Peña y Josefina, estables; López Obrador, a la baja
Por Leo Zuckermann
Han salido un par de encuestas independientes que fueron levantadas después del segundo debate presidencial del domingo pasado: la de Consulta-Mitofsky y la de Con-Estadística para Grupo Fórmula. Peña Nieto tiene 44% de las preferencias electorales en la primera y 45% en la segunda. López Obrador aparece en segundo lugar con 28% y 26%, respectivamente. Por lo que toca a Vázquez Mota, la primera encuesta la ubica con 25% de las intenciones de voto y la segunda con 24 por ciento.
Varias conclusiones se desprenden de estas dos encuestas publicadas ayer:
1.No es cierto que la competencia por la Presidencia ya sea nada más entre dos candidatos como está argumentando la campaña de López Obrador.
2.Tampoco es cierto que la competencia sea entre tres como están intentando vender la campaña del PAN y el mismísimo presidente Calderón.
3.Lo que los resultados demuestran es que, hasta el día de hoy, sigue habiendo un candidato muy arriba de los otros dos: en la de Consulta Mitofsky, Peña le lleva 16 puntos de ventaja a AMLO y 19 a Josefina.
4.Lo que en este momento se está peleando es el segundo lugar. Ahí sí hay una diferencia mínima entre AMLO y Josefina, aunque el candidato progresista sigue marginalmente más alto que la panista.
5.En cuanto a las tendencias con respecto a las encuestas pasadas, Peña y Josefina se mantienen estables: ni subieron ni bajaron después del segundo debate. Sin embargo, y esta es quizá la noticia de la semana en materia de encuestas, la tendencia al alza que traía López Obrador se ha revertido. Desde abril venía subiendo y, gracias a ello, rebasó a Josefina para posicionarse en el segundo lugar. Sin embargo, desde aquel mes, esta es la primera ocasión en que el tabasqueño cae en una medición, aunque de manera marginal (un punto y medio en la de Consulta-Mitofsky).
¿A qué se debe que se haya revertido la tendencia positiva que traía López Obrador?
Para empezar, me parece que estamos viendo el efecto de los ataques en contra de AMLO que comenzaron a raíz del crecimiento que venía mostrando en las encuestas y que lo posicionó en segundo lugar. Tanto el PRI, pero sobre todo el PAN, enfilaron sus baterías en contra del tabasqueño. No hay nada nuevo en las críticas en contra de AMLO. Son las mismas que hemos venimos escuchando desde hace muchos años. Pero los ataques le han refrescado la mente a algunos electores acerca de algunos aspectos negativos de López Obrador.
Y digamos que el propio AMLO se encargó de darles credibilidad a las críticas de ser un político rijoso al haber retomado la semana pasada el tema del fraude electoral. Se trató de un daño autoinfligido por parte del tabasqueño. Es posible que una parte del electorado se haya vuelto a asustar de un candidato que desconoció los resultados de 2006 y armó un conflicto postelectoral.
Luego vino la participación de Andrés Manuel López Obrador en el programa televisivo Tercer Grado, donde tuvo momentos en que se mostró provocativo, pero sobre todo terco. Llegó a desconocer las estadísticas del INEGI afirmando que no correspondían a la realidad, ya que él contaba con otras cifras que no dijo de dónde sacó.
Hablar del fraude y mostrarse algo intransigente en un programa de altos índices de audiencia llevó a López Obrador a corregir y presentarse como moderado y conciliador en el segundo debate presidencial. Sorprendió, en este sentido, que no haya atacado a Peña Nieto en una oportunidad inigualable: lo dejó ir vivito y coleando.
En fin, el hecho es que, al parecer, el debate no cambió radicalmente las tendencias electorales salvo en el caso de López Obrador, quien dejó de crecer en las encuestas para comenzar a bajar un poquito.
Un último dato. En el mercado de pronósticos de eventos futuros de intrade.com, las apuestas tampoco se modificaron drásticamente después del segundo debate. Ayer los apostadores le estaban dando una probabilidad de ganar a Peña de 70%, a AMLO de 20% y a Josefina de 10 por ciento.






















