El fin del idilio con China
Nuevo Herald
Miami, 8 de septiembre de 2011
Por Andres Oppenheimer
“Después de varios años de exportaciones latinoamericanas récord a China —que ayudaron a la región a crecer significativamente pese a la recesión global— hay signos de que esa luna de miel podría estar a punto de terminar.
Cada vez más empresarios y expertos en comercio latinoamericanos se están quejando de que China le compra a la región casi exclusivamente materias primas, y se niega a comprar productos latinoamericanos más sofisticados —y costosos—, impidiéndole así a los países de la región tener economías más diversificadas. Además, las empresas chinas están introduciendo en la región dudosas prácticas comerciales, explotando a los trabajadores y destruyendo el medio ambiente, según dicen.
…Hasta ahora, las empresas chinas tenían una enorme ventaja sobre las firmas estadounidenses y europeas con una larga historia de inversiones en los países en desarrollo: su presencia no era considerada con suspicacia ni con hostilidad…
…un nuevo estudio de la Comisión Económica Para America Latina y El Caribe de las Naciones Unidas, CEPAL, titulado “Panorama de la inserción internacional”, revela que el 87 por ciento de las exportaciones latinoamericanas a Asia —principalmente a China— son materias primas, y sólo el 13 por ciento son productos manufacturados.
En comparación, el 60 por ciento de las exportaciones latinoamericanas a Estados Unidos son productos manufacturados, y el restante 40 por ciento son materias primas, dice el estudio. Una de las principales asignaturas pendientes de América Latina es diversificar sus exportaciones a China, para no ser vulnerables en el caso de una repentina caída de los precios, agrega el informe.
…La aparición de China como principal comprador de materias primas latinoamericanas, sobre todo sudamericanas, ha sido una bendición para la región, pero también se ha convertido en un problema. Ha distraído a los países de la tarea urgente de diversificar sus exportaciones y fabricar productos más sofisticados.
Desafortunadamente, varios gobiernos sudamericanos están engañando a su población afirmando que su reciente crecimiento se debió a un supuesto novedoso modelo económico, más que a una ola de compras chinas que podría no durar para siempre. Ojala que una visión más realista ayude a que estos países procuren intercambios comerciales más maduros con China, que beneficiarían aún más a la región”.
Extracto del artículo publicado por el diario El Nuevo Herald


























