América Latina en el mundo económico: ¿Humo blanco?
Infolatam
Washington, 21 de septiembre de 2011
Por Claudio Loser
El 20 de Setiembre, marcando el fin del verano del Hemisferio Norte, el Fondo Monetario Internacional publicó su caluroso veredicto acerca de la situación económica de América Latina dentro del contexto de su publicación emblemática, el World Economic Outlook (WEO). Los principales mensajes han sido recogidos directamente y a través de excelentes comentarios de mis colegas en INFOLATAM.
Las señales que surgen de la lectura del WEO son muy favorables. La región tendría un crecimiento de 4.5% en 2011 y 4.0 en 2012. Estas tasas de crecimiento está por debajo del ritmo que se espera de Asia y África en Desarrollo, los NICs asiáticos y quizás Rusia, pero claramente muy superiores a las de los países “avanzados”.
El WEO indica que aunque América Latina muestra signos de recalentamiento, su comportamiento dista mucho de ser al que estábamos acostumbrados hace una o dos décadas. Características principales son: crecimiento sostenido, reducción en la pobreza, sistemas financieros sólidos, fuerte posición de reservas, y aun una favorable situación respecto de los principales productos de exportación de la región, gracias a solidas cotizaciones de las materias primas. La buena gestión macroeconómica- la mejor en nuestra memoria colectiva reciente- ha rendido frutos, principalmente una relación de deuda pública a PBI reducida (30%), y baja inflación.
EL FMI indica claramente los riesgos en esta situación. La narrativa recalca un exceso de demanda, más allá del crecimiento potencial, y posibles riesgos financieros, debido a los fuertes movimientos de capital a la región. Respecto de ello, debe recalcarse que la posición financiera neta (obligaciones hacia el exterior incluyendo inversión extranjera menos inversiones de la región en el exterior) muestra un saldo deudor neto, pero que a un nivel de 20% del PIB, es pequeño. Este valor es equivalente al de EEUU, y muy inferior a casi 100% promedio para España, Grecia, Irlanda y Portugal.
A pesar de la mayor prudencia y estos llamados de atención, lamentablemente América Latina vuelve a mostrarse complaciente en su actitud, y con peligro de cometer viejos errores. Se declara que estamos en la “década de América Latina”, olvidando que lo mismo dicen en África, mientras que hacia el este se proclama el ”Siglo Asiático”.
El verdadero problema de la región es su capacidad de crecimiento de mediano y largo plazo. Ello representa el verdadero reto económico, tal como lo ilustra el libro que Centennial Group y el Dialogo Inter-Americano preparó para la CAF- “Latin America 2040- Breaking Away from Complacency”. América Latina tiene unos de los menores niveles de inversión y ahorro en el mundo. Además, su trayectoria en términos de Productividad Total de Factores también esta rezagada respecto del resto del mundo emergente, lo que es también el caso en términos de innovación y tecnología e infraestructura. Los logros en términos de educación, e inclusión de grupos marginados, y en general de capacidad competitiva siguen dando mucho que desear.
La región tiene que concentrar sus esfuerzos en todo esto. América Latina está bien preparada para sobrellevar los próximos huracanes. El gran desafío es si tiene la fuerza para continuar navegando por muchos años después de la tormenta, con prosperidad para todos y en posición de liderazgo mundial.






















