Elecciones en R. Dominicana: lo que viene ahora

Llorente & Cuenca
Santo Domingo, mayo 2012

.

INTRODUCCIÓN —————————————————————————————————-

Luego de casi un año de intensa campaña electoral, los dominicanos decidieron dejar el Poder Ejecutivo en las manos del partido centrista PLD (Partido de Liberación Dominicana), organización liderada por el actual presidente Leonel Fernández, dejando a un lado la opción representada por el principal partido opositor, PRD (Partido Revolucionario Dominicano), representado en este proceso por el rostro conocido del expresidente Hipólito Mejía, quien estuvo al frente del gobierno entre los años 2000 y 2004. De esta manera el PLD continúa rumbo a su tercer período consecutivo que lo llevaría a mantener el poder durante doce años consecutivos.

Según el boletín oficial final de la Junta Central Electoral dominicana, el candidato Peledeísta se alzó con un aproximado del 51,21% de los votos provenientes del propio PLD y sus aliados, contra un 46,95% del PRD y sus aliados, resultado que le dio el triunfo a Medina sin requerir de una segunda vuelta electoral.

Para el PLD resultaba fundamental obtener más del 50% de los votos en la primera vuelta, pues de verse obligados a acudir a un segundo round, Danilo Medina habría llevado las de perder, ya que el resto de los candidatos, cuatro en total, seguramente habrían mostrado mayor interés en una posible alianza con el candidato opositor, lo que habría colocado a Mejía en una ventaja favorable de cara a una segunda ronda.

LA CAMPAÑA ———————————————————————————————————

Toda campaña electoral trae consigo, aparte de la tradicional “fiesta” de globos adornada con guirnaldas, confites, bocinas de alta potencia y jingles musicales, una permanente variación, hacia arriba o hacia abajo, de las expectativas del colectivo en cuanto a las posibilidades de triunfo de cada uno de los candidatos a ocupar la silla presidencial.

Si tomamos en cuenta además que República Dominicana es un país tradicionalmente festivo, en el que a pesar de los muchos problemas que puedan tener los dominicanos comunes, siempre tienen tiempo para una sonrisa y una celebración, la campaña electoral presidencial se presentó como un evento de largo plazo que en teoría se inició el pasado 18 de febrero, pero que en la realidad se extendió por casi cerca de un año, inundando las calles de la Isla, no sólo de estos elementos festivos, sino de múltiples ataques y contra-  ataques de un candidato a otro, haciendo señalamientos concretos de corrupción y mala gestión de gobierno; en el caso de Hipólito Mejía por su estadía de cuatro años en el Palacio Nacional, y a Danilo Medina, por representar el denunciado “continuismo” de lo que el PRD ha dado en llamar la “Autocracia Leonelista”, haciendo referencia directa al presidente Leonel Fernández, quien cumple ocho años consecutivos en el poder, y su tercer período presidencial, sólo interrumpidos por el lapso comprendido entre el 2000 y 2004.

En este contexto, la campaña no sólo fue una “competencia” de señalamientos que buscaban desprestigiar al contrario, sino también una carrera en la que ambos candidatos principales, se daban como ganadores, basados en las tendencias que sus propias encuestas reflejaron durante toda la campaña.

No menos de 15 empresas encuestadoras, unas conocidas, otras no tanto, algunas de prestigio internacional y otras de poco renombre, se instalaron en República Dominicana durante esta contienda, para ofrecer múltiples y contrarias predicciones. Lo más curioso era que las encuestadoras que daban como ganador a uno de los candidatos, le otorgaba prácticamente la misma puntuación y ventaja que le ofrecía otra encuestadora a su contrincante, situación que mantuvo a la expectativa a toda la población, hasta el propio día de las elecciones, fecha en la cual, hasta los más reconocidos analistas políticos de la Región se mostraban inseguros al ser consultados acerca de un posible resultado.

LA CLAVE: EL LEONELISMO ————————————————————————————

A mediados del 2011, emergió con fuerza casi indetenible, la candidatura de Hipólito Mejía, quien presentó su opción a los dominicanos, aprovechando un sentimiento casi generalizado de descontento con los períodos consecutivos del PLD, bajo el argumento de corrupción, inseguridad ciudadana y hasta peligrosos vínculos con el narcotráfico. Aunado a este sentido de oportunidad, un slogan de campaña original, sencillo, cercano al pueblo, como “Llegó Papá” contribuyó a que la percepción negativa en torno a su anterior gestión presidencial fuera prácticamente olvidada, obteniendo casi el 50% de aprobación de los electores dominicanos consultados por todas las encuestadoras y medios de comunicación, contra la opción del partido oficialista que apenas era apoyada, según los mismos sondeos, por un 30% del país.

Los múltiples desaciertos que se le atribuyen a Mejía durante su mandato, entre los que destaca el desplome de la economía dominicana, en un contexto en el que le afectaban los altísimos precios del petróleo, una muy alta deuda externa y la quiebra de los tres principales bancos privados del país, fueron prácticamente olvidados, mientras que el discurso y la personalidad de Danilo Medina, no lograba convencer a los dominicanos de ser una buena opción para llevar las riendas del país, especialmente al no poder deslindarse de su propio partido y las múltiples denuncias en contra de prominentes figuras del Gabinete de Fernández y su más cercano entorno.

Tras casi cuatro meses de campaña en los que Medina no logró aumentar más de uno o dos puntos adicionales en los sondeos de opinión, y aún con más de 15 puntos por debajo de su principal contrincante, se presentó lo que terminó siendo la clave para la recuperación de la candidatura, que se convirtió en triunfo del PLD tras las elecciones del domingo 20 de mayo, el apoyo de Leonel Fernández.

Danilo Medina ha ocupado históricamente dentro del Partido de Liberación Dominicana una posición de importancia pero en una línea distinta a la del presidente Fernández, lo cual según los más cercanos a esa organización política, le ha costado no llegar con anticipación al poder”

Y es que Danilo Medina ha ocupado históricamente dentro del Partido de Liberación Dominicana una posición de importancia pero en una línea distinta a la del presidente Fernández, lo cual según los más cercanos a esa organización política, le ha costado no llegar con anticipación al poder. Pero ante la evidente posibilidad de perder las elecciones contra Mejía y la inhabilitación de Fernández de aspirar a un tercer período presidencial consecutivo, se anunció la participación de la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, como candidata a la Vicepresidencia del país, acompañando a Danilo Medina en la fórmula del PLD.

El anuncio, acompañado del tradicional “levantamiento de mano” de Leonel a Danilo Medina, en un acto público, televisado en directo y ante la presencia de la base del partido, le representó a Medina la suma automática de al menos 18 puntos, tendencia que se mantuvo hasta el final de la campaña, representando la clave del triunfo del 20 de mayo.

EL BALANCE DE FUERZAS —————————————————————————————-

Tras este nuevo triunfo del llamado partido morado, por su color distintivo, surgen varias inquietudes en el aspecto político, y el papel que jugarán las distintas organizaciones de cara a un tercer gobierno consecutivo del PLD, y es que el partido oficialista, según los boletines de la Junta Central Electoral dominicana, no logró obtener la mayoría de los votos del 20 de mayo. Por el contrario, la fuerza política que mayor cantidad de votos aglutinó fue precisamente el partido de Hipólito Mejía, alcanzando el 42,13%, contra el 37,73% de la organización oficialista, cuyo triunfo dependió en gran medida de los votos de otras trece organizaciones que le habían dado su apoyo con anterioridad al proceso electoral.

Ante este panorama, el PRD, ahora convertido en la principal fuerza política del país sin duda jugará un papel fundamental en el desenvolvimiento político de la Isla, desde la butaca de la oposición. De hecho, en sus primeras declaraciones tras la oficialización del triunfo del PLD, Hipólito Mejía lanzó una contundente advertencia al nuevo Jefe de Estado, haciéndole saber que a partir de la fecha, asumirá el rol de líder de la oposición.

Para algunos analistas, un gobierno de Medina no traerá cambios profundos en las políticas ya adelantadas por Leonel Fernández durante los últimos ocho años”

Sin embargo, la preocupación no alcanza niveles extraordinarios en el Palacio Nacional, pues aun con este balance de fuerzas con ventaja cuantitativa para el partido opositor, cualitativamente el PRD no lleva la misma posición favorable, pues desde la propia campaña fue más que evidente la ruptura interna manifestada por la falta de apoyo al candidato Mejía del propio presidente del  partido, Miguel Vargas, quien después de perder en las elecciones primarias internas para la designación de la candidatura, decidió mantenerse al margen de la campaña electoral, lo que ahora le es cuestionado como principal causa del fracaso en estas elecciones.

LO QUE VIENE ———————————————————————————————————

Tras el anuncio del triunfo del PLD y sus aliados, Danilo Medina se convierte entonces en el nuevo presidente constitucional de la República Dominicana para el período 2012-2016, cargo que asumirá el próximo 16 de agosto, según lo que establece la Constitución Nacional.

Para algunos analistas, un gobierno de Medina no traerá cambios profundos en las políticas ya adelantadas por Leonel Fernández durante los últimos ocho años, especialmente si tomamos en cuenta que extraoficialmente se indica que el apoyo de éste último a la candidatura de Danilo Medina, habría sido el resultado de una intensa negociación que le permitiría al actual presidente, mantener el control de algunas de las carteras más sensibles, como es el caso de los ministerios de Obras Públicas, Educación e Industria y Comercio, entre otros.

Sin embargo, más allá de cualquier posible negociación interna en el partido oficialista, se pueden identificar algunas áreas a las que un nuevo gobierno debe prestar especial atención y tomar medidas contundentes, si quiere contar con la aprobación del electorado que lo ha llevado a la máxima instancia del Ejecutivo.

En los últimos meses temas como la corrupción, la inseguridad ciudadana y los problemas energéticos, han tomado un lugar prioritario en la agenda, no sólo de políticos en campaña, sino de los distintos sectores que hacen vida activa en el país. A esto se suma la necesidad de una nueva política fiscal, que en voz del sector empresarial e industrial del país, es indispensable para garantizar el crecimiento de las empresas, la generación de nuevos puestos de trabajo, y la atención por parte del Gobierno de las necesidades básicas de la sociedad dominicana.

Medina ha ofrecido alcanzar una estabilidad macroeconómica y un clima de inversión favorable para el reimpulso del sector turismo, con lo cual garantiza la creación de 400 mil nuevos empleos”

Como parte de su programa de gobierno, Medina prometió durante la campaña electoral, tomar en cuenta todos estos temas. Garantizó por una parte, sentarse a conversar con el empresariado, para llegar a un acuerdo de reforma fiscal integral que sea beneficioso para todo el país, y que abarque un mayor control en los niveles de gastos e ingresos del Gobierno. Además, en política económica, prometió llegar a un nuevo acuerdo de carácter precautorio con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que de ninguna manera conlleve desembolso, lo cual aumentaría la ya elevada deuda externa, pero que en todo caso permita crear la capacidad de contener el impacto local de un posible agravamiento de la crisis mundial.

Adicionalmente Medina ha ofrecido a los dominicanos alcanzar una estabilidad macroeconómica y un clima de inversión favorable para el reimpulso del sector turismo, con lo cual garantiza la creación de 400 mil nuevos empleos.

Danilo Medina también incluye como prioridades a atender durante su gobierno, la reducción de la pobreza extrema; impulsar el turismo como principal fuente de ingresos del país y sentar las bases para alcanzar los 10 millones de turistas anuales en los próximos 10 años; llevar adelante una política de Tolerancia Cero a la corrupción mediante el cumplimiento estricto de leyes existentes y la creación de nuevos instrumentos legales que velen por la transparencia de los procesos administrativos; y la asignación del 4% del PIB a la educación inicial, demanda que en los últimos años se convirtió en principal bandera de todos los sectores de la sociedad civil dominicana

Alexander Barrios, Director General de LLORENTE & CUENCA en República Dominicana.

abarrios@llorenteycuenca.com

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil