Paraguay crisis
Paraguay: Franco recuerda a Brasil y Argentina su dependencia energética
Infolatam/Efe
Asunción, 26 de junio de 2012
Las claves
- "Lo que menos quisiera es tener problemas con nadie y menos con dos países poderosos que tiene al Paraguay en el medio", advirtió Franco.
- Itaipú y Yacyretá representaron en 2011 el 11,2 por ciento del PIB nacional paraguayo, y el 14,3 por ciento en el primer trimestre de 2012, según datos del Banco Central.
El presidente paraguayo, Federico Franco, recordó a Argentina y Brasil la dependencia que tienen de las dos centrales hidroeléctricas que comparten con Paraguay, Yacyretá e Itaipú, respectivamente, al ser consultado sobre el rechazo que ha generado su llegada al poder en los dos países vecinos. Desde Brasil, el ministro Edison Lobao dijo que la crisis paraguaya no afecta en nada a la hidroeléctrica de Itaipú, que funciona “con toda normalidad”.
En un encuentro con la prensa extranjera, Franco dijo que su intención es tener “buenas relaciones” con la presidenta argentina, Cristina Fernández, y la brasileña, Dilma Rousseff, en los 14 meses que quedan para que termine la gestión que hasta el viernes encabezaba el exobispo Fernando Lugo, con él de vicepresidente.
“Lo que menos quisiera es tener problemas con nadie y menos con dos países poderosos que tiene al Paraguay en el medio”, advirtió.
Franco agradeció el respaldo de Canadá y Taiwán a su Gobierno y dijo entender de alguna forma el rechazo de buena parte de la comunidad internacional con el argumento de “usted nunca le va a dar gusto a nadie”.
En el caso de Argentina, cuya presidenta fue la primera en rechazarlo y en retirar a su embajador de Asunción, indicó que va a tratar de tener con Fernández “un trato especial”.
“No me va a sacar una sola palabra en contra de ella, voy a hacer todo el esfuerzo para que la señora Cristina entienda que Paraguay tiene con Argentina un compromiso claro con Yacyretá”, la central hidroeléctrica que comparten sobre el río Paraná.
“Gran parte de la iluminación de Buenos Aires se la estamos entregando nosotros desde Yacyretá”, recalcó.
Además, dijo que la mayoría de “los comercios que se hacen en el Paraguay vienen de Argentina”, que en el país “están radicados muchos empresarios de la nación vecina” y que “históricamente las relaciones bilaterales fueron muy armónicas”.
En los mismos términos se refirió a Brasil, a cuya presidenta, Dilma Rousseff, le pidió “que consulte con sus compatriotas” que viven en Paraguay, conocidos como “brasiguayos”, sobre su postura respecto a la crisis política.
El gobernante remarcó asimismo que “gran parte de la energía de Sao Paulo es abastecida por Itaipú”, por lo que “no hay razón para tener malas relaciones con los brasileños”.
Itaipú y Yacyretá representaron en 2011 el 11,2 por ciento del PIB nacional paraguayo, y el 14,3 por ciento en el primer trimestre de 2012, según datos del Banco Central.
Por su parte, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Edison Lobao, dijo que la crisis abierta por la destitución de Fernando Lugo como presidente de Paraguay no afecta en nada a la hidroeléctrica de Itaipú, que funciona “con toda normalidad”.
Lobao dijo que las sanciones que puedan aplicar a Paraguay el Mercosur o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no recaerán sobre el pueblo paraguayo ni alterarán el funcionamiento de la hidroeléctrica brasileño-paraguaya.



























27 junio 2012 a las 19:47
Federico Franco no debe de caer en el mismo error que Cristina Fernandez y Dilma Rousseff: exceso de presidencialismo. Ciertamente que Paraguay tiene, quiéranlo o no, una posición estratégica en el sector de generación de energía eléctrica para esos dos países que puede ser tentada, pero su actitud no debe de ser ni por un instante, de beligerancia, sino más bien contemporizar hasta obtener el reconocimiento de estos gobiernos que tarde o temprano va a llegar. Las dos damas presidentas también deben de bajar los decibelios de sus maternalistas posiciones a favor del ex-obispo amigo porque los intereses a nivel naciones son mucho más altos y de mayor respeto. Y ciertamente en este caso, de acrecentarse una crisis, tienen más que perder que ganar.