El temporal en Centroamérica es un “evento extremo”, según el Programa Mundial del Clima

Infolatam/Efe
Ginebra, 19 de octubre de 2011

Las claves

  • Centroamérica comenzó a recibir ayuda internacional en las últimas horas para afrontar el desastre, que podría agravarse en los próximos días dada la previsión de nuevas precipitaciones.
  • Hay un número no precisado de desaparecidos en la región, los damnificados y desplazados superan los 300.000 y los daños a infraestructura y cultivos agrícolas son millonarios.

El intenso temporal que azota Centroamérica desde hace más de una semana, que ha causado casi un centenar de muertos y miles de damnificados, es un “evento extremo” por el impacto socioeconómico que tiene en los países afectados.

Así lo manifestó el director del Programa de Investigación del Clima Mundial (WCPR por sus siglas en inglés), Ghassem Asrar, quien expresó la necesidad de una mejor coordinación entre los países centroamericanos y de una mejora institucional para anticipar, prevenir y responder a este tipo de desastres.

“En términos de magnitud de impacto, de duración y del efecto devastador que tiene, con avalanchas de tierra y perdida de vidas, realmente sí podemos considerarlo un evento extremo”, declaró Asrar en una rueda de prensa para presentar una conferencia internacional sobre el clima que se celebrará la próxima semana en Denver (EEUU).

Asrar recordó que la consideración de “extremo” no tiene que ver solo con el historial meteorológico de un evento, sino también con el impacto social y económico que produce en la zona afectada.

El responsable del WCPR indicó que científicos sudamericanos y centroamericanos, con ayuda de colegas estadounidenses, ya trabajan para determinar las causas detrás de este temporal, pero subrayó la necesidad de que América Central se dote de una red regional para mejorar en el futuro.

Según Asrar, el WCPR, órgano dependiente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), trabaja con el resto del sistema de la ONU para “establecer redes regionales de organizaciones científicas que hagan este tipo de estudios de una manera rutinaria, en vez de tratar cada evento de manera individual cada vez que ocurren”.

“Se trata de garantizar que la infraestructura y el conocimiento están disponibles para evaluar de manera rutinaria las condiciones y poder facilitar la información necesaria”, explicó.

“Es algo que ya hacemos con la información del tiempo a diario. En vez de tratar estos episodios como algo excepcional, debemos tratarlos como parte de la evaluación y el análisis rutinario de lo que ya sabemos sobre el clima en un marco planetario”, agregó.

Asrar aseguró que la mayoría de agencias de desarrollo que trabajan en la región le piden al WCPR que les proporcione esta información “para poder estar mejor equipados y preparados, y hacer frente con más garantías a los efectos de estos eventos”.

El gran obstáculo, señaló, es que casi la mitad de los estados del mundo -y entre ellos los centroamericanos- “no pueden gestionar bien la información que les proporcionamos por falta de medios”.

En este sentido, expresó su deseo de que la Red de Conocimiento sobre Clima y Desarrollo, que tiene su sede regional en Panamá, pueda ser en el futuro el punto común desde el que poder promover y desarrollar estas políticas de anticipación y respuesta.

Centroamérica comenzó a recibir ayuda internacional en las últimas horas para afrontar el desastre, que podría agravarse en los próximos días dada la previsión de nuevas precipitaciones.

Las autoridades informaron de que entre el día pasado 10 y ayer han muerto 35 personas en Guatemala, 32 en El Salvador, 13 en Honduras, 8 en Nicaragua y 5 en Costa Rica.

Hay un número no precisado de desaparecidos en la región, los damnificados y desplazados superan los 300.000 y los daños a infraestructura y cultivos agrícolas son millonarios.

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