lo mismo, populistas, que va a haber un peligro, eso es una maniobra (...). Están de nuevo metiendo miedo, eso es todo, pero ya la gente no cae en eso, y están haciéndonos denuncias todos los días".

López Obrador 2012, ¿éxito o fracaso?

El análisis
Ciro Gomez Leyva

Ciro Gomez Leyva

“La campaña de Andrés Manuel López Obrador sería un éxito porque, en tres meses, redujo a la mitad la desventaja inicial de 33 puntos. Y porque transformó su índice de positivos-negativos de un espantoso veintitantos en un risueño más tres. Pero no sirvió para alcanzar a Enrique Peña Nieto … Revivir millones de simpatías, hacerlas soñar y aun así perder por dos dígitos sería un fracaso. No hay que darle vueltas”. (Milenio. México)

(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Andrés Manuel López Obrador afronta este domingo su última oportunidad para llegar a la presidencia de México. Fracasó en 2006 con un discurso populista y radical que ahora en 2012 ha transformado en moderado y aglutinador.

(Ver capítulo anterior: México candidatos (1): El peso de la herencia aplasta a Josefina Vázquez Mota)

Si termina tercero, o es segundo a mucha distancia del previsible ganador (Enrique Peña Nieto), su carrera presidencial habrá acabado. No tendrá una tercera oportunidad como Lula da Silva pues en su partido, el PRD, tiene muchos enemigos y hasta un claro sucesor como líder de una izquierda moderada y reformista, Marcelo Ebrard.

Sus seguidores lo idolatran, como la escritora Elena Poniatowska, quien en una entrevista en el diario El País, aseguraba que “Andrés Manuel López Obrador no es un ambicioso vulgar, conoce a fondo al país, lo ama y ha demostrado saber cómo resolver sus problemas. Sus méritos son mucho mayores que cualquier equivocación o defectos personales”.

Pero AMLO tiene un grave problema: si bien su suelo electoral es muy sólido, su techo no es muy alto pues no supera el 35,5% (en 2006 logró el 35,3% y en estos comicios rondaría el 30%).

La última bala para AMLO

Así pues si el domingo no pasa de ese 30%, como es previsible, habrá demostrado que no es capaz de romper ese techo electoral pese a las muestras de afecto de sus seguidores que comulgan con su mensaje regeneracionista y moralista: “no es nada más llegar a ocupar un cargo público, aunque sea el más importante de la República. No es eso únicamente; lo que queremos es sacar adelante a México: lograr su renacimiento”.

AMLO en el mitin de Chiapas

En esta campaña abandonó su retórica demagógica de 2006 aunque no su victimismo (“es una lucha que estamos dando desde abajo, a contracorriente. Enfrentando a los que no quieren el cambio: al pequeño grupo que se siente amo y señor de México (…) Les contaremos a nuestros hijos y nietos que estaban destruyendo al país, pero que nos pusimos de acuerdo, hicimos lo que nos correspondía y entre todos salvamos a México. Es lo que está en juego”).

Ha preferido en 2012 apostar por un mensaje incluyente alejado de los excesos retóricos de hace seis años evitando que le unieran al grupo de dirigentes chavistas que pueblan América latina.

Dijo por ejemplo: “yo no conozco al presidente Chávez, nunca he hablado con él ni por teléfono … Han querido vincularme para decir que son lo mismo, populistas, que va a haber un peligro, eso es una maniobra (…). Están de nuevo metiendo miedo, eso es todo, pero ya la gente no cae en eso, y están haciéndonos denuncias todos los días”.

Por eso, si su nueva estrategia, ahora moderada, fracasa habrá agotado su carrera política pues ni cuando fue radical en 2006 tuvo éxito ni cuando ha girado a moderado en 2012, ha alcanzado la presidencia.

Además, su trayectoria política como líder indiscutido de la izquierda acabará porque sus enemigos en su propio partido, el PRD, le están esperando con los cuchillos desenvainados. El grupo conocido como “Los Chuchos” dentro del PRD es fundamentalmente anti-AMLO y tiene un candidato preferido como es Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del DF.

Si es derrotado y no consigue más votos que hace seis años le echarán en cara su fracaso y su única oportunidad será encabezar para 2018 a su propia facción de izquierdas al margen del PRD.

La tentación de repetir el 2006

Pese a que López Obrador se muestra diferente al de 2006, muchas de sus palabras recuerdan al líder que no reconoció los resultados de aquel año, que sacó a sus seguidores a paralizar la Avenida Reforma y que se proclamó “presidente legítimo” sin aceptar el triunfo en las urnas de Felipe Calderón.

21 de mayo de 2012, mitin en la plaza de Tlatelolco en Ciudad de México.EFE/Mario Guzmán

Andrés Manuel López Obrador corre por segunda vez en pos de la presidencia

Es verdad que ahora propone una “república amorosa” y “abrazos y no balazos” pero este giro no convence a muchos ciudadanos que le siguen recordando por su acciones y palabras de hace seis años.

Esto es precisamente lo que sostiene el historiador Enrique Krauze en una entrevista al diario chileno La Tercera: ”López Obrador es el candidato del populismo en México. Los votantes no han olvidado su comportamiento poselectoral de 2006, cuando ordenó la ocupación de la principal avenida de la Ciudad de México por tantos meses”.

Y así se ha podido escuchar últimamente a Andrés Manuel López Obrador asegurar que está en marcha una estrategia de compra de votos en las elecciones del 1 de julio por parte del PRI.

Incluso elude responder a si recurrirá a los actos de resistencia civil en caso de que no gane las elecciones presidenciales del 1 de julio.

Asimismo, López Obrador pidió a las redes sociales lo ayuden a convocar para el cierre de campaña que se llevará a cabo el próximo miércoles 27, “vamos a reunirnos en el Ángel de la Independencia y caminar hacia el Zócalo a las 16:00 horas”.

Convocó a la ciudadanía a una fiesta cívica y dijo que les proponía ejercer un férreo control del recuento: “algunas acciones, hay un sitio en internet para recibir información con la finalidad de insistir en la transparencia, fundamentalmente en la vigilancia, en la observación de todo el proceso, de lo que está sucediendo con los sistemas de información que tienen que ver con las redes sociales”.

Su lenguaje sigue siendo, en ocasiones, incendiario y despreciativo con respecto a sus rivales. Del priista dice que “votar por el PRI, votar por Peña Nieto, es votar por la corrupción”. No ataca a Vázquez Mota, seguramente por su condición de mujer, pero sí al expresidente Vicente Fox, su enemigo político en 2005-2006 al que ha calificado de “canalla”: “cometió una canallada más al traicionar a su partido (Acción Nacional), a quienes creyeron en él y a su candidata presidencial (Josefina Vázquez Mota) al manifestar abiertamente su apoyo al priista Enrique Peña Nieto”.

Así pues, López Obrador se dirige este domingo inexorablemente hacia la gloria o hacia el fin de su carrera política, la del último caudillo mexicano.

Un comentario a “México candidatos (2): la última oportunidad para Andrés Manuel López Obrador”

  1. Rafael García Salas dijo:

    Parecería cierto que en la cultura política los procesos electorales son exclusivamente el objetivo de los políticos o los movimientos sociales a los cuales representan, creó que en l caso particular que se esta sucitando actualmente en México, las elecciones son un mero escenario para la conformación de una nueva forma de hacer política desde los partidos, desde el estado y desde la ciudadanía.
    Después del 1ro. de julio quedarán temas no solo atendibles desde la academía y los salones de gobierno, las calles quedarán como espacio natural de la expresión no se bien si solo de la izquierda o solo de la derecha, bajo el tenor de este artículo quien gana es el PRI, condición semejante a los años ochentas, con la sola diferencia de la fuerza de los partidos y la presencia social.
    Creo bien que la inonformidad elelctoral segura a existir creará condiciones para la violencia y recambio sindical, una nueva relación de las entidades con la federación a partir de que la resistencia se dará por los territorios y no como este sexenio desde la tribuna del Congreso.
    En eso creo que AMLO encontrara el espacio de liderazgo político y no ya electoral, porque cierto los chuchos dentro del PRD verán sus privilegios peligrar a partir de perder la franquicia de izquierda nacional.

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil