Asamblea OEA

Venezuela denunciará “poder inquisitorio” y decadencia de CIDH en Asamblea OEA

2 de mayo de 2012 Cancillería en Caracas (Venezuela) EFE/ David Fernánde

El ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro.

Infolatam/Efe
Caracas, 3 de junio de 2012

Las claves

  • Para el canciller, la discusión sobre el mecanismo de derechos humanos de la OEA y su "vulgar" burla a los principios de soberanía de sus países miembros va a ser "un tema central" en la reunión que tendrá lugar hasta el 5 de junio en Cochabamba (Bolivia).
  • "Ellos pretenden ser una especie de poder inquisitorio general para decir que es bueno y que es malo y ese no fue jamás la naturaleza para la cual se creó", dijo Maduro.

El ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que su Gobierno denunciará la “decadencia” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que definió como un “poder inquisitorio”, en la Asamblea de la OEA (Organización de Estados Americanos), aunque no dio detalles de la retirada de su país del mecanismo.

“Nosotros vamos a entregar un documento y hacer una exposición central sobre la decadencia de esto que llaman sistema interamericano de derechos humanos, de sus instituciones, de como tanto la comisión como la corte está plegada a los intereses de los gobiernos de los EE.UU.”, dijo Maduro al canal interestatal Telesur.

Para el canciller, la discusión sobre el mecanismo de derechos humanos de la OEA y su “vulgar” burla a los principios de soberanía de sus países miembros va a ser “un tema central” en la reunión que tendrá lugar  hasta el 5 de junio en Cochabamba (Bolivia).

“La OEA como sistema interamericano todo el mundo sabe ha venido declinando en el contexto histórico, está en una fase ya de decadencia. Sus organismos son visiblemente molestos para los países de América Latina”, señaló el ministro, de visita a Río de Janeiro, donde hoy se reunió con su homólogo brasileño, Antonio Patriota.

Maduro criticó que EE.UU. use tanto la CIDH como la CorteIDH “para tratar de cuestionar los procesos de nueva independencia” regionales, y para pretender “modificar leyes” nacionales o “desconocer sentencias autónomas de los poderes judiciales de cada uno de nuestros países”.

Consideró, además, que EE.UU. exige “de manera descarada y vergonzosa” a los países latinoamericanos que se acojan a los mecanismos de la OEA mientras Washington no reconoce la jurisdicción de los mecanismos ni firmó la Convención Americana de Derechos Humanos, el principal instrumento jurídico de la CIDH.

“Ellos pretenden ser una especie de poder inquisitorio general para decir que es bueno y que es malo y ese no fue jamás la naturaleza para la cual se creó”, dijo Maduro.

El canciller venezolano recordó que el presidente, Hugo Chávez, planteó el pasado 30 de marzo que su país se retire de la “tristemente célebre” CIDH pidiendo, para ello, una evaluación del Consejo General de Estado.

El pasado enero, la OEA aprobó una serie de recomendaciones para reformar la CIDH, que algunas organizaciones civiles consideran un intento de limitar la autonomía del organismo por parte de Gobiernos como los de Ecuador o Venezuela, sobre los que la Comisión ha emitido informes polémicos.

Los cancilleres o sus representantes deberán votar en cochabamba sobre el informe que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, ha redactado acerca de esas recomendaciones, y decidir si las convierten en obligatorias para la CIDH.

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