Éxitos y retos del presidente de Colombia
El País
Madrid, 28 de noviembre de 2011
Por Jorge Castañeda
“Colombia y su presidente, Juan Manuel Santos, van en caballo de hacienda. Hace un par de semanas, la Policía Nacional y el Ejército arrinconaron y ejecutaron a Alfonso Cano, el entonces jefe de las FARC, una narcoguerrilla que gracias al apoyo internacional y al financiamiento procedente del tráfico de drogas ha estado combatiendo al Gobierno colombiano desde hace 40 años. La muerte de Cano (este es su nombre de guerra) fue la cuarta de una serie de comandantes de alto nivel eliminados a lo largo de los últimos años: Raúl Reyes en Ecuador, Manuel Marulanda, Tirofijo, el jefe fundador de las FARC que murió de causas naturales agudizadas por la persecución, y Jorge Briceño o Mono Jojoy, el segundo de a bordo y principal jefe militar de las FARC.
Para todos fines prácticos, estos golpes han descabezado a las FARC; los dos principales sobrevivientes del secretariado de siete miembros, Iván Márquez y Timoshenko, se encuentran en Venezuela y carecen de la autoridad necesaria para comandar realmente a los 6.000 o 7.000 combatientes aún presentes en las filas narcoguerrilleras. La desmovilización a la que llamó Santos, junto con una negociación con todas las FARC o frente por frente (a la que no ha llamado Santos, y con razón por ahora), puede llegar a desvanecer a la guerrilla más vieja de América Latina en los próximos meses.
… El contraste con Chile es especialmente revelador y muestra hasta qué punto cuenta el liderazgo político e intelectual. La larga y angosta nación andina presenta la mayor historia de éxito en América Latina de los últimos 20 años; su economía es pujante, manejó con habilidad y sin mayores trastornos la transición de dos decenios de Gobierno de centro-izquierda a uno de centro-derecha. No obstante, hoy la sociedad chilena está harta, su juventud aburrida, frustrada y resentida. El presidente Sebastián Piñera, un hombre de negocios exitoso y pensante, padece las tasas de aprobación más bajas de todos los mandatarios del hemisferio. Se ha visto acorralado por decenas de miles de estudiantes que a lo largo de todo el país protestan contra un sistema educativo de baja calidad, caro y discriminatorio y denuncian la represión desatada por una policía rebasada por el cansancio y la ausencia de mando.
Tanto Santos como Piñera son políticos procedentes del centro-derecha; ambos provienen de familias de abolengo y cuentan con experiencia en el mundo de los negocios. Poseen títulos universitarios de Estados Unidos, hablan un inglés perfecto, se sienten como peces en el agua fuera de sus respectivos países. Uno conduce de manera ejemplar a un país aún en parte disfuncional; el otro dirige un pequeño reloj de nación, como ningún otro en América Latina, pero de manera deficiente. En otras palabras, la política cuenta, o como dirían algunos: “¡Es la política, estúpidos!”.


























