G20 refuerza papel político para adoptar decisiones económicas

Infolatam/Efe
Los Cabos (México), 21 de febrero de 2012

Las claves

  • El domingo y el lunes se sentaron en un hotel de Los Cabos dieciocho jefes de la diplomacia de los cinco continentes en una iniciativa novedosa del G20, que hasta ahora había enfocado sus reuniones en sus ministros de Finanzas o en los jefes de Estado.
  • El canciller español García-Margallo destacó el "ambiente muy relajado, muy poco estructurado y muy poco formal" de la cita, y la importancia de establecer "vínculos personales humanos".

Primer G-20 latinoamericano

El análisis
Federico Steinberg

Federico Steinberg

(Especial para Infolatam).- “México tiene la responsabilidad de dejar el pabellón de las presidencias de países emergentes del G-20 tan alto como lo dejara Corea en 2010 en un contexto de elevadísima incertidumbre económica global. Si logra avances en el incremento de fondos del FMI para ayudar a la zona euro y en la política de tipo de cambio de China habrá cosechado un gran éxito”.

El Grupo de los Veinte (G20) dejó sentada la interrelación creciente que existe entre la política y la economía y sembró ideas para borrar las contradicciones entre los intereses nacionales y los globales.

“La política internacional y la economía internacional son inseparables”, afirmó la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, al hablar de la reunión de dos días que se cerró el lunes en este centro turístico de Baja California del Sur. “Hay una creciente conexión entre el perfil tradicional del G20, de carácter financiero, y los temas de desarrollo económico y gobernanza”, agregó Clinton.

El domingo y el lunes se sentaron en un hotel de Los Cabos dieciocho jefes de la diplomacia de los cinco continentes en una iniciativa novedosa del G20, que hasta ahora había enfocado sus reuniones en sus ministros de Finanzas o en los jefes de Estado.

Se trataba de hacer un “ejercicio de reflexión”, según la secretaria de Relaciones Exteriores mexicana, Patricia Espinosa, para que los ministros se reunieran informalmente con el fin de desarrollar un diálogo franco y abierto de todos los temas.

Esta reunión de ministros de Asuntos Exteriores, la primera del G20 desde que surgió esa iniciativa, en 1999, es previa a los debates que se llevarán a cabo también aquí en la cumbre del grupo que se desarrollará en junio próximo.

“La reunión me ha parecido extraordinaria”, declaró a Efe el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, que representa a un país que quedó como invitado permanente del G20.

García-Margallo destacó el “ambiente muy relajado, muy poco estructurado y muy poco formal” de la cita, y la importancia de establecer “vínculos personales humanos” y nutrirse de “esta química entre los ministros que ayuda enormemente a resolver los temas”.

Al hacer una evaluación final de la reunión, Espinosa insistió en que este esfuerzo no implica reemplazar a los organismos internacionales en sus habituales decisiones sobre la agenda mundial.

Espinosa dijo que en la reunión se habló sobre la sensación de que la comunidad internacional sufre “un problema en el cumplimiento de decisiones, más que en la adopción de decisiones”.

A la reunión de Los Cabos asistieron altos funcionarios de los veinte países del grupo, cinco naciones que también participarán en la cumbre de junio (España, Colombia, Chile, Camboya y Benin) y otros países, hasta 31, que sólo fueron invitados para esta cita.

Como estaba previsto, no hubo una declaración final y tampoco había compromisos previos, aunque Espinosa habló de algunas preocupaciones que fueron compartidas.

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