Cuba eliminó 140.000 empleos estatales en 2011 y prevé otros 110.000 este año

Infolatam/Efe
La Habana, 29 de abril de 2012

Las claves

  • El Gobierno de la isla se propone suprimir 500.000 puestos de trabajo estatales de forma progresiva hasta el año 2015.
  • El "reordenamiento" está orientado a "recuperar el valor del trabajo" y persigue cambiar la estructura laboral en un país donde el mayor porcentaje de la población ocupada se dedica a los servicios y no a la producción de bienes.

Cuba eliminó 140.000 empleos estatales en 2011 y prevé reducir unos 110.000 a lo largo de 2012, año en que espera completar el 50 por ciento de la reordenación laboral emprendida en la isla para adelgazar sus abultadas plantillas públicas.

La reducción de las nóminas estatales es una de las principales medidas del plan de reformas económicas que lleva a cabo el Gobierno de Raúl Castro junto con la ampliación del trabajo privado (“por cuenta propia”, como se conoce en Cuba), una de las alternativas laborales para los despedidos del sector público.

En total, el Gobierno de la isla se propone suprimir 500.000 puestos de trabajo estatales de forma progresiva hasta el año 2015, según recordó en entrevista con Efe Raymundo Navarro, miembro del secretariado (máximo órgano de dirección) de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC, sindicato único).

Navarro, responsable de Relaciones Internacionales de la CTC, explicó que la previsión es completar el 50 por ciento del total a finales de este año.

Este drástico ajuste laboral que comenzó el año pasado en ministerios como el de Agricultura o el sector azucarero ha sido “la situación más difícil” a la que se ha enfrentado el movimiento sindical cubano durante la revolución, según admitió Navarro.

Bajo la convicción de que las reformas para “actualizar” el modelo económico cubano tienen como finalidad “reafirmar el socialismo”, Navarro defendió que la CTC debe tener un papel “protagonista” en el proceso de reducción de plantillas y desde una perspectiva de “justicia social” para que se produzca sin traumas.

Destacó también que ese “reordenamiento” está orientado a “recuperar el valor del trabajo” y persigue cambiar la estructura laboral en un país donde el mayor porcentaje de la población ocupada se dedica a los servicios y no a la producción de bienes.

Ahora se trata, explicó, de “invertir” ese escenario para aumentar el peso del sector productivo de la isla, para, entre otras cosas, disminuir las costosas importaciones a las que se ve obligada la isla para abastecer a sus habitantes de diversos productos, muchos de ellos alimentos.

Otro de los retos que afronta el movimiento sindical cubano es la integración del emergente sector de trabajadores privados, resultado de la ampliación del empleo por cuenta propia en la isla.

De los más de 370.000 “cuentapropistas” (como se les llama en argot cubano) que ya existen en el país, un 80 por ciento están afiliados al movimiento sindical, según datos de la CTC.

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