Manipulaciones de la derecha cubana: obstaculos para la liberación de Alan Gross.
Infolatam
Denver, 12 diciembre 2011
Por Arturo López Levy
Para comprender la razón por la que Alan Gross, un ciudadano estadounidense, ha estado languideciendo en una cárcel cubana durante los últimos dos años, es instructivo escuchar un intercambio reciente que sucedió en una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Estados Unidos.
El representante David Rivera, republicano por la Florida, exigió que Wendy Sherman, subsecretaria de Estado para asuntos políticos, revelara si Estados Unidos de alguna manera trató de trabajar con La Habana para lograr la liberación de Gross. Esperaba que no lo hubiera hecho.
Rivera le dijo: “Sería escandaloso que estuviéramos negociando con un régimen terrorista para liberar a un rehén estadounidense”.
En principio, esa política es correcta: Las naciones no deben ceder a las demandas de los terroristas. Pero nada de esto tiene que ver con Gross o con Cuba.
Las referencias de Rivera al terrorismo y a Gross como un rehén son una manipulación. La presencia de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo es una farsa. Los últimos tres informes del Departamento de Estado, escritos para justificar la inclusión de Cuba en la lista, más parecen argumentos a favor de su exclusión. El Departamento de Estado no ha anotado ni una sola acción terrorista patrocinada o promovida por Cuba en dos décadas. Ni siquiera los gobiernos de España y Colombia, los supuestos objetivos del terrorismo patrocinado por Cuba, apoyan la inclusión de Cuba en esa lista.
Asimismo, Gross fue arrestado en Cuba, no secuestrado. Él estaba trabajando bajo los auspicios de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), bajo la Sección 109 de la Ley Helms-Burton. Esta ley norteamericana, con el objetivo expreso de derrocar al gobierno cubano, ha sido condenada por la ONU por violar la soberanía de Cuba y de otros estados.
Gross no es un rehén; es un peón, atrapado a causa de nuestra política de “cambio de régimen”. Si Washington negociara con Cuba para lograr la libertad de Gross, no habría absolutamente ningún riesgo de que Cuba después secuestrara a otros estadounidenses. Cuba no es como Hamas y Hezbollah, que secuestran a ciudadanos israelíes con el fin de provocar negociaciones.
Al repetir públicamente que la única opción para lograr la libertad de Gross es que Cuba lo libere “sin condiciones”, el gobierno de Obama ha entregado la iniciativa política a la derecha cubanoamericana. Estas fuerzas anticastristas no han ni siquiera admitido su culpabilidad en la penosa experiencia de Gross.

Si Washington negociara con Cuba para lograr la libertad de Gross, no habría absolutamente ningún riesgo de que Cuba después secuestrara a otros estadounidenses.
Para los estadounidenses interesados en una política flexible de aproximación con La Habana, el arresto de Gross fue un evento trágico y familiar en la larga historia de la guerra de Washington contra la soberanía de Cuba. Lamentan lo que le ha sucedido a Gross, pero saben que, en muchos sentidos, fue la política estadounidense de “vale todo” contra Cuba la que creó el problema y que en ausencia de un cambio de rumbo siempre habrá otro Gross, candidato a ser encarcelado, al doblar la esquina.
No hay deber más elevado en la tradición judía, según lo expresado por Maimónides, que la liberación de los presos. Gross, que fue ingenuo al viajar a Cuba bajo el programa de la USAID, y no solicitar el consentimiento informado de la dirigencia cubano-judía para conducir sus actividades, es un hermano en la fe y un conciudadano. Los estadounidenses de todas las religiones, pero los judíos en particular, deben respaldar a su esposa y decir a los políticos cubanos y norteamericanos que quieren a Gross de vuelta en casa. Cada misión judía que viaje a Cuba debe plantear el caso de Gross a las autoridades cubanas.
Pero el llamado a un gesto humanitario no debe ser dirigido solamente a La Habana. La próxima primavera, Cuba será visitada por el Papa Benedicto XVI. Todas las comunidades de fe deben dirigirse al Vaticano para solicitar su mediación en la búsqueda de la liberación de Gross. El Departamento de Estado debe asumir su responsabilidad por el envío de Gross a una misión ilegal y riesgosa, y presentar abiertamente al público norteamericano los dilemas y las posibilidades de negociación. El público tiene derecho a conocer los hechos sin manipulaciones sensacionalistas que evoquen temores de terrorismo y secuestros, ninguno de los cuales tiene nada que ver con este caso.
La decisión de negociar la liberación de Gross con el gobierno cubano debe ser discutida en base a sus propios méritos. Cuba tiene presos en los Estados Unidos que fueron sentenciados a largas penas y el gobierno cubano quiere que sean liberados también. Si hay obstáculos reales para tal intercambio, el gobierno de Obama debería presentarlos honestamente al público estadounidense y no limitar su plática a los legisladores cubanoamericanos.
A fin de cuentas, la pregunta es si se debe dejar a Gross pudrirse en una cárcel cubana o negociar su liberación con el gobierno que lo tiene preso. Esa decisión requiere un público estadounidense informado, capaz de dar una mirada crítica a la responsabilidad del gobierno estadounidense en este asunto.






























13 diciembre 2011 a las 02:49
EL SOCIAL CRISTIANISMO POR LA PAZ Y LA JUSTICIA SOCIAL
La paz cristiana se expresa en el amor mutuo y en la justicia social, pues el hombre es amor y sólo cuando le aman y ama de manera radical puede vivir pacificado, superando así el nivel de los intereses el enfrentamiento mutuo entre el dueño y el esclavo (Hegel) o un tipo de lucha de clases que habían propuesto algunos tipos de marxismo o que defiende de hecho el capitalismo actual. Ciertamente, los intereses existen e influyen en la vida, nosotros sabemos que ellos no bastan para construir la paz, porque al final de todo, siendo un don recibido, la paz tiene que ser también el resultado de un esfuerzo básicamente desinteresada y gratuito de los hombres. Esta es la paz de amor mutuo, del descubrimiento y despliegue de la solidarida del bien comu , la paz de la justicia,
La IDC considera a la persona el centro de su acción política, por ello entendemos prioritario proporcionar a toda persona la mayor cantidad y calidad de oportunidades de educación y de capacitación que le permitan mejorar su nivel de vida en el contexto de la sociedad del conocimiento. El derecho a la educación es la clave del progreso.
Los partidos políticos tienen la tarea de favorecer una amplia participación y el acceso de todos a las responsabilidades públicas. Los partidos están llamados a interpretar las aspiraciones de la sociedad civil orientándolas al bien común ofreciendo a los ciudadanos la posibilidad efectiva de concurrir a la formación de las opciones políticas. Los partidos deben ser democráticos en su estructura interna, capaces de síntesis política y con visión de futuro.
La responsabilidad de edificar el bien común compete, además de las personas particulares, también al Estado, porque el bien común es la razón de ser de la autoridad política. El Estado, en efecto, debe garantizar cohesión, unidad y organización a la sociedad civil de la que es expresión, de modo que se pueda lograr el bien común con la contribución de todos los ciudadanos. La persona concreta, la familia, los cuerpos intermedios no están en condiciones de alcanzar por sí mismos su pleno desarrollo; de ahí deriva la necesidad de las instituciones políticas, cuya finalidad es hacer accesibles a las personas los bienes necesarios —materiales, culturales, morales, espirituales— para gozar de una vida auténticamente humana. El fin de la vida social es el bien común históricamente realizable.
Para asegurar el bien común, el gobierno de cada país tiene el deber específico de armonizar con justicia los diversos intereses sectoriales. La correcta conciliación de los bienes particulares de grupos y de individuos es una de las funciones más delicadas del poder público. En un Estado democrático, en el que las decisiones se toman ordinariamente por mayoría entre los representantes de la voluntad popular, aquellos a quienes compete la responsabilidad de gobierno están obligados a fomentar el bien común del país, no sólo según las orientaciones de la mayoría, sino en la perspectiva del bien efectivo de todos los miembros de la comunidad civil, incluidas las minorías.
El compromiso en esta dirección se traduce en la aportación positiva que nunca debe faltar a la causa común, en la búsqueda de los puntos de posible entendimiento incluso allí donde prevalece una lógica de separación y fragmentación, en la disposición para gastarse por el bien del otro, superando cualquier forma de individualismo y particularismo.
La justicia se traduce en la actitud determinada por la voluntad de reconocer al otro como persona, mientras que desde el punto de vista objetivo, constituye el criterio determinante de la moralidad en el ámbito intersubjetivo y social
Entre las deformaciones del sistema democrático, la corrupción política es una de las más graves porque traiciona al mismo tiempo los principios de la moral y las normas de la justicia social; compromete el correcto funcionamiento del Estado, influyendo negativamente en la relación entre gobernantes y gobernados; introduce una creciente desconfianza respecto a las instituciones públicas,
La administración pública, a cualquier nivel —nacional, regional, municipal—, como instrumento del Estado, tiene como finalidad servir a los ciudadanos: « El Estado, al servicio de los ciudadanos, es el gestor de los bienes del pueblo, que debe administrar en vista del bien común
La justicia social tiene que ver con cuestiones tales como la pobreza, la desigualdad, la guerra, el racismo, el sexismo, el aborto o la falta de conciencia ecológica, porque por debajo de cada uno de estos males hay una causa que no es tanto el pecado privado de algún individuo o el comportamiento inadecuado de un responsable sino la consecuencia de un gran sistema ciego inherentemente injusto.
Si los derechos humanos son violados en tiempo de paz, esto es particularmente doloroso y, desde el punto de vista del progreso, representa un fenómeno incomprensible de la lucha contra el hombre, que no puede concordarse de ningún modo con cualquier programa que se defina “humanista
Demócrata Cristiano proclama como fundamentales los derechos de la persona humana.
La Democracia Cristiana alienta con energía la liberación de los trabajadores de la injusticia y el advenimiento de un mundo sin estratos sociales,
La Democracia Cristiana defiende la clara distinción e independencia de los poderes del Estado y el equilibrado contrapeso de sus funciones,
La Democracia Cristiana o social critianismo afirma que el poder económico no debe descansar ni el los individuos animados por el afán de la ganancia ilimitada, ni en el Estado monopolista. La economía humana tiende a agrupar a los hombres en comunidades de trabajo, dueñas del capital y de los medios de producción y concordantes en sus objetivos, y a convertir al Estado, como rector del bien común,
La Democracia Cristiana o social cristianismo desecha las tácticas extremistas como propias de una etapa ya superada del sindicalismo, y afirma que éste tiene la responsabilidad de trabajar por las soluciones progresivas y concretar que los problemas sociales y económicos admitan. La organización sindical debe actuar libre de toda tutela estatal, partidista o patronal, para llevar adelante sus reivindicaciones con máxima unidad. Transformar desde dentro, por métodos democráticos,
El social Cristianismo promueve el reconocimiento y el respeto universal de los derechos de la persona humana; repudia a los gobiernos dictatorial y condena enérgicamente a los que realizan persecuciones religiosas, raciales o ideológicas.
La IDC propugnamos una gestión responsable y humana de la mundialización que, desde los cimientos de la democratización, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos, permita el desarrollo sostenible de sociedades abiertas, dinámicas, prósperas y libres fundadas en el respeto a la dignidad de todo ser humano.
La paz no debe entenderse como mera ausencia de conflictos y violencia, fruto del equilibrio siempre precario de las fuerzas, sino como el clima de acogimiento y confianza
Construir la paz en el mundo exige la realización de la justicia social e internacional, pero, además, implica la práctica de las virtudes que favorecen la convivencia y nos enseñan a vivir unidos,
ABEL REYES TELLEZ
PRESIDENTE NACIONAL
PARTIDO SOCIAL CRISTIANO
NICARAGUENSE PSC
TEOLOGO ESCRITOR CRISTIANO
E.mail .PSCNICARAGUA@HOTMAIL.COM
TEL .505.2249 3460
14 diciembre 2011 a las 16:33
[...] ceder a las demandas de los terroristas. Pero nada de esto tiene que ver con Gross o con Cuba. (Más…) var a2a_config = a2a_config || {}; a2a_localize = { Share: "Compartir", Save: "Guardar", [...]
14 diciembre 2011 a las 18:39
Profesor,debe bajar un poco el nivel al hablar de politica.efectivamente,en Cuba hay una dictaduro comunista que se apodero del pais y robo la soberania popular.Hay que derribarese regimen.se pudiera dialogar,si su dirigencia,lamisma desde hace 53 anos,quisiera,pero no quieren.Por lo demas,todos sabemos que el gobierno cubano,crea,apoya,mantiene grupos terroristas desde el inicio.Todo lo que se haga para derribar a ese regimen es bueno,legal y conveniente.Eso esta muy claro,no cree?
14 diciembre 2011 a las 19:14
Hay una cuestion que el Sr. Lopez Levy ignora u obvia es la que cuando un gobierno, que se dice ser legitimo, emite leyes que limitan o niegan los derechos de sus los ciudadanos sean nacionales o extranjeros y tipifican un delito en aras de la proteccion se su legitimidad que es amenazada por una potencia extranjera y tildan de agente de esa potencia a cualquiera que disienta o se oponga a ellos esta ley carece de legitimidad y es espuria.
El Sr. Lopez Levy como abogado defensor del castrismo ante un tribunal caeria facilmente por este argumento. La logica juridica es una y la tergiversacion o manipulacion de un hecho no crea una verdad.
La palabreria burlesca de este senor no convenze mas que a los ingenuops o mal intencionados.
14 diciembre 2011 a las 22:48
Habria que ver las credenciales y el curriculo del Sr. Lopez Levy desde su origen en el Instituto de Relaciones Internacionals del Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Cuba.
Esa organizacion educativa es sumamente selectiva y solo los miembros del Partido Comunista o de la Union de Jovenes Comunista previa recomendacion pueden acceder a ella. Es evidente que este instituto prepara mas que diplomaticos de carrera a agentes de informacion o agentes de desinformacion en este caso. No entiendo como este Sr. llega a los Estados Unidos y obtiene acceso a una posicion en la Universidad de Denver previo paso por la Universidad de Columbia cuando todos sabemos que estas carreras cuestan una cierta cantidad de dinero. y obtener una plaza docente o no requiere de cierta experiencia y conocimientos .Quien lo paga? Quien le da acceso? Quien lo recomendo?
En el caso de los 5 espias castristas que buscaban informacion en bases militares pues su labor no era descubrir a los terroristas de la comunidad exiliada cubana este otro individuo esta enfrascado en una labor de desinformacion y cabildeo a favor del regimen cubano, comparable a la que realizaba la Sra. Ana Belen Montes, capturada y condenada a 20 anos de prision.
La presente administracion y la burocracia del Depto de Estado son participes de aceptar estos enemigos de los Estados Unidos infiltrarse.