Divorcio Peña y Elba: el decálogo

Excelsior

Por Ricardo Alemán

¿Qué debemos entender, los ciudadanos de a pie, del repentino divorcio que –antes de iniciar de manera formal el proceso electoral –, anunciaron Elba Esther Gordillo y Enrique Peña Nieto?.

Todo indica que el gran ganador será el candidato Enrique Peña Nieto, y que el gran perdedor será el candidato Andrés Manuel López Obrador. ¿La razón?. Elemental, que el PRI tira lastre y gana credibilidad, en tanto que AMLO pierde al mejor referente para desprestigiar al PRI. Pero vamos al decálogo del divorcio.

MOREIRA, EL VILLANO.

Primero.- Debemos ratificar que en política nada es para siempre y que el cambio es la constante; como cambiaron tanto el acuerdo firmado el 17 de noviembre pasado entre el PRI y el Panal, como el dirigente nacional del PRI, el ahora ex presidente del tricolor, Humberto Moreira. Se comprueba que –por importante que sea una elección y necesaria que sea una alianza para un candidato como Peña Nieto –, nadie es indispensable y todos son prescindibles; incluso la señora Gordillo.

Segundo.- Debemos entender que estamos ante la prueba contundente de que, en efecto –como en su momento lo denunció el grupo político de Beltrones –, la dirigencia priísta de Moreira le apostó a las alianzas con el Panal, a costa del rompimiento y la exclusión de otros grupos dentro del propio PRI, como el del propio Beltrones que, casualmente, hoy tiene el control del partido.

Tercero.- Que si recurrimos al refranero popular, resulta que al liarse al Panal, al PRI le habría salido “más caro el caldo que las albóndigas”. ¿Por qué?. Porque en una alianza con el Panal, esperaba ganar por ahí de cinco puntos porcentuales, pero a costa de entregar al magisterio 24 diputaciones federales y 4 senadurías, en estados como Chiapas, Sinaloa, Puebla, México, Nayarit y otros estados. Todo eso, además del desprestigio de viajar en el mismo vagón, con la desprestigiada lideresa del magisterio.

QUE PEÑA SALE GANANDO.

Cuarto.- Que en la práctica política cotidiana, la rebelión de priístas en entidades clave –Chiapas y Tabasco, por ejemplo –, empezó a salirle más cara la alianza que lo que recibiría por sumar un cinco por cierto de las preferencias del magisterio. En otras palabras, que Moreira “amarró a la maestra Gordillo”, pero a costa de fracturar al PRI. Por eso, al caer Moreira y al producirse el nuevo reacomodo en el PRI –y al sumar a grupos que habían sido marginados, como el de Beltrones –, ya no hubo lugar para la señora Gordillo.

Quinto.- Que en cuestión de imagen, credibilidad, aceptación y confianza, resulta que al tirar el lastre del SNTE y de la profesora Gordillo, la candidatura de Peña Nieto pudiera resultar gananciosa. ¿Por qué?. Porque todos conocen la imagen impresentable –de cacique, corrupta, clientelar y nada democrática –, de la señora Gordillo y de su partido. Más aún, no son pocas las voces que dicen que con el divorcio de la señora Gordillo y del Panal, el PRI y Peña Nieto, salen ganando.

Sexto.- Porque acaso por primera ocasión veremos de qué está hecha la fuerza política de la señora Gordillo. ¿La razón?. Porque a estas alturas del partido, sería poco probable –aunque nada sea seguro –, que la fuerza política de la señora Gordillo se sume a otro partido y a otra candidatura presidencial. ¿Por qué?. Por las mismas razones anteriores. ¿Se imaginan a la profesora en la campaña de AMLO?. ¿Se la imaginan en la de Josefina Vázquez Mota?.

Si apelamos a la sensatez, al sentido común y a la realidad política, todo indica que –hoy por hoy –, no hay lugar en otro partido para la señora Gordillo y para su negocio familiar, que es el SNTE. Claro, a menos de que con la metamorfosis kafkiana que ha experimentado AMLO, el tabasqueño nos salga con la novedad de que “la maestra” es ejemplo de patriotismo y entrega a las causas nacionales. En ese caso, estaríamos ante la confirmación del milagro de que AMLO es capaz de todo, por el poder.

¿EL FIN DE ELBA?.

Séptimo.- Que nadie debe olvidar que –frente a la importante decisión que significa romper una alianza electoral fundamental –, podemos estar asistiendo al final del cacicazgo de las señora Gordillo, como lo hemos conocido en los últimos 20 años. ¿Por qué?. Porque lo cierto es que la señora Gordillo siempre vendió su respaldo político a un precio más alto de su precio político real. Y siempre obtuvo una ganancia política más allá de su valor real. Las cosas pueden ser muy distintas, una vez que esté lejos del poder y de la protección de la esfera presidencial.

Y es que todo indica que hoy, su partido y ella misma, van solos a la contienda presidencial. Y si es cierta la hipótesis, y si no se trata de una simulación, lo más probable es que la señora Gordillo estaría ante el riesgo real de perder buena parte de sus activos políticos; las fichas de cambio para mantener calmado al siempre beligerante SNTE y, sobre todo, habría perdido todo vínculo y protección política con el gobierno federal en turno, sea del PAN, del PRD o del PRI.

Octavo.- Que en el otro extremo, también pudiéramos estar viendo el principio de la caída de Peña Nieto en las preferencias electorales. ¿Por qué?. Porque si bien Peña Nieto ha dado muestras de ser invulnerable a los golpes y los atasques mediáticos de sus adversarios, lo cierto es que si no maneja con inteligencia el divorcio político del PRI y de su candidatura respecto al Panal, la señal que envía podría ser de debilidad. Y eso, aquí y en china, cuesta votos. Claro, si maneja bien el divorcio político, el mexiquense resultaría ganancioso.

Noveno.- Por eso es probable que veamos a Peña Nieto criticando el rezago educativo, al magisterio y a su dirigencia, al tiempo que lo podríamos ver alzando la bandera de la modernización educativa. Y.

Décimo.- Por lo pronto, AMLO acusó el “gancho a la zona hepática”. Dijo que el divorcio entre Peña y la señora Gordillo era una simulación. ¿Qué quiere decir eso?. Casi nada, que es muy probable que el divorcio beneficie a Peña Nieto y, claro, le quite a AMLO banderas para golpear a Peña Nieto. Al tiempo.

EN EL CAMINO.

Por cierto, el cumpleaños 51 de Josefina Vázquez Mota resultó todo un acontecimiento político. Es decir, que se confirmó que el poder se respira, flota en el aire cuando está presente. Y entre el panismo y los amigos de la precandidata, se respiraba un fuerte ambiente de triunfo. Y es que si parece candidata, si habla como candidata, si la tratan como candidata y si va hasta arriba en las encuestas… sus leales tienen el derecho a suponer que es la candidata presidencial del PAN. ¿Qué no?.

(Blog Ricardo Alemán. México)

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