Elecciones y narcotráfico
Infolatam
México, 28 mayo 2012
Por Rubén Aguilar Valenzuela
César Gaviria, el expresidente de Colombia, quien encabeza la misión observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la elección del próximo 1 de julio, aseguró días atrás, que no ve en México ninguna evidencia de una intervención del narco en los comicios.
El presidente de la República, Felipe Calderón, y parte de los medios de comunicación plantan con frecuencia que el narco ha penetrado los procesos electorales. Las afirmaciones se hacen sin dato que lo pruebe, pero se dan por buenas y crea un clima que hace pasar lo dicho como si fuera realidad.
De manera puntual cada vez que se realizan elecciones en los estados, en forma especial en aquellos donde es más evidente la presencia del narco, se afirma que en las campañas habrá o hay recursos de éste, que se presentarán problemas en el proceso y también que el día de las elecciones los electores no saldrán a votar.
Los resultados a elección de gobernador en ocho de esos estados desmienten que no se vote el día de la elección. En Baja California en la elección de 2007 votó el 40.6% del padrón frente al 36.6% en 2001. En 2009, Nuevo León tuvo una votación del 54.6% que superó al 53.94% de 2003. En Sinaloa votó el 58.20% en 2010 contra el 55.21% del 2004. Ese mismo año en Tamaulipas votó el 57.57% contra el 51.76% de la elección en 2004. En Michoacán votó el 54.29% en 2011 contra el 48.6% de 2007.
En julio de 2009 la participación en Sonora se mantuvo y fue del 54.09% del padrón y en 2003 llegó al 53.29%. La votación baja en Chihuahua donde en 2010 alcanzó el 41.41% frente al 44.2% de 2004. Lo hace también en Guerrero cuando votó el 44.98% en 2010 frente al 52.8% de la elección del 2005. Hay explicaciones diversas, para dar cuenta de esta baja y no puede atribuirse necesariamente sólo a la acción del narco.
Los números desmienten los discursos y la cobertura mediática que aseguraban la ciudadanía no votaría temerosa de la violencia. La gente votó y los narcos no impidieron la realización de las elecciones. En los procesos electorales de estos estados, salvo incidentes menores que ocurren en cualquier elección, no se presentó nada grave y las autoridades electorales pudieron dar resultados la misma noche de la elección.
El comportamiento de las elecciones estatales permite suponer, con un alto nivel de probabilidad, que no habrá intervención del narco en el proceso federal, como lo señala la OEA, y que si se da, habrá que probarla, será muy marginal y no influirá en el resultado de la elección. Más allá de los discursos no es evidente que ganaría el narco al meterse al proceso.
La intención de estos políticos, del presidente, al hacer estas afirmaciones no siempre es clara porque en ocasiones ellos mismos, con lo dicho, se hacen daño y también a su gobierno. La realidad parece señalar que si lo que se pretende es golpear a los opositores no se logra el cometido e incluso puede resultarles contraproducente.
Twitter: @RubenAguilar






















