El final de “Artemio”

La República (Perú)
Lima, 12 febrero 2012
Por La República (Perú)

(Editorial de La República. Perú).- Una emboscada policial en los alrededores de Puerto Pizama (región San Martín) a una columna narcoterrorista encabezada por el propio “Artemio” generó un enfrentamiento de varias horas, en el curso del cual el propio cabecilla senderista quedó herido. De acuerdo con testimonios fidedignos, solo quedaría a Florindo Flores (47), identidad real de “Artemio”, una veintena de hombres, entre los cuales hay ‘topos’, es decir infiltrados policiales.

Los datos coinciden con lo que opinamos aquí hace dos meses al rechazar la desmesurada propuesta de “tregua” propuesta por “Artemio”. Entonces escribimos: “luego de 30 años de lucha armada, el escaso centenar de diezmados hombres que se reclama del senderismo en el Huallaga la tiene cada vez más difícil. El año pasado, gracias a un video comprometedor, las fuerzas del orden desbarataron sus apoyos cocaleros y, poco a poco, sus principales lugartenientes y miembros del grupo encargado de protegerlo han perdido la vida o han sido capturados” (LR, 9/12/11).

Agregamos entonces, con fundamento, que “Artemio” y sus huestes eran la sombra de lo que fueron y que, habiendo admitido objetivamente su derrota, solo les quedaba actuar en consecuencia, entregar las armas y rendirse. Sin embargo, advertimos, no cabe duda de que el Estado no tiene nada que negociar con el terrorismo. Sus cabecillas deben entregarse a la justicia y responder por sus crímenes.

Ahora que estamos en el episodio final y  por poco que represente ese grupo de remanentes senderistas, neutralizarlos como violencia y acabar con su actividad de protección del narcotráfico sería un gran avance, pues permitiría culminar la reconversión de la zona a cultivos alternativos y eliminar un factor permanente de tensión. Es posible que los ciudadanos no nos enteremos de los entretelones, pero habrá modos que conduzcan a su rendición.

No desde una posición de debilidad, claro, pues el Estado se encuentra muy próximo a recuperar el control total de ese territorio y “Artemio” lo sabe, pues lo siente en sus talones. La desaparición de un grupúsculo asesino que, objetivamente, se ha convertido en un conjunto de guardaespaldas de narcotraficantes sería un  paso fundamental para la pacificación del país. “Artemio” es el último de los mandos de SL en haber participado en el famoso ‘ampliado’ del baile de Zorba que permanecía en libertad. En este sentido, su caída o inutilización representa una buena noticia para el país. Que se confirme muy pronto.

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil