Bolivia Policía
Bolivia: Morales resuelve motín policial
Infolatam/Efe
La Paz, 27 de junio de 2012
Las claves
- El convenio aumenta el salario mínimo de más de 30.000 policías de bajo rango en 14 dólares mensuales y duplica una asignación de víveres, de tal forma que el agente peor pagado reciba 295 dólares, incluida una paga mensual extra de 57 dólares.
- El acuerdo normalizó los servicios policiales tras una semana de protestas que tuvo episodios de violencia como el saqueo el viernes de las oficinas de la Inteligencia, Interpol y el Tribunal Disciplinario de la entidad, para quemar sus archivos.
El gobierno del presidente Evo Morales firmó un acuerdo para subir los salarios de miles de policías bolivianos de bajo rango y terminar así su motín tras siete días de disturbios violentos y un cerco al Palacio de Gobierno y el Parlamento.
Los ministros de Gobierno, Carlos Romero, y Desarrollo, Teresa Morales, firmaron el convenio con representantes de los agentes tras muchas horas de negociación, durante las cuales el Ejecutivo insistió en que estaba en marcha un complot golpista con apoyo de la derecha y Estados Unidos.
El convenio aumenta el salario mínimo de más de 30.000 policías de bajo rango en 14 dólares mensuales y duplica una asignación de víveres, de tal forma que el agente peor pagado reciba 295 dólares, incluida una paga mensual extra de 57 dólares.
Romero explicó que el incremento en efectivo, sumado al valor monetario de los víveres, representa para los agentes un aumento del 20 %, récord en 14 años, aunque reconoció que no cubre sus “expectativas legitimas”.
El salario mínimo de Bolivia, uno de los países más pobres de América, es de 144 dólares mensuales, mientras que el sueldo medio apenas pasa de 546.
El acuerdo firmado también asegura que no habrá represalias contra los líderes de los amotinados, crea una Defensoría del Policía, reconoce la jubilación con el 100 % del salario y revisa una ley disciplinaria que, según los agentes, no les permite defenderse.
Los términos económicos del convenio fueron aceptados a regañadientes por algunos sectores de amotinados, que lo creen insuficiente pero dijeron que se plegaban a lo aceptado por la mayoría.
El acuerdo normalizó los servicios policiales tras una semana de protestas que tuvo episodios de violencia como el saqueo el viernes de las oficinas de la Inteligencia, Interpol y el Tribunal Disciplinario de la entidad, para quemar sus archivos.
También hubo graves tensiones diarias con manifestaciones de policías armados ante el Palacio de Morales.
El Gobierno acusó a los agentes de estar manipulados por la derecha y Estados Unidos, para provocar un escenario de golpe de Estado, pero los policías lo negaron enfáticamente y dijeron que el motín se debió a la pobreza de los agentes, la mayoría de ellos de origen aimara, como el mismo gobernante.
La denuncia de la supuesta conspiración fue rechazada, aparte de los policías, por dirigentes de la oposición e incluso por algunos oficialistas.






















