¿Protestas o propuestas?

Infolatam
Coquimbo, 15 agosto 2011
Por Consuelo Ysart

Chile se está polarizando y la causa inicial de este escenario es, curiosamente, algo en lo que todos estamos de acuerdo: la educación necesita mejorar y rápido. Aunque la educación chilena sea la menos mala de América Latina según el test PISA, la variación de la calidad por sectores socioeconómicos es atroz. Se puede hablar de un apartheid en la educación al que indudablemente se debe poner fin.

Hasta aquí todos de acuerdo, pero ¿cómo hemos llegado al punto de polarización en el que estamos?¿qué ha pasado en los últimos cuatro meses para llegar hasta aquí? ¿qué le interesa más hoy a Camila Vallejo, Gajardo y sus enardecidos seguidores… las propuestas o las protestas? Triste, pero parece que el objetivo es hoy lo segundo.

El Gobierno ciertamente no ha sido brillante, pero no se le puede tachar de falta de interés en el problema de la educación. Ya en noviembre de 2010 el entonces ministro Lavín planteó una reforma educacional que él tildaba de “audaz”; ingenuo, no sabía lo que se le venía encima. Aunque de audaz tenía poco su propuesta, sí lo era más que los nulos avances que en esta materia lograron los últimos gobiernos de la Concertación.

En aquel entonces el Gobierno proponía atraer a los mejores alumnos a pedagogía, con un sistema de gratuidad, sueldos y becas por puntaje, una prueba de excelencia para los profesores al momento de egresar, que los directores tuvieran la facultad de despedir a un 5% del profesorado… medidas todas encaminadas a mejorar la calidad, pero insuficientes .

Empezaron después las protestas, el Gobierno reacciona con la propuesta GANE, Gran Acuerdo Nacional para la Educación, y anuncia una inversión de 4.000 millones de pesos en educación, que pasa sin pena ni gloria; no es suficiente ni siquiera para deponer las protestas y sentarse a dialogar.

Cambio de ministro, entra Bulnes y hace una nueva propuesta que tampoco es considerada por Vallejo, Gajardo y compañía siquiera suficiente para deponer las protestas y empezar a dialogar. Da la sensación de que el tema ya no es la calidad de la educación, el tema pasó a ser la deslegitimización del gobierno de Piñera, del sistema parlamentario, que la srta. Vallejo sólo acepta si va a “legislar en función de las grandes mayorías”, cómo si a los parlamentarios y a este gobierno les hubiera elegido una pequeña minoría.

Para rematar, tenemos parte importante de la oposición que en vez de tener altura de miras y apoyar para encontrar una solución dentro de la institucionalidad, deja plantado al Presidente en una reunión pedida por ellos mismos y se descuelga con críticas del tenor de que “el país está cerca de la ingobernabilidad” (Frei). Afortunadamente hay gente como Tohá que reconoce que un quinto gobierno de la Concertación se hubiera visto enfrentado al mismo problema.

Es hora de cambiar las protestas por propuestas. A Chile le falta mucho, hay más reformas que hacer para perfeccionar y darle aire nuevo a esta democracia, como el cambio del sistema binominal, pero una cosa está clara: la negación al diálogo y la radicalización sólo contribuyen a debilitar lo que tanto ha costado conseguir.

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6 comentarios a “¿Protestas o propuestas?”

  1. Alvaro D. dijo:

    De esta movida no saldrán beneficiados los jóvenes en huelga, ni los profesores, ni siquiera la oposición concertacionista; el ganador es el castrismo residual del milico venezolano.

  2. Magdalena dijo:

    Que análisis más simplista, que artículo tan decepcionante…

    “Aunque de audaz tenía poco su propuesta, sí lo era más que los nulos avances que en esta materia lograron los últimos gobiernos de la Concertación.” Esta claro, y los estudiantes lo tienen claro, que el problema de la educación en Chile viene desde hace mucho tiempo y decir que los gobiernos de la Concertación no hicieron nada o poco hicieron para mejorarla, no me parece que sea un argumento pertinente. Quizá sólo sirva para poner en evidencia el oportunismo político de los concertacionistas que apoyan el movimiento y buscan desacreditar al gobierno de Piñera. Si se fija en las últimas encuestas del CEP y Adimark, la ciudadanía rechaza la clase política de manera general, es decir tanto el gobierno que la oposición. Argumentar que de todas maneras poco o nada se hizo antes no justifica la PÉSIMA respuesta que ha dado el gobierno chileno hasta ahora.

    “Cambio de ministro, entra Bulnes y hace una nueva propuesta que tampoco es considerada por Vallejo, Gajardo y compañía siquiera suficiente para deponer las protestas y empezar a dialogar. Da la sensación de que el tema ya no es la calidad de la educación, el tema pasó a ser la deslegitimización del gobierno de Piñera, del sistema parlamentario, que la srta. Vallejo sólo acepta si va a “legislar en función de las grandes mayorías”,” Otro argumento simplista o más bien desinformado. ¿Acaso ha leído las propuestas presentadas por Lavín y, enseguida, por Bulnes? Son propuestas que no sólo son superficiales e incompletas sino que ADEMÁS legitiman algo que es INCONSTITUCIONAL: el LUCRO. Yo no entiendo que el 80% que rechaza el lucro y apoya el movimiento estudiantil sea una minoría como usted dice si nos remitimos a las últimas encuestas.

    “cómo si a los parlamentarios y a este gobierno les hubiera elegido una pequeña minoría.” Vale la pena recordar que la democracia en Chile es un tema cuestionable, y más particularmente en lo que concierne las elecciones legislativas. Por una parte con el sistema binominal y por otra parte con el caso de senadores designados como Ena Von Baer. Hay un análisis excelente del destacadísimo periodista Tomás Mosciatti en donde denuncia la metamorfosis que ha experimentado Von Baer desde que asumió su cargo en el Congreso. Y ayer mientras veía el intercambio entre los estudiantes de la Confech y la Comisión de Educación del Congreso no me pudo causar más verguenza ajena Ena Von Baer al no saber responder a una pregunta BÁSICA sobre como se medía la calidad de los colegios y que sólo “respondió” riendose nerviosamente sin decir absolutamente nada.

    Lo de la negación al diálogo me parece un argumento tan recurrente y, valga la repetición, simplista. ¿Como creen que van a responder los estudiantes si cuando se reclama el fin del lucro (considerando además, lo vuelvo a repetir, que es INCONSTITUCIONAL) el gobierno les responde que lo van a transparentar, lo legitiman y vuelven a repetir que debe haber lucro (cf: Bulnes hoy)? ¿Como creen que van a dialogar con un gobierno que considera que la educación es un bien de consumo? ¿Con un gobierno que CRIMINALIZA al movimiento estudiantil y lo reprime brutalmente durante las marchas, que utiliza hasta militares (cf: Valparaíso), atropella a los protestantes (cf: Stgo y Valparaíso), etc, etc y más etc?

    Por favor, hay que tener una mirada menos parcial… No creo que perder el año escolar y universitario sea algo placentero para los estudiantes y sus familias. No son ellos los intransigentes. Tienen convicciones LEGÍTIMAS que son apoyada por una amplia mayoría. Quizás es también por eso que el gobierno y figuras políticas de la Alianza muestran su repudio a la idea de realizar un plebiscito…

  3. Magdalena dijo:

    Perdón pero ¡¿Porque me han censurado mi comentario?! Estaba bien escrito, bien expuesto y mejor argumentado que este artículo. Y además ciertamente más pertinente que el comentario de arriba… ¡No lo puedo creer, que vergüenza!

  4. Infolatam Infolatam dijo:

    Estimada Magdalena, no se le ha censurado ningún comentario, simplemente estaba pendiente de moderación. Respecto a sus argumentos merecen todo el respeto, solamente puntualizar que los análisis que se publican en Infolatam son dirigidos a un público internacional y tienen que tener una extensión de terminada (menos de una hoja), por lo tanto solo pueden profundizar en los temas hasta cierto nivel. Atte.

  5. Consuelo Ysart dijo:

    Estimada Magdalena, lamento que no esté de acuerdo con este artículo, respecto a sus comentarios permitame rebatirle algunos conceptos:
    1.- Totalmente de acuerdo, la labor los últimos gobiernos ha sido pésima, pero en este artículo era necesario aclarar que el responsable de estas protestas no es solamente el actual gobierno, fundamentalmente por los lectores no chilenos, que pueden creer que esto es así.
    2.- He leído las propuestas, son incompletas, pero sí una base sobre la que establecer un diálogo deponiendo las tomas para empezar a trabajar. Respecto a las mayorías, si bien el sistema binominal a mi juicio es un obstáculo para una democracia más perfecta, al sr presidente (que se elige en forma directa) lo eligió una mayoría de los chilenos y, el candidato comunista, corriente a la que pertenece Camila Vallejo, fue votado por una mínima minoría, por lo tanto no debe sentirse como voz de la mayoría, que sí está en desacuerdo con la situación de la educación, pero también está canasada de las marchas según las últimas encuestas.
    3.- Respecto al lucro, es inconstitucional el lucro en las Universidades no en los colegios y ciertamente durante los gobiernos anteriores se hizo vista gorda con este tema. Ahora hay dos alternativas serias: transparentar y fiscalizar el tema y ver una salida a mediano corto plazo o cerrar las universidades con fines de lucro disfrazado y ver qué se hace con sus estudiantes. El problema como verá no es fácil, y como digo al principio del artículo, todos estamos de acuerdo en que la situación es insostenible.
    Un cordial saludo

  6. Mario dijo:

    El articulo me parece mas una relatoria escueta de hechos, que un analisis profundo del sistema de educacion en Chile y aunando a su actual politica.
    Desde el planteamiento del titulo se marca una tendencia, dejando de lado algunos puntos importantes, como el decadente modelo educacional, que es uno de los mas caros del mundo y de menos calidad.
    Las pregunta que se enuncia como titulo, es ambigua por que lejos de parecer contradictoria, la “propuesta” y la “protesta”, son terminos que no lo son… existe una propuesta del gobierno Chileno que mas parece un paliativo, y una propuesta de su pueblo (80%) que no es escuchada… y no se trata de la lideresa Camila, sino de toda una herencia de descontento. Protestar no es un derecho entonces en Chile es una obligacion, con un gobierno que hace oido sordos a los intereses de su pueblo y beneficia a un sector empresarial que con los creditos (aranceles) explota economicamente una necesidad basica.

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