70%
La República
Lima, 12 de septiembre de 2011
Por Mirko Lauer
“A dos meses de gobierno una encuesta nacional le da 70% de aprobación a Ollanta Humala. Hay varias maneras de mirar la cifra. Una es que la gente está contenta con el cumplimiento de promesas electorales. Otra es que el estilo de hombre quieto gusta, por contraste con los ímpetus del anterior presidente. Otra es que existe un temor flotante que celebra, algo nervioso, el estilo moderado del gobierno.
Hay una percepción de que Humala está trabajando de acuerdo a un plan. El centro de ese plan es concentrarse en las promesas dadas, y mantener las declaraciones al mínimo, un estilo que tiene casi 50% de aprobación…
Se trata de un estilo castrense, que hace de la necesidad virtud. Humala no es un gran orador, y parece haber entendido que el poder presidencial es un capital político que no debe desgastarse en la argumentación, Y menos en la polémica. La encuesta sugiere que al país le gusta un presidente activo pero remoto…
En este tiempo el gobierno ha tenido algunas patinadas, pero todas han sido atribuidas a funcionarios específicos. El primer ministro ha cumplido con su papel de bombero, pero en el mismo estilo escueto de su presidente. Evidentemente estamos en una luna de miel que no osa decir su nombre. La oposición de extrema derecha espera una patinada decisiva, pero el resto del país mantiene los dedos cruzados.
¿Podrá Humala mantener este estilo que le está dando este 70%?
…Quizás parte del secreto de este 70% es que todavía no hay problemas serios en escena. Muchos conflictos sociales están amilanados por la política social puesta en marcha, y por mensajes en el sentido de que este gobierno está dispuesto a aplicar la autoridad donde corresponda. Pero eso no puede durar indefinidamente. Los reclamos van a hacerse presentes más temprano que tarde.
En el espacio de la política formal es notorio que aliados e independientes del gobierno hacen notar que su tolerancia tiene que ver con la simbólica cifra de los 100 días de gracia. El mensaje es que se reservan el derecho a empezar a criticar, con la mirada puesta en la construcción o fortalecimiento de fuerzas políticas propias. Es obvio que hoy Humala no tiene alianzas firmes.
Pero es indiscutible que ha empezado a administrar con cierta eficacia. Comenzando por la administración de su propia figura y de la gente de la que se ha rodeado. Una parte de ese 70% tiene que ver con el alivio de los de arriba, y otra tiene que ver con la esperanza de los de abajo. Si logra contentarlos a todos habrá logrado una convocatoria inédita en el país”.


























