La revolución de la información en el Estado brasileño

Blog de Luis Nassiff (Brasil)
Sao Paulo, 25 enero 2012
Por Luis Nassif

Tal vez porque el tema de la gestión pública no es debidamente comprendido por los medios de comunicación, tuvo poco destaque el  inicio de una verdadera reforma de Estado brasileña, producida en la última reunión ministerial presidida por Dilma Rousseff.

Allá, fue solicitado a cada Ministro que, en un plazo de  seis meses, prepare o sistema de informaciones online de su Ministerio, para acompañamiento de las acciones en tiempo real.

Más de la mitad de la reunión giró alrededor del tema.

Bajo pedido de Dilma, el Secretario Ejecutivo del Ministerio da Previdencia, Carlos Eduardo Garbas, presentó el sistema de indicadores de la carpeta, que permite saber, en tiempo real, cuantas consultas están siendo realizadas en el día, hasta aquella hora, cuántas pericias están siendo hechas en cada unidad de servicio.

Después, fue también responsabilidad del Ministro de la Educación, Fernando Haddad, mostrar el sistema de monitorización de su carpeta.

Él fue hacia el computador, pinchó el link simec.mec.gov.br y abrió la pantalla en el Simec (Sistema Integrado de Información y Control del Ministrio de Educación). Aparecieron más de 30 links sobre  varios temas, de la Monitorización y Evaluación del PPA, del PDE (Plano de Desarrollo de Educación), del ENEM, de la Gerencia de Proyectos incluso las Acciones Indígenas de Formación Escolar.

Haciendo un clic en cada campo, aparece un manual de instrucciones y un campo para registro (o log in). La persona hace el registro por su CPF. Y el sistema presenta las informaciones pertinentes en relación a  su cargo – para consulta o para que ponga más informaciones.

En  el caso de las obras, el sistema permite acompañar cada pared que es hecha. En muchas partes, hay webcams mostrando la construcción online.

Cada ministerio va a tener seis meses para criar su sistema, puesto que los servicios prestados son diversificados – desde servicios médicos hasta obras.

El objetivo inicial será para uso interno, permitiendo a la Casa Civil monitorear todas las acciones del gobierno. Al principio, no será abierto al público hasta que los datos sean consistentes, de confianza.

Después, será abierto al público y a los órganos de control.

Hay dos objetivos en ese movimiento.

El primero,  permitir un eficaz control de las acciones de los Ministerios, dándole a ellos más transparencia y efectividad.

El segundo, permitir al Ejecutivo  adelantarse  a los órganos de control y a los medios de comunicación en la identificación de problemas que puedan ocurrir en los proyectos.

Esa medida,  y el SIAFI (Sistema Integrado de Administración Financiera del Gobierno Federal), la Ley de Transparencia (obligando todos los órganos públicos de los tres poderes, y las autarquías, estados e municipios a fornecieren informaciones pela Internet) conferirán a la administración  pública brasileira una transparencia inédita.

Dilma mencionó ese hecho como la verdadera reforma del estado, sin despidos, sin traumas, solamente con el uso ampliado de la información.

Sólo eso no va a resolver. Ese volumen  inédito de informaciones no coaduna con el modelo actual burocrático del Estado brasileño, excesivamente centrado en los detalles, no en los resultados, en los medios, no en los fines.

Sin un cambio en la legislación y en los procedimientos, el sector público no tendrá como convivir con ese nuevo volumen de informaciones.

Traducido por Infolatam

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