Campaña electoral en R. Dominicana: el Gobierno contra el PRD

Infolatam
Salamanca, 24 enero 2012
Por Flavia Freidenberg

Dice la sabiduría popular que si el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) va unido, nadie puede ganarle. Su unidad contribuye de manera significativa a su éxito electoral, ya que puede llegar a reunir (sin alianzas) entre el 35% o el 40% del electorado. Para ello necesita que el escenario partidista esté fragmentado y que cada organización política vaya con sus propios candidatos. Esto es, que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) consiga que el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) no presente candidato presidencial.

Estas son dos de las claves principales para entender la campaña electoral que se está llevando a cabo en República Dominicana de cara a las próximas elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2012. Tras la imposibilidad constitucional del presidente Leonel   Fernández de optar por una nueva reelección, la competencia interna en el PRD y en el PLD se disparó. El ex hombre fuerte del presidente, Danilo Medina ganó la candidatura en junio de 2011 tras competir con otros 3 precandidatos. Este político bien preparado pero sin tanto carisma, consiguió además, que la actual primera dama, que es considerada la política con mejor imagen del país, Margarita Cedeño de Fernández, le acompañara en la vicepresidencia y, con ello, hizo que el principal activo del partido, su líder, se mantuviera leal a la causa.

El ejercicio del poder desgasta y los ocho años que lleva el PLD en la Presidencia ha generado detractores. Las principales críticas no han sido hacia el Presidente, que sigue siendo uno de los mandatarios mejor valorados de la región y que cuenta con una especie de “capa protectora” (gracias a su hacer y su carisma) que evita que le rocen esas críticas, los escándalos de corrupción, las sospechas de financiamiento del narcotráfico (ver segundo informe de Participación Ciudadana del 16/12/2011), la pobreza, la extrema desigualdad y el derroche insultante de cierta parte de la clase política que se ha beneficiado del crecimiento económico pero también del acceso privilegiado a los recursos del Estado.

Los resultados están muy ajustados entre Mejía y Medina, los dos candidatos a la presidencia de R. Dominicana.

La incertidumbre acerca de los resultados es alta. Las encuestadoras no se ponen de acuerdo. La guerra de números es constante: unos dan por ganador a Danilo con 47,9% frente al 41,8% de Hipólito Mejía (Insight) mientras que otros dicen que Mejía, que se presenta en fórmula con Luis Abinader, cuenta con el 50% contra un 42% de Danilo (CIDGallup Latinoamericana). Eso hace que el Gobierno esté metido de lleno en la campaña, inaugurando obras (casi a diario) y utilizando el valor agregado que supone la figura del primer mandatario y líder del partido, que continúa siendo una pieza fundamental en la movilización del PLD.

Un monitoreo realizado por Participación Ciudadana en las tres principales carreteras del país muestra el uso desigual de la propaganda electoral en beneficio del PLD, haciendo que el país esté pintado casi totalmente de morado (el color peledista). De un total de 2.659 vallas, el 62,8% correspondía a la candidatura de Medina-Cedeño mientras que sólo el 12,3% eran de Mejía-Abinader. La diferencia no es sólo sustantiva en la cantidad de afiches y vallas sino también en el tamaño de los mismos.

Para que la sabiduría tenga razón, y el PRD llegue al poder, éste necesita unir a la tropa  detrás de Mejía y apaciguar los enfados de su presidente, Miguel Vargas. Eso supone seducir al menos a un 10% del electorado que se le suele resistir y que incluso puede llegar a avergonzarse de votar por el PRD al recordar la gestión gubernamental y los excesos verbales del expresidente Mejía. Los estrategas saben que deben evitar que su candidato se exponga mediáticamente: deben presentarlo en spots como un estadista responsable, “mostrarlo tal cual es” (como me confirmó hace unas semanas un alto dirigente perredista) pero evitando que hable para que no espante al electorado indeciso.

La cuestión sería entonces saber si la campaña servirá para definir el resultado. Es decir, si será posible “mantener en silencio” al candidato perredista y si la inauguración de obras públicas por parte del gobierno, la inversión asimétrica en publicidad electoral y la densa red clientelar evitarán el triunfo del PRD. En otras palabras, si los peledistas conseguirán convencer de que se puede “continuar lo que está bien, corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se hizo” (lema de campaña de Medina).

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Un comentario a “Campaña electoral en R. Dominicana: el Gobierno contra el PRD”

  1. Yuleidy dijo:

    ´Conseguir´… no es precisamente el verbo que se debería utilizar para definir la incorporación de Margarita Cedeño a la candidatura de Danilo Medina… seria más apropiado Le impusieron.
    La foto de la caravana peledeista en Santiago este fin de semana ilustra muy bien el sentido de esta contienda: Danilo y Margarita repartiendo ilusiones moradas subidos a una yeepeta…. bajo un gran cartel de TODOS CON LEONEL!
    Igual que hay Papas de transición entre concilio y concilio… también hay candidatos de transición y elecciones de transición que solo existen porque el 2012 va irremediablemente antes que el 2016.
    La política mejor valorada afirmaba hace apenas unos días que no pediría licencia de sus obligaciones como esposa del Presidente. Aunque esta esposa administre un presupuesto público mayor que algunos ministerios y agencias gubernamentales.

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