Expresidente Lula da Silva y presidente de Paraguay, Fernando Lugo, se reúnen en el hospital.
Infolatam/EP
Sao paulo, 29 enero 2012
Las claves
- El equipo médico que trata al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, anunció ayer la “remisión completa” del linfoma que padecía, tras someterlo a una revisión en un centro hospitalario de San Pablo.
- Lula, de 61 años, cumple a diario con las sesiones de radioterapia que comenzó a primeros de enero, después de someterse a tres rondas de quimioterapia por el cáncer linfático que le fue diagnosticado el pasado 29 de octubre
El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, sostuvo un encuentro informal con el exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en el Hospital Sirio Libanés, en Sao Paulo, donde ambos son tratados de cáncer. Lugo regresó a Paraguay tras confirmar que el linfoma está en remisión completa.
Lula, con la cabeza todavía rapada como efecto de la quimioterapia, visitó en su habitación a Lugo, quien se encuentra en Brasil para continuar con el tratamiento. Ambos hablaron durante varios minutos “sobre temas de actualidad política continental”, precisó la Presidencia paraguaya.
Lugo, de 60 años, llegó esta madrugada a Sao Paulo para someterse a exámenes clínicos de rutina que sus médicos le ordenaron, tras constatar la remisión casi total del cáncer linfático no hodgkin que le fue diagnosticado en agosto de 2010 y por el que tuvo que someterse a seis quimioterapias.
El equipo médico que trata al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, anunció ayer la “remisión completa” del linfoma que padecía, tras someterlo a una revisión en un centro hospitalario de San Pablo. El Jefe del Estado paraguayo, de 60 años, ingresó ayer a la mañana en el Hospital Sirio-Libanés para la realización de exámenes de control dentro del tratamiento del cáncer linfático que le detectaron en agosto de 2010, precisó la institución médica en una breve nota.
Lugo estuvo acompañado en los exámenes por los médicos brasileños Frederico Costa, Yana Novis, Júlio César (Saucedo) Mariño y Elbio Damico, y por el paraguayo Jorge Querey (su médico personal).
Lula, de 61 años, cumple a diario con las sesiones de radioterapia que comenzó a primeros de enero, después de someterse a tres rondas de quimioterapia por el cáncer linfático que le fue diagnosticado el pasado 29 de octubre, el cual, según sus médicos, ha desaparecido en un 75 por ciento.
Ambos líderes de izquierda tuvieron excelentes relaciones durante los ocho años que gobernó Lula en Brasil, lo que les permitió afianzar aún más los vínculos políticos y económicos entre los dos países vecinos.


























