Chile reforma tributaria

Chile: Piñera presenta una reforma tributaria para financiar la educación chilena

EP/Infolatam
Santiago, 27 abril 2012

Las claves

  • En la educación escolar, ha anunciado una subida de un 21 por ciento de la subvención preferencial con el objetivo de duplicarla en los próximos ocho años. Además, la subvención se ampliará al tercer quintil, "beneficiando a más alumnos de clase media", y abarcará la educación básica y la media. Según Piñera, repercutirá en 700.000 nuevos alumnos.
  • Piñera ha explicado que "por su contenido y envergadura", la reforma tributaria requerirá "cuantiosos recursos", más allá de los 1.000 millones de dólares que se sumaron este año a la partida de educación en los Presupuestos Generales del Estado, por lo que ha sido necesario diseñar una reforma tributaria que permitirá recaudar entre 700 y 1.000 millones de dólares anuales.

Educación: el gobierno toma la iniciativa

El análisis
La Tercera (Chile)

La Tercera (Chile)

“El Ejecutivo aspira a tomar la iniciativa y ubicarse en la posición de ser él quien dicte los términos del debate, cuestión que no ocurrió jamás el año pasado y que le ha permitido pasar a la ofensiva, dejando atrás la actitud reactiva que mostró a lo largo de 2011. Además, hasta ahora el ministro ha asumido un liderazgo incuestionado, aspecto que también contribuye al fortalecimiento de la nueva estrategia”. (Editorial publicado en La Tercera. Chile)

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, ha esbozado las líneas maestras de la reforma tributaria del Gobierno, con la que pretende recaudar entre 700 y 1.000 millones de dólares (530 y 757 millones de euros) anuales que se destinarán íntegramente a financiar la reforma educativa, cuyo objetivo es “mejorar la calidad, el acceso y la financiación de la educación para niños y jóvenes en todos lo niveles: preescolar, escolar y universitario”.

En un discurso televisado, Piñera ha explicado el contenido de las reformas educativa y tributaria, “íntimamente relacionadas”, “que –ha asegurado– tendrán un impacto muy positivo en la calidad de vida, las oportunidades y el futuro de todos los chilenos y muy especialmente de los jóvenes.

En cuanto a la reforma educativa, ha considerado que, “para que sea justa y eficaz, debe empezar lo más cerca posible de la cuna para corregir las desigualdades de origen cuando aún estamos a tiempo”. Por ello, ha garantizado “cobertura gratuita y de calidad” en la educación preescolar a los niños del 60 por ciento de las clases medias y bajas, lo que supondrá un aumento de 75.000 plazas y del 20 por ciento de las subvenciones entre 2012 y 2014. La medida beneficiará a 300.000 niños.

En la educación escolar, ha anunciado una subida de un 21 por ciento de la subvención preferencial con el objetivo de duplicarla en los próximos ocho años. Además, la subvención se ampliará al tercer quintil, “beneficiando a más alumnos de clase media”, y abarcará la educación básica y la media. Según Piñera, repercutirá en 700.000 nuevos alumnos.

El mandatario ha apuntado que la reforma educativa está dirigida especialmente a los alumnos de la educación superior, ya que el país posee “un mal sistema de financiación” con “un sistema de becas insuficiente que discrimina a los estudiantes de la educación técnico-profesional y universitaria privada” y “un sistema de créditos que ha generado muchas deudas, muchas veces excesivas y agobiantes”.

Así, ha anunciado que el Gobierno garantizará becas “a todos los estudiantes de universidades, institutos y centros de formación técnica que tengan mérito y pertenezcan al 60 por ciento de los hogares de clase media y baja”. Ello, ha explicado, requerirá multiplicar por cuatro el números de becas, pasando de 118.000 en 2009 a más de 400.000 al término de su mandato.

De forma paralela a esta medida, el Gobierno reducirá las exigencias de puntuación para la obtención de becas a los estudiantes que pertenezcan al 40 por ciento de los hogares de clase baja. “Es justo dar más oportunidades a los estudiantes que han tenido una educación escolar más precaria”, ha argumentado.

Además, ha recuperado la propuesta que lanzó el lunes, indicando que el Estado asumirá al gestión de los créditos hasta ahora concedidos por la banca privada para acceder a la educación superior, que pasarán de un interés medio del seis por ciento a uno máximo del dos por ciento a devolver en un máximo de 180 cuotas, tras las cuales expirará la deuda, que en ningún caso podrán superar el diez por ciento de las rentas percibidas. La medida excluye a los alumnos pertenecientes al 10 por ciento de los hogares de clase alta.

“Este nuevo sistema de créditos terminará con el trato discriminatorio entre estudiantes de distintas instituciones de educación superior y garantizará que ningún joven con mérito y voluntad se quede fuera por falta de recursos y que ninguna familia vea transformado el sueño de un hijo profesional en una pesadilla debido al exceso de endeudamiento”, ha aseverado.

Piñera ha explicado que “por su contenido y envergadura”, la reforma tributaria requerirá “cuantiosos recursos”, más allá de los 1.000 millones de dólares que se sumaron este año a la partida de educación en los Presupuestos Generales del Estado, por lo que ha sido necesario diseñar una reforma tributaria que permitirá recaudar entre 700 y 1.000 millones de dólares anuales.

“A las empresas se les pedirá un esfuerzo adicional”, ha dicho. De modo que el impuesto sobre los beneficios pasará del 17 al 20 por ciento y “se corregirán o eliminarán una serie de franquicias tributarias o distorsiones que reducen la recaudación y que no se justifican”.

Además, se incorporarán los llamados ‘impuestos verdes’ a los bienes que dañan el medio ambiente y minoran la calidad de vida de la población, así como ‘subsidios verdes’ para fomentar el reciclaje de estos productos, y se subirá el impuesto sobre el alcohol.

Si bien, ha indicado, la reforma tributaria supondrá un “alivio” para las familias porque se reducirán las tasas marginales del impuesto sobre la renta, que fluctuarán entre un 10 y un 15 por ciento, y se creará una deducción fiscal de hasta el 50 por ciento de los gastos que las familias hagan en la educación de sus hijos.

También incentivará el ahorro, la inversión y el crecimiento, ha asegurado, porque se reducirá el impuesto de timbre y estampillas a los créditos desde el 0,6 por ciento al 0,2 por ciento, lo que beneficiará directamente a 2,8 millones de personas y 390.000 pequeñas y medianas empresas.

Por otro lado, Piñera ha anunciado un plan para “potenciar y fortalecer el sistema de protección  de los consumidores frente a alzas en el precio de los combustibles, con un sistema de impuestos variables, de modo que cuando los precios suban los impuestos bajen y viceversa. En concreto, ha adelantado que en los próximos días pondrán en marcha un bono destinado a taxistas y transportistas.

El presidente ha terminado su intervención con un mensaje a los jóvenes. “La sociedad entera está haciendo un enorme esfuerzo para financiar esta reforma educativa. Sin duda, todos debemos comprometernos. Pero el éxito de esta reforma educativa depende de la voluntad, el esfuerzo y el compromiso de los estudiantes”, ha subrayado.

Además, se ha mostrado consciente de que las reformas son insuficientes y ha pedido paciencia a la sociedad. “Sin duda, todos quisiéramos ir más rápido, pero debemos construir sobre roca y no sobre arena y no generar falsas ilusiones, que significan pan para hoy y hambre para mañana. se trata de un equilibrio complejo que, como presidente, debo cautelar”, ha sostenido.

Para lograr este objetivo, se ha comprometido a llevar a cabo “una conducción económica seria y responsable” con el propósito de “promover la inversión, la productividad, la innovación, el emprendimiento y la competitividad” y de “mantener e incrementar el crecimiento y la creación de empleo”.

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