Sudamérica ante la crisis: sin respuesta común
Infolatam
Montevideo, 13 agosto 2011
Por Nelson Fernández Salvidio
Las cumbres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) van marcando una característica común: expresiones altisonantes de los más interesados en potenciar en serio esta organización y que le asignan un perfil ideológico “progresista”, y precisiones en voz baja de los que tejen para que los compromisos sean lo más flexible posible.
Y una declaración final que puede tener dos lecturas: por un lado, una de gran anuncio para los creyentes en esta asociación que hasta ahora no ha mostrado que pueda concretar hechos relevantes; y por otro, una de tirar abajo los efectos de los acuerdos.
Basta poner un micrófono delante de los ministros de Economía de Argentina o de Venezuela para tener la primera reacción, y alcanza con preguntar of the record a los representantes de Brasil, Uruguay o Chile para lograr la otra respuesta.
Ante el impacto de una crisis internacional que asota las principales potencias económicas del mundo, Sudamérica no puede estar ajena. Siempre, siempre, los primeros comentarios de los gobernantes son de que la región y su país está con buena preparación para enfrentar posibles contagios o impactos colaterales. Y eso, aunque pueda ser cierto, no puede ser tomado como que un país o toda una región pueda quedar al margen de un temporal de la naturaleza que expone la crisis actual.
En Estados Unidos y en Europa, la semana arrancó con alarma y terminó con alivio, y eso se reflejó en los principales países sudamericanos. Tanto en las cotizaciones de acciones de sus bolsas como en las relaciones de monedas.
Los ministros de Economía de los países que integran la Unasur se reunieron el viernes en Buenos Aires y de alguna manera los anuncios del grupo estuvieron teñidos por la campaña electoral de Argentina que este domingo realiza las elecciones primarias previas a la presidencial de octubre.
Justamente el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, hizo de vocero para los anuncios, a pocas horas de competir en las primarias como candidato a vicepresidente de la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el Frente para la Victoria.
Boudou aprovechó el teatro de la Unasur para presentar la reunión como una cumbre que daba solución a la región con la creación de un fondo de reservas para amortiguar impacto de crisis. El primer anuncio parecía de un fuerte compromiso político y “solidario” entre los países sudamericanos, pero bastaron pocos minutos para que otros ministros de Economía hicieran precisiones sobre el alcance del fondo. En realidad se trata de encarar a una comisión que estudie el caso.
Obviamente es lógico que una medida de ese porte no se adopte en una reunión como la del viernes en Buenos Aires y que además para su concreción se requiera un complejo trámite en cada país de la Unasur. Pero Boudou aprovechó sus minutos de cámaras de TV para presentarlo con un carácter de algo que está hecho.
La prensa de la región no creyó mucho. En Argentina fue el diario Página 12, afin al kirchnerismo que le dio más destaque y ese perfil de respuesta fuerte de Sudamérica ante la crisis. Los principales diarios de Sudamérica ignoraron en sus portadas de sábado el asunto y en páginas interiores lo relativizaron para darle el alcance que en realidad tiene.
En realidad, los ministros pudieron llegar a un acuerdo sobre la creación de un “Consejo de Economía y Finanzas de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)” al que se le dio un plazo de 60 días para avanzar en la creación de mecanismos que permitan a la región tener más capacidad de coordinación y reacción.
En este grupo lo relevante es lo que diga Brasil, y en ese sentido el gobierno con sede en Planalto mantiene una conducta independiente del presidente que esté al frente: cautela, comprar tiempo, evitar compromisos rígidos para su país, exponerse como el socio grande comprensivo con sus vecinos y solidario, pero demostrando que no está para regalara nada a nadie. Para Brasil, primero Brasil.
Gobernantes o analistas de otros países han enviado mensajes a Brasilia de que esa nación debe tomar el ejemplo de Alemania que adopta medidas que le cuestan en lo propio pero que son necesarias para cuidar la región. Y que al cuidar la región está cuidando también sus propios intereses. Pero, para Brasil está primero Brasil.
En ese sentido, tras la cumbre de Unasur, el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo que en lugar de crear un fondo anticíclico –como había anunciado Boudou con bombos y platillos que era un hecho- podía ser mejor ampliar el existente “Fondo Latinoamericano de Reservas” (FLAR) que funciona entre países chicos (Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela), pero con escasísimo significado.
Ni Brasil ni Argentina están en ese fondo por ahora.
Boudou había hablado antes de que “el nuevo fondo” se integraría con las amplias reservas que los bancos centrales tienen en la región para amortiguar posibles impactos de la crisis.
El mensaje de Brasil es de usar ese mecanismo, de poca relevancia, quizá para potenciarlo con aporte de algún dinero que los otros países puedan disponer. Una especie de solidaridad acotada, un dique de contención para frenar impulsos populistas de instrumentar grandilocuentes mecanismos de uso de dinero público.
Por supuesto que se habló otra vez de potenciar el tan anunciado Banco del Sur, un sueño del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para “competir” con el BID o el Banco Mundial. Eso precisa aprobación de los congresos de cada país, de instrumentarlo para hacerlo efectivo y … de que cada país ponga en efectivo el dinero comprometido. Parece lejano aún.
También conversaron sobre la conveniencia de “desdolarizar” el comercio regional. Eso enfrenta el problema de cuidado de competitividad que hacen países que vieron valorizarse sus monedas. Y más allá que se efectivice o no, poco tiene que ver con el plan anti-crisis.
Mientras se abre el plazo de dos meses para estudiar el fondo de respaldo para amortiguar impactos negativos cada país enfrenta la crisis internacional como pueda.
La cumbre sirvió para tener la foto de todos los ministros de Economía, para que el ministro argentino y candidato a vice Boudou ganara unos minutos de TV en medio de la veda electoral y para comprar tiempo mostrándose solidario con la región pero sin compromisos concretos.































14 agosto 2011 a las 14:06
en este mundo cada uno de defiende solo, es el slogan de Brasil.
Y por un lado tiene razon. Alemania se arrepiente de ayudar a tanto holgazan griego o portuguez o irlandes, mientras el propio aleman esta ajustado. Es justo eso?
Por alli dicen que el proximo que puede estar en problemas es Argentina, y por eso busca ese banco del sur.
Creo que deberia habe una unidad politica,pero economica, ni de vainas. Con esa fama de uds los ches de no pagar sus deudas, es dificil aliarse.