Matrimonios políticos ‘modernos’
La República
Por Augusto Alvarez Rodrich
“El rompimiento de las alianzas electorales, cuando no de los partidos, es la historia de nunca acabar en el Perú, y este quinquenio no será la excepción pues, en honor a la verdad, nada ha cambiado en la política como para acaso imaginarse que esta vez la historia podría ser distinta.
Yehude Simon es el nombre de la discordia hoy en la Alianza por el Gran Cambio (APGC), luego del voto con el que le salvó la vida (política) al aún vicepresidente Omar Chehade…
…El otro rompimiento en camino, e inexorable, está en el oficialismo, donde el lado izquierdo de la alianza Gana Perú se está desmembrando desde que en Palacio de Gobierno se tomara la decisión de dejar de inclinarse por ese sector y recostarse más hacia la derecha, siendo el relevo del gabinete la expresión más evidente. Por eso mismo, la puntería se ha puesto en el premier Óscar Valdés.
Los izquierdistas reclaman que la alianza que tenían con el presidente Humala era por todo el período, pero este les acaba de recordar, en la entrevista con EFE, que el asunto era de responsabilidad limitada, especialmente ahora que está tomando una ruta distinta a la inicialmente prevista. Aquí también el pronóstico es evidente: la bancada de Gana Perú perderá pronto alrededor de una decena de integrantes.
Todo esto es, en el fondo, una mala noticia, pues son señales reiteradas de la precariedad democrática, donde los partidos y las alianzas solo son asociaciones para llegar al poder y ya después ver qué hacemos y con quién nos juntamos y arrejuntamos”.


























