Argentina: el control por los recursos naturales agita las aguas en disputa por Malvinas
Infolatam/Efe
Buenos Aires, 8 de febrero de 2012
Las claves
- Este martes, tras anunciar que denunciará al Reino Unido en Naciones Unidas por la militarización de las islas, la presidenta argentina, Cristina Fernández, acusó a los británicos de "depredar" los recursos naturales en Malvinas.
- Las islas, ocupadas por los británicos de 1833, son además "fundamentales" para el abastecimiento que Londres realiza a sus bases en la Antártida, "donde los reclamos de soberanía del Reino Unido se superponen con los de Argentina y Chile".
El aumento de la tensión entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas tiene entre sus aristas la explotación de los recursos naturales en el Atlántico Sur, un tema estratégico también relacionado con el dominio antártico y que afecta a otros países suramericanos.
“Sin lugar a dudas, las Malvinas son un lugar estratégico desde el punto de vista de los recursos naturales”, dijo a Efe Gabriel de Paula, experto en energía y recursos naturales del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI).
El archipiélago, situado a 13.000 kilómetros de Londres y a 800 de la costa argentina, y el Atlántico Sur en general es rico en recursos pesqueros, reservas probables de hidrocarburos -la exploración es aún marginal- y potencial para la extracción de minerales del fondo marino.
Este martes, tras anunciar que denunciará al Reino Unido en Naciones Unidas por la militarización de las islas, la presidenta argentina, Cristina Fernández, acusó a los británicos de “depredar” los recursos naturales en Malvinas.
“La relación entre los recursos naturales y el dominio sobre las islas es constante, de ida y vuelta. De hecho, los recursos naturales han sido la causa del aborto de las distintas negociaciones antes de la guerra de 1982″, dijo a Efe Bruno Tondini, catedrático de la Universidad Nacional de La Plata y también miembro del CAEI.
Tondini indicó que una de esas negociaciones se rompió en 1974, cuando los británicos constataron el potencial petrolero en Malvinas.
Las islas, ocupadas por los británicos de 1833, son además “fundamentales” para el abastecimiento que Londres realiza a sus bases en la Antártida, “donde los reclamos de soberanía del Reino Unido se superponen con los de Argentina y Chile”, apuntó De Paula.
La Antártida es rica también en recursos pesqueros, minerales e hidrocarburos; estos dos últimos no pueden ser explotados por el Tratado Antártico -suscrito en 1959-, pero el experto cree que éste puede eventualmente ser revisado para permitir su extracción.
“En algunas zonas de la península antártica, por ejemplo, hay escapes sobre superficie de gas natural, que puede ser capturado para abastecer a las bases. Eso constituiría un cambio muy pequeño pero sensible en la letra del tratado”, indicó De Paula.
También incide la cuestión del agua dulce de la Antártida: “En el largo plazo, si hay una crisis mundial por el agua, se va a ir a buscar este recurso donde esté y al coste que sea”, indicó.


























