¿Cómo y dónde seguirá la fiesta del kirchnerismo?

La Nación
Buenos Aires, 6 de mayo de 2012
Por Joaquín Morales Solá

“¿Y ahora qué? ¿Cómo se sigue? Toda fiesta tiene un costo. Dos empresas petroleras norteamericanas le pidieron al Gobierno triplicar el precio del gas en boca de pozo para asociarse a la nueva YPF. El Gobierno se debate ahora entre aceptar esa propuesta sólo para las compañías norteamericanas o extender el aumento a todas las petroleras que extraen gas en la Argentina. Es la primera consecuencia práctica y tangible por las formas que se usaron para la expropiación de YPF.

Cristina Kirchner, que deberá hacer algo más que eso para seducir a los petroleros de los Estados Unidos, ha percibido dos cosas. Sabe que la expropiación de YPF , en los términos inconstitucionales en que se hizo, compromete seriamente a su gobierno en el exterior. Es consciente, al mismo tiempo, de que sólo un desembarco de norteamericanos podría compensar la irritación europea que provocó la agresión a Repsol.

…. Además del precio, que fulminaría la tesis Kicillof sobre el supuesto margen correcto de las ganancias empresarias, las petroleras norteamericanas están exigiendo un régimen impositivo especial y garantías incuestionables sobre liquidaciones de ganancias y acceso al dólar. Del mismo modo que la Presidenta conoce sus necesidades, las petroleras saben su fortaleza: si éstas dijeran que no, el gobierno argentino se quedaría aislado de cualquier mundo y sin dinero para invertir en la nueva YPF. Esta desesperación kirchnerista por mostrar una administración menos imprevisible es lo que explica, también, la designación de Miguel Galuccio como virtual CEO de YPF.

Galuccio, un reconocido experto en petróleo que trabajó hasta ahora en una importante empresa británica, fue una elección correcta de Cristina Kirchner. Falta que la Presidenta defina, en los hechos, qué significará la “dirección política” a la que ella sometió de entrada a Galuccio. ¿Qué significará también una YPF llena de jóvenes, como pronosticó Cristina? ¿Jóvenes expertos en petróleo o jóvenes rentados para ser militantes? Este último caso es el de Aerolíneas Argentinas, que le cuesta al Estado un déficit diario de casi dos millones de dólares. Es mejor Galuccio que Kicillof como interlocutor para los empresarios norteamericanos, pero éstos están exigiendo cosas más concretas que una cara simpática y versada. Una franja del Gobierno (Julio De Vido la lidera) lo sabe.

La expropiación de YPF provocó tantas emociones políticas como psicosis colectiva. ¿Cuál es la próxima meta del Gobierno? Las eventuales expropiaciones de distribuidoras de gas y de electricidad serían más una necesidad política que un proyecto deseado. Están económicamente destruidas. Otro sector del Gobierno, más radicalizado, analiza nuevas y rentables expropiaciones, como las de empresas mineras. Estela de Carlotto anunció esa decisión en un reportaje al diario español El País. La influyente presidenta de las Abuelas suele hablar frecuentemente con Cristina.

… ¿Cómo reaccionaría el 60 por ciento de la sociedad que apoyó la expropiación si a empresas petroleras norteamericanas se les diera muchas más seguridades y ganancias que a la denostada Repsol? Ninguna opción es buena: la Presidenta enfrentará ese desengaño social o deberá profundizar un modelo ya fatigado”.

Extracto del artículo publicado por el diario La Nación

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil