El Gobierno perdió la primera batalla contra el dólar
La Nación
Buenos Aires, 1º de noviembre de 2011
Por Fernando Laborda
“El Gobierno perdió la primera batalla contra los buscadores de dólares. Pese a las resoluciones del Banco Central, al ejército de 4400 empleados de la AFIP que puso en bancos y casas de cambio, a la presencia de gendarmes en la city porteña, a las múltiples declaraciones de funcionarios que pretendieron ahuyentar a los compradores de divisas y a los obstáculos para que hasta el más pequeño de los ahorristas se hiciera de unos pocos billetes verdes, en la víspera, la entidad monetaria perdió otros 100 millones de dólares de las reservas…
…Nadie sabe en qué pueden terminar los controles de cambios. Las que sí resultan evidentes son las contradicciones en que han incurrido algunos funcionarios kirchneristas, empezando por el ministro de Economía, Amado Boudou.
Si, como dice el vicepresidente de la Nación electo, “son cuatro empresas las que explican el 80 por ciento de las ventas de dólares que efectúa el Banco Central”, no se entiende por qué se montó semejante operativo cerrojo con gendarmes y 4400 empleados de la AFIP controlando las operaciones del “chiquitaje”.
Y si, como también afirma Boudou, las medidas adoptadas en el mercado cambiario apuntan únicamente a “combatir la evasión y el lavado de dinero”, verificando la capacidad de la gente para comprar dólares, cabe preguntarse por qué el Gobierno no podría controlar también la capacidad del público para adquirir electrodomésticos y otros bienes, y eventualmente prohibirle comprarlos. ¿Será lo que se viene?
La palabra “inconsistencia” fue una de las más mencionadas ayer. Aludía a la supuestamente insuficiente capacidad económica de ciertos ahorristas para comprar dólares, que denunciaba la página web de la AFIP. La verdadera “inconsistencia” es la de un modelo económico que, en 2003, apuntó a tener un dólar competitivo; superávit fiscal y de cuenta corriente, merced al aliento de las exportaciones, y baja inflación, y que hoy, es cada vez menos competitivo internacionalmente, vio desaparecer el superávit fiscal, ve deteriorarse la balanza comercial y asiste a una escalada inflacionaria de grandes proporciones”


























