Click here to find out more! ING ganó un 105,2 por ciento más respecto al ejercicio anterior
Infolatam/Efe
Bruselas, 8 febrero 2012
Las claves
- 2011 se convierte en el segundo año con mayor crecimiento de clientes en los 12 años del banco en España, superando los 2.410.000 clientes.
El Grupo ING ha presentado hoy sus resultados anuales de 2011, con un beneficio neto de 5.776 millones de euros, lo que supone un incremento del 105,2% respecto al ejercicio anterior. El beneficio neto de ING en el cuarto trimestre alcanzó los 1.186 millones de euros, un 812 % más que en el mismo periodo del año anterior, pero lo hizo principalmente por la venta de partes de su negocio, incluida su filial aseguradora en América Latina.
Estos resultados incluyen los de ING DIRECT España, que ha cerrado el año 2011 con un beneficio antes de impuestos de 77 millones de euros, un 2,5% menos que en el 2010. Este resultado responde, por un lado, a la importante inversión en crecimiento, que ha llevado al banco a experimentar el segundo año récord de su historia; y, por otro lado, al esfuerzo de apertura de 21 oficinas propias en las principales ciudades de nuestro país.
Por su parte, los fondos totales gestionados por la entidad en España superaron los 29.400 millones de euros, un crecimiento del 13,5% respecto al ejercicio anterior. En este sentido, en la distribución dentro del balance, los depósitos superaron los 18.600 millones de euros (un 14,8% más) y el crédito registró los 9.100 millones de euros (un 11% más). Por su parte, los productos de fuera de balance registraron los 1.700 millones de euros.
Paralelamente, 2011 se convierte en el segundo año con mayor crecimiento de clientes en los 12 años del banco en España, superando los 2.410.000 clientes. Esto supone un incremento de más de 226.000 clientes en un año y confirma el liderazgo absoluto de ING DIRECT en la banca directa en España, que mantiene cerca del 70% de los clientes y fondos totales de este tipo de bancos en nuestro país. Además, 139.000 clientes contrataron el año pasado una cuenta Nómina, lo que se traduce en que ya más de 700.000 clientes han elegido a ING DIRECT como su banco principal.
Los resultados del cuarto trimestre (1.186 millones de euros de beneficio) fueron peores de lo esperado por los analistas, porque “se vieron afectados por pérdidas relacionadas con la reducción de riesgos en la cartera de inversiones, así como por la degradación de los bonos públicos griegos y otros impactos de mercado”, explica la entidad en un comunicado.
El beneficio neto de ING en el cuarto trimestre alcanzó los 1.186 millones de euros, un 812 % más que en el mismo periodo del año anterior, pero lo hizo principalmente por la venta de partes de su negocio, incluida su filial aseguradora en América Latina.
Los resultados de la división de seguros del grupo fueron especialmente negativos en el cuarto trimestre, acumulando una pérdida antes de impuestos de 1.348 millones de euros -frente a los 873 millones negativos en el mismo periodo de 2010- por cargas relacionadas con su cartera en Estados Unidos y las turbulencias en los mercados.
El grupo bancario neerlandés reconoció el pasado enero que tardará más de lo previsto en pagar al Estado holandés la inyección de capital recibida en 2008 para afrontar la crisis, sin completar el proceso seguramente hasta 2013.
De los 10.000 millones de euros que recibió en octubre de 2008, ING todavía tiene que devolver 3.000 millones, aunque sumando intereses y sanciones la cantidad asciende a 4.500 millones de euros.
En una rueda de prensa celebrada hoy tras la publicación de los resultados de ING, el presidente del Consejo de Administración del grupo, Jan Hommen, ha advertido de que una bancarrota en Grecia tendría consecuencias imprevisibles, por lo que habría que evitar que se llegue a esa situación.
“Nadie sabía lo que lo iba a pasar cuando cayó Lehman Brothers, y nadie sabe lo que pasará si Grecia entra en bancarrota. Las consecuencias indirectas pueden ser grandes, por lo que tenemos simplemente que procurar evitarlo”, ha declarado Hommen, haciendo hincapié en que la situación golpearía también a los bancos que no tienen una gran exposición a la deuda helena.
Hommen ha reiterado además la predisposición de las entidades bancarias a condonar la mitad de la deuda griega y a aceptar intereses más bajos a mayor plazo para la deuda restante.


























