¿Y cómo salimos de esta?

El Tiempo

Por Moises Naím

“…no sé -ni creo que nadie sepa- cómo van a evolucionar las convulsiones que están transfigurando las economías europeas o cómo reaccionarán los mercados financieros y los gobiernos en su interminable ciclo de acciones y reacciones.

…Cuando anticipar lo que viene se hace tan difícil, es bueno echar mano del pasado; aun sabiendo que, a veces, lo que pasó antes es una guía poco fiable para vislumbrar el futuro. Sin embargo, el análisis de un gran número de crisis de este tipo en diversos países le ha permitido a Carmen Reinhart, coautora (con Kenneth Rogoff) del magnífico libro Esta vez es distinto: ocho siglos de necedad financiera, identificar las cinco tácticas más comunes que los países altamente endeudados han usado para reducir su endeudamiento.

1) Crecer. Se trata de ir saliendo del problema expandiendo la economía. A medida que esta crece, aumentan los ingresos fiscales y disminuye el peso de la deuda. Muchos países lo han intentado; pocos lo han logrado.

2) Dejar de pagar. En lenguaje más técnico esto se llama moratoria, suspensión de pagos, reestructuración, default o plan Brady. No implica otra cosa que la cruda notificación que los países hacen a sus acreedores de que les pagarán menos de lo que les deben y que lo harán en un plazo más largo que con el que se habían comprometido inicialmente. Reinhart encontró que, desde su independencia en 1832, Grecia ha estado en mora el 48 por ciento del tiempo.

3) Austeridad. Este es un tema tan dolorosamente familiar hoy para los europeos como lo fue en los años 90 para latinoamericanos, rusos y asiáticos. Implica draconianos recortes del gasto público, tanto del superfluo como del que no lo es tanto. Reduce la deuda, pero también saca manifestantes a la calle y, a veces, derriba gobiernos.

4) Inflación. Cuando aumentan los precios, el valor de la deuda en esa moneda disminuye tanto como la tasa de inflación. La inflación es mala para la economía, especialmente para los asalariados, y alivia el problema de la deuda de una manera menos políticamente estridente. Pero no resuelve el del endeudamiento en otras monedas.

5) Represión financiera. Ocurre cuando los gobiernos toman medidas mediante las cuales canalizan hacia ellos mismos fondos que de otra manera irían a otros propósitos o saldrían de la economía. El arsenal es variado, tentador, peligroso y… frecuentemente utilizado. Incluye la imposición de límites a los tipos de interés que paga el Gobierno, la obligación de que los bancos usen deuda pública como parte de sus reservas, la nacionalización de la banca, o partes de ella, y los controles al libre flujo internacional de capitales.

Claro está, ninguna de estas cinco tácticas excluye a las demás y pueden ser combinadas; en particular, la inflación y la represión financiera se acompañan con frecuencia.

Repito: no sé cómo evolucionará esta crisis. Pero sí sé que las ideas de Kübler-Ross combinadas con las de Reinhart ayudan a visualizar lo que hay detrás de muchas de las noticias que nos llegan de Europa”.

Extracto del artículo publicado por el diario El Tiempo

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