La indignación y la ingratitud
Infolatam
Madrid, 1 diciembre 2011
Por Carlos Alberto Montaner
Los estudiantes universitarios chilenos protestan porque el Estado se resiste a pagarles los estudios a todos. No quieren invertir recursos en su propio futuro. Quieren que otros lo hagan por ellos. En Colombia sucede más o menos lo mismo. Se les ha dicho, desde hace muchas décadas, que estudiar es un derecho, y han interpretado que, por lo tanto, debe ser gratis. Creen que no proporcionarles esos estudios es una suerte de “desposeimiento”, verbo que implica que les han quitado algo que les pertenece.
En realidad, el derecho a estudiar no implica la gratuidad, sino el acceso. Quién paga la factura depende de factores culturales –la historia, la mentalidad social—y, sobre todo, de la riqueza disponible. Durante siglos los esclavos, las mujeres y los judíos no tuvieron derecho a estudiar. En algunas naciones islámicas, todavía las mujeres no han conquistado ese derecho. En Cuba, un lema oficial advierte que “la universidad es para los revolucionarios”. En ese país, durante décadas, los católicos, los homosexuales y otras peligrosas criaturas no podían ingresar en la universidad o, si les descubrían, eran expulsados mediante escandalosos juicios públicos.
No hay duda de que crece entre muchos jóvenes la certeza de que el Estado los ha traicionado. Esa convicción se palpa en cualquier manifestación de “indignados”, estén acampados en la madrileña Puerta del Sol o en Wall Street en New York. La sociedad les da menos de lo que creen merecer, incluido un puesto de trabajo decente, un techo digno o estudios de calidad.

Estos jóvenes, empeñados en sentirse ofendidos, son incapaces de valorar el capital intangible que reciben de sus mayores...
Es curioso que estos jóvenes furiosos sean capaces de ver lo que la sociedad no les da, acaso porque no puede, pero ignoren lo mucho que les entrega. Esos españolitos o chilenitos rabiosos no advierten la sangre, sudor y lágrimas que les costó a sus antepasados, desde los más remotos hasta sus padres, crear y mantener las infraestructuras que ellos disfrutan: puentes y carreteras, calles asfaltadas, hospitales, escuelas, parques, edificios, acueductos, puertos marítimos y aéreos o vías férreas.
Ellos son los herederos privilegiados de esas infraestructuras pagadas con el trabajo de muchas generaciones que vivieron miserablemente porque ninguna, pese a la actual crisis, consiguió el nivel de prosperidad que se ha alcanzado en Occidente a principios del siglo XXI.
Estos jóvenes, empeñados en sentirse ofendidos, son incapaces de valorar el capital intangible que reciben de sus mayores cuando abren los ojos: las instituciones de derecho que armonizan la vida en común y dirimen los conflictos, la existencia de redes comerciales y financieras apoyadas en buenos hábitos y prácticas comerciales, los lazos de colaboración espontánea, el conocimiento vivo en las cátedras universitarias o en los medios de comunicación, las sofisticadas normas de convivencia. Ellos no se imaginan cuánto dolor y sacrificio ha costado esa obra admirable que les han legado y a la que nada o muy poco han contribuido.
El Banco Mundial en el 2006 se atrevió a medir la riqueza de más de un centenar de naciones. Sus mejores expertos sumaron lo que valían las riquezas naturales de cada una de ellas –tierras de pastoreo, minerales, maderas, etc.–, le agregaron la riqueza producida –infraestructuras, artefactos, cosechas, etc.—, le añadieron el capital intangible y dividieron la cifra resultante entre el número de habitantes. Ese era el capital per cápita que disfrutaba cada ciudadano aportado por la sociedad en que vivía.
Los diez más ricos, con su intenso trabajo, habían logrado acumular entre $650,000 y $450,000 per cápita. Suiza, a la cabeza del planeta, ponía a la disposición de sus moradores un capital calculado en $648,241. Es importante señalar que el factor más importante en esta fabulosa acumulación de riqueza es el capital intangible: más del ochenta por ciento.
Nueve de los diez países más pobre son africanos sub-saharianos. El más desdichado es Etiopía: apenas “vale” $1,965 per cápita. Chile, por cierto, con $77,726 está en el cuarto lugar de América Latina tras Argentina, Uruguay y Brasil. Los españoles alcanzan la nada desdeñable suma de $261,205. Sería interesante averiguar si esos jóvenes, que tanto piden, son capaces de reconocer lo tanto que les han dado.































4 diciembre 2011 a las 23:07
Sr. Carlos Alberto Montaner: No entiendo su odio hacia los jóvenes ¿porque los considera de esa forma, casi como moustros enemigos del trabajo, que desprecian lo que hicieron sus padres? No entiendo
6 diciembre 2011 a las 09:49
Días atrás, José Mujica, Presidente del Uruguay, habla con Chávez y Morales en las reuniones de la CELAC. Dice con convencimiento de viejo y rabia de urgencia: “¡O las embarazadas de nuestros pueblos comen bien o sus niños van a arrastrar ese problema toda la vida!” Dolor de gente. Dolor antiguo que llevó a Mujica a la cárcel. Y a Dilma Roussef, y a García Linera, y a Raúl Castro, y a Hugo Chávez. Y a tantos otros cientos de miles. Cárcel, muerte, oprobio. Pero al final ganaron. Entraron a la política desde la calle. Guerrilleros convertidos en gobierno.
Europa tiene reyes, armas nucleares, bancos internacionales primas de riesgo y promesas de jornadas laborales interminables. En Suramérica hablan de romper con un norte que les ha invadido, robado el gas y el petróleo, los minerales, los frutos y las plantas. Un norte que les ha saqueado aerolíneas, trenes, comunicaciones, la tierra y el agua. Con ayuda de una oligarquía criolla, blanca y eterna, que veraneaba en Miami, en París y en Madrid. El nacimiento de la CELAC estaba lleno de negros que ya no son sombras.
33 países, 600 millones de personas, la reserva de petróleo, gas y agua del mundo, de la biodiversidad, de las culturas ancestrales. Ni China ni Europa entienden la madre tierra. América Latina sí. En la CELAC hablan de la Pachamama. Otra tarea para el Sur americano que no van a resolver en otros lados.
La OEA, dijo el Che, era el Ministerio de Colonias de los EEEUU. Expulsaron a Cuba después de la revolución, y el continente calló. Calló también cuando dieron el golpe contra Allende. Calló en el golpe contra Chávez. Demostró su impotencia en el golpe contra Honduras. Ahora, ha recuperado la voz y ya no necesita gendarmes. Decidir en el sur los problemas del sur.
Europa se creó sobre las cenizas del fascismo. La CELAC, sobre las cenizas del neoliberalismo. Sin Hitler, no habría UE. Sin EEUU, no habría CELAC. Chávez lo entendió y se montó en la grupa de Bólívar para señalar al norte por su responsabilidad y su amenaza. Por eso Mr. Danger. Por eso Pitiyankis. Por eso tenía que oler a azufre en Naciones Unidas. Para que el continente despertara. Para ver a quien no te deja ser.
Europa tenía mucho y lo está perdiendo. América Latina no tenía casi nada y lo está ganando. Europa está sumida en el miedo. América, en la esperanza. Apenas está naciendo. Queda todo por delante. Toma aire para lanzar el salto. Europa resuella sin fuelle. Europa suspira, Américase llena de oxígeno los pulmones. Con la misma madera, puedes hacer ataúdes o violines.
La CELAC nace con voluntad de ser. No se le escapan los problemas. Apostar por la ampliación en vez de por la profundización es generoso. Sentar en la misma mesa a quien podía ser el Israel de los Estados UNidos en la zona -Colombia-, al país condenado a compartir miles de kilómetros de frontera -México- o al gobierno que no sabe hablar mal de Pinochet -Chile- es un reto que merece la pena sólo fuera por la invitación a estos gobernantes de que vuelven a a mirar hacia el Sur.
En Europa, el núcleo duro lo componen los más egoístas -Alemania y Francia-; en la CELAC, los más desprendidos -los del ALBA-, venturoso viaje y buen fin sin duda, sin imperialismos.
6 diciembre 2011 a las 18:45
… hace unos días José Mujica, Presidente del Uruguay. Dice con convencimiento de viejo y rabia de urgencia presente: “¡O las embarazadas de nuestros pueblos comen bien o sus niños van a arrastrar ese problema toda la vida!” Dolor de mucha gente. Dolor antiguo que llevó a Mujica a la cárcel. Y también a Dilma Roussef, García Linera, Raúl Castro, y a Hugo Chávez. Y a tantos otros cientos de miles de compañeros en la tortura, cárcel, muerte y oprobio. Pero al final ganaron, su semilla fructifica. Entraron a la política desde la calle o como guerrilleros convertidos en gobernantes sociales.
Europa tiene reyes, presidentes, industria, armas nucleares, bancos internacionales con primas de riesgo y ahora promesas de jornadas laborales interminables. En América latina hablamos de romper con un norte que nos ha invadido, engañado, robado de todo, el gas y el petróleo, los minerales, los frutos y las plantas y las personas. Un norte que ha saqueado aerolíneas, trenes, comunicaciones, etc., hasta la tierra y el agua. Con ayuda de una oligarquía criolla y blanca que se cree eterna, que veraneaba en Miami, en París y en Madrid, mientras los bebes no tenían medicinas. El nacimiento de la CELAC esta también con negros que ya no son sombras ni esclavos.
33 países, 600 millones de personas, con la reserva de minerales, petróleo, gas y agua mayor del mundo, con la mayor biodiversidad y las culturas mas ancestrales. Ni China ni Europa entienden la madre tierra como América Latina. En la CELAC se habla de la Pachamama, son tareas para el Sur que no se van a resolver en el Norte ni en otros lados.
La OEA, dijo el Che: era –sigue- el Ministerio de Colonias de los EE.UU… Expulsaron a Cuba después de la revolución, y el continente tuvo que callar. Calló el bloqueo a Cuba, calló también cuando dieron el golpe contra Allende. Calló en Argentina, calló en el golpe contra Chávez y demostró su impotencia en el reciente golpe contra Honduras. Ahora el Continente latino, ha recuperado la voz y no necesita gendarmes. Será resolver y decidir en el sur los problemas del sur.
Europa se creó sobre las cenizas del fascismo. La CELAC, sobre las cenizas del neoliberalismo. Sin Hitler, no habría UE. Sin EE.UU, no habría CELAC. Lo visiono Chávez, lo entendió y se montó en la grupa de Bólívar para señalar el camino bajo su responsabilidad del bicentenario. Tuvo que suceder y por eso fue Mr. Danger (Bush). Por eso lo de Pitiyankis. Por eso sigue en todo lo que hacen todavía, y el oler a azufre en Naciones Unidas. Todo ha tenido que pasar para que nuestro continente latino despertara. Para ver claro a quien no te deja ser y casi hasta vivir.
Europa tenía mucho y lo está perdiendo. América Latina no tenía casi nada y lo está ganando. Ahora Europa está sumida en el miedo y nuestra América, en la esperanza, apenas está naciendo y queda todo por delante y toma aire para lanzar el salto, cuando EE.UU y Europa resuellan sin fuelle y suspiran, América Latina se llena de oxígeno los pulmones. Sabemos que con la misma madera se puede hacer ataúdes o mejor tambores y violines.
La CELAC nace con voluntad de ser. No se le escapan los problemas. Apostar por la ampliación en vez de por la profundización individualista es generosidad. Sentar en la misma mesa a quien podía ser el “Israel” de los Estados Unidos en la zona -Colombia-, al país condenado a compartir miles de kilómetros de frontera asesina -México- o al gobierno que no sabe hablar mal de Pinochet -Chile- es un reto que merece la pena, sólo fuera por la invitación a estos gobernantes de que vuelven a mirar hacia el Sur. En Europa, el núcleo duro lo componen los más egoístas -Alemania y Francia-; en la CELAC, los más desprendidos -los del ALBA-, los mas y mejores deseos o augurios para 600 millones de personas y naciones latinoamericanas, muchas veces masacradas, robadas o explotadas salvajemente por el capitalismo y el imperialismo…
20 diciembre 2011 a las 18:22
Chavista que ha podrido al contienente. Tenemos mas gobiernos corruptos en Ecuador, Venezuela, Bolivia, argentina, Nicaragua y todos aquellos que se han vendido para “levantar” a Chavez. El odio a Estados Unidos es de un grupo de estupidos que han creido que tienen un poder sobre el mayor, que conquistaran mas votos con ese argumento de odiar y enfrentarse a un enemigo que no existe. El enemigo son ellos mismo, los Chavistas y su grupo currupto y estupido