Roman Ortiz: irán y América Latina

Ahmadinejad, sus socios latinoamericanos y la estabilidad del Hemisferio.

Infolatam
Bogotá, 19 junio 2012
Por Román Ortiz

Por segunda vez en seis meses, el Presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, visita América Latina. Esta vez la ruta del mandatario de la República Islámica incluye Brasil para participar en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible o “Río + 20″, Bolivia y Venezuela. Como en ocasiones anteriores, la agenda tiene dos caras, una oficial y otra real.

Formalmente, el mandatario de la República Islámica realiza su viaje para expresar al mundo el compromiso de su país con el medioambiente y cultivar las relaciones con sus socios latinoamericanos. En realidad, Ahmadinejad trata de hacer un nuevo esfuerzo para  reducir el aislamiento internacional de Irán, acrecentar su influencia en Bolivia y apuntalar sus relaciones con Venezuela ante la probable retirada del poder del presidente Chávez debido a sus problemas de salud.

Por lo que se refiere a la participación de la República Islámica en la Cumbre Río + 20 podría servir de materia prima para una parodia si no fuese por la triste realidad que oculta. Mientras el régimen de los ayatollahs  critica el consumismo occidental y se presenta como un gobierno respetuoso del medio ambiente, la realidad del país no puede ser más distinta. El territorio iraní  sufre un extenso proceso de desertificación, el aire de sus ciudades está entre los más contaminados del mundo y la mayor parte de su población vive sin infraestructura para el tratamiento de las aguas residuales.

Entretanto, el régimen islámico ha realizado todos los esfuerzos a su alcance para dotarse de un poderoso y variado arsenal de armas de destrucción masiva. Desde hace tres décadas, Teherán cuenta con una amplia gama de agresivos químicos que ya utilizó durante la guerra con Iraq en los años 80. Actualmente, como demostró el informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) de la ONU de noviembre de 2011, mantiene un programa nuclear ilegal cuyo único objetivo es la producción de un arma atómica. De hecho, el mencionado reporte revela indicios de los trabajos realizados para diseñar el dispositivo y preparar una prueba del mismo. En tales circunstancias, los llamados a cuidar el medioambiente de los representan

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad (d), le hace un regalo a su homólogo boliviano, Evo Morales (i), hoy, martes 19 de junio de 2012, durante una reunión en el Palacio de Gobierno, en La Paz (Bolivia).

tes iraníes en Río solo pueden sonar como una mala broma.

Cooperación Teherán – Caracas

Por lo demás, la escala más estratégica del viaje de Ahmadinejad es Caracas. Recientemente, la cooperación militar entre Venezuela e Irán se hizo pública. El pasado 14 de junio, el presidente Chávez exhibió ante la prensa un avión no tripulado bautizado como Arpía 001 que alabó como fruto de la cooperación bilateral. En realidad, se trataba de la réplica de un Mohajer 2, un aparato de diseño iraní destinado a la recolección de inteligencia.

Según fuentes periodísticas, el proyecto habría sido fruto de un acuerdo entre la estatal Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM) y la Aviation  Industries Organization (AIO) de la República Islámica por un valor de 28 millones de dólares. Sucede que las Naciones Unidas prohibieron a sus miembros la compra de equipo militar iraní en marzo de 2007 como parte de las sanciones destinadas a forzar a Teherán a abandonar su programa nuclear ilegal. En consecuencia, la presentación de Arpía 001 se convirtió en la prueba material de que Venezuela está violando la legalidad internacional.

Pero los aviones no tripulados podrían ser solamente la punta de un iceberg. En noviembre de 2010, el diario alemán Die Welt reveló conversaciones entre Caracas y Teherán para la instalación de una base binacional de cohetes de largo alcance en territorio venezolano que podrían albergar sistemas Scud C (500 km. de alcance) y Shahab 3 (hasta 1.500 km.). Más tarde, se supo que oficiales de Caracas habían sido invitados a la Universidad de Sharif en Teherán, uno de los centros de investigación claves en el programa de misiles de la República Islámica.

Paralelamente, la empresa iraní Parchin Chemical Industries en cooperación con Petroquímica de Venezuela (Pequiven) estableció una supuesta fábrica de explosivos en el Estado de Morón. AIO y Parchin tienen dos cosas en común. Ambas son parte integral del programa de misiles iraní y las dos están bajo el control del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica de Irán (CGRI). Por tanto, parece lógico que el general Ali Hajizadeh, comandante de la Fuerza Aeroespacial del CGRI, haya visitado Venezuela un par de veces en los últimos dos años.

Con estos antecedentes, según lo revelado por el diario español ABC, la construcción de instalaciones de grandes dimensiones bajo control iraní en Maracay y la llegada de un gran número de contendores de la misma nacionalidad a esta localidad solo incrementan las sospechas sobre la cooperación Teherán- Caracas.

Con las apuestas tan altas, resulta inevitable que parte de la agenda de Ahmadinejad en Venezuela tenga que ver con el futuro del país después de que el deterioro de la salud obligue a Chávez a abandonar el poder. Hasta ahora, las relaciones entre Caracas y Teherán han sido una apuesta personal del presidente venezolano. Si él llega a faltar, no hay garantía alguna de que la cooperación bilateral se mantenga. Bajo tales circunstancias, la República Islámica tiene todos los incentivos para estrechar relaciones con los sectores más radicales del régimen venezolano, interesados en perpetuarse en el poder y dispuestos a reprimir a la oposición democrática.

En este sentido, los ayatollahs pueden aportar una extensa experiencia en el arte negro de la represión. La Republica Islámica es un Estado totalitario que persigue a sus ciudadanos cuando sus vidas privadas no siguen el rígido código del integrismo. Esto explica que homosexuales, mujeres adulteras y minorías religiosas como los seguidores de la fe bahai se arriesguen a castigos extremos, incluida la muerte. Las cosas no son mejores para la oposición política. Basta con recordar como el régimen aplastó las protestas del “Movimiento Verde”  tras el fraude cometido en las elecciones de junio de 2009 para garantizar la reelección de Ahmadinejad. Una ocasión en la que  el liderazgo de la Revolución Islámica recurrió a una combinación de censura de prensa, movilizaciones populares progubernamentales, violencia callejera, arrestos masivos y uso sistemático de la tortura para silenciar a la disidencia.

Con las apuestas tan altas, resulta inevitable que parte de la agenda de Ahmadinejad en Venezuela tenga que ver con el futuro del país

Irán promete ser una fuerza a favor de la radicalización en la transición a la Venezuela post-Chávez. Incluso teniendo en cuenta que la distancia geográfica y cultural que separa a la República Islámica del país caribeño pone límites a su influencia, hay que esperar que los ayatollahs traten de apoyar a los sectores más “duros” de la revolución bolivariana.

No sería la primera vez que Teherán exporta represión. Los Guardias de la Revolución Islámica iraníes están asesorando al régimen sirio de Bashar al-Assad en su campaña contra la oposición interna.

La apuesta iraní en Bolivia

Por lo que respecta a la visita a Bolivia, el líder iraní trata de aprovechar una oportunidad política. Sin duda, el presidente Evo Morales es uno de los mandatarios latinoamericanos más preocupados por los problemas de salud de Chávez. De hecho, Venezuela ha sido una fuente de apoyo clave para el gobierno de La Paz. Si el mandatario venezolano se ve obligado a abandonar el poder por sus problemas de salud, es más que probable que esta línea de asistencia se termine. Y aquí es donde Irán podría ganar influencia si es capaz de llenar parte del vacío dejado por Venezuela.

Los intereses de Irán en Bolivia se centran en dos ámbitos. Por un lado,  el terreno de la minería en el que Teherán está interesado en explorar posibles yacimientos de uranio y participar en la explotación de los inmensos depósitos de litio existentes. Por otra parte, la cooperación militar donde la República Islámica ha conseguido un preacuerdo para suministrar algunos aviones de fabricación propia y participar en el mantenimiento de los aparatos de la fuerza aérea de La Paz. Con vistas a alcanzar estos objetivos, la República Islámica dispone de los suficientes recursos financieros y técnicos como para ganar una influencia decisiva sobre un Estado boliviano ansioso de recibir cooperación.

Así las cosas, antes de dar la bienvenida a la presencia del presidente Ahmadinejad en “Río + 20”, los diplomáticos y periodistas latinoamericanos deberían recordar la verdadera agenda del líder de la República Islámica: Misiles en Venezuela, Litio en Bolivia y un programa nuclear que inevitablemente quebrará la estabilidad de Oriente Medio.

3 comentarios a “Ahmadinejad, sus socios latinoamericanos y la estabilidad del Hemisferio.”

  1. CENDRERO dijo:

    Evo Morales, como buen ignorante, juega con fuego. No le bastan sus habituales desplantes emulando al hasta ahora, su gurú del Siglo XXI; sino que presume poniendo en evidencia la corta visión internacionalista que posee. Mejor le iría a Bolivia si este Sr. tuviera una mente políticamente abierta, sin resabios y sectarismos, producto de una miopía cultural.

  2. carla dijo:

    que lastima da leer articulos que lo unico que hacen es confundir a los lecctores,es una barrabasada afirmar que bolivia depende de la ayuda venezolana ,por si no lo sabe el analista bolivia es un pais que tiene muchos recursos naturales como el gas que exportamos a brasil y argentina,minerales de todo tipo diriguidos al asia ,litio en grandes cantidades ,la mejor de las especies de quinua comvirtiendonos en el primer productor a nivel mundial de este grano,soya,carne,manufacturas de alpaca ,joyeria,madera de la mejor calidad,etc. ademas la Standard & Poor’s este año ha subido a bolivia su calificacion a BB- como un pais que cumple con sus deudas y ademas esta incrementando sus ingresos. nuestras reservas internacionales son altas en proporcion a nuestra poblacion,en si yo soy boliviana yo vivo aca y puedo dar fe de que nosotros no tenemos que estar pidiendo limosma para generar nuestros ingresos,mi pais es un pueblo luchador y sobre todo TRABAJADOR y nuestro crecimiento es fruto de ese esfuerzo. lo demas que se dijo en este articulo es puramente mentira.
    les dejo un articulo responsable y real.
    http://www.la-razon.com/economia/SP-subio-mejora-indicador-externa_0_1618038191.html

  3. angel dijo:

    Para bien que se estrechen lazos de indole economico con cualquier pais que quiera ayudar en el desarrollo de estas republicas hernanas(venezuela, bolivia brasil). usa hace negocion con los chiNos que matan al dia por cualquier delito e impiden la independencia e l tibet. NO HAY QUE SER HIPOCRITA.

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