América Latina: la década de la innovación

Infolatam
Madrid, 13 julio 2010
Por Javier Santiso

La primera década del siglo XXI ha visto cómo los mercados emergentes cobraban mayor protagonismo internacional. Entre 2000 y 2010, el mundo experimentó así un masivo rebalanceo de las riquezas financieras y de los flujos comerciales e industriales a favor de las economías emergentes. La crisis del 2008, desencadenada en los países OCDE, sólo ha hecho acelerar esta tendencia. En la nueva década del 2010-2020 este primer rebalanceo será prolongado por otro: ésta será la década del auge de los países emergentes como potencias consumidoras y promotoras de innovación.

El movimiento ya se está acelerando. En 2011, por primera vez, una empresa no OCDE, podría convertirse en el primer proveedor mundial de la industria de las telecomunicaciones. La china Huawei, después de haber desbancando a la americana Lucent y la francesa Alcatel (su auge imparable provocando de paso  la fusión de ambas), tiene ahora en punto de mira a la sueca Ericsson, hasta la fecha líder mundial. En el mundo de las telecomunicaciones, las multinacionales de los países emergentes ya lideran: China Mobile es la mayor capitalización del sector y la mexicana América Móvil una de las más internacionalizadas y también dentro del top 10 mundial del sector.

En el mundo de las nuevas tecnologías y de Internet también estamos presenciando tectónicas importantes. Las start ups californianas siguen irradiando. Todos los focos están en Factbook, YouTube, Zynga o sus vecinas de Chicago Groupon. Y Nueva York Foursquare. Apple, Microsoft  y Google siguen liderando las capitalizaciones mundiales pero incluso en el mundo digital ya se asoman los emergentes: Tencent Holdings, la mayor empresa digital china, ya es una de las cinco mayores capitalizaciones mundiales del sector, por delante de muchos de los iconos estadounidense.

La rusa Digital Sky Technologies, dirigida por Yuri Milner, está acumulando una cartera de inversiones en start ups internet que ya va más allá de las tradicionales joyas californianas. En 2011, por ejemplo, acaba de apostar 500 millones de dólares en la empresa de ventas por Internet china, 360buy.com. América latina tampoco se queda aquí fuera de juego: en 2011 también, Silver Lake, uno de los mayores fondos de capital riesgo estadounidense ha puesto la mirada sobre Brasil, anunciando un fondo tecnológico de mil millones de dólares para invertir en el país. Israel por su parte se ha convertido en el segundo país con más empresas tecnológicas cotizando en el Nasdaq mientras India se ha convertido en un líder mundial de la industria de servicios tecnológicos.

Sin duda la nueva década verá estos movimientos acelerarseDespués de haber desplazado sus centros de producción hacia los emergentes, estamos viendo ahora como las multinacionales OCDE cada vez más abren centros de investigación y desarrollo en India, China o Brasil, volcando aquí los segmentos de mayor valor añadido. A su vez, las multinacionales de los países emergentes, están colonizando todos los sectores tecnológicos.La coreana Samsung se ha convertido en un gigante tecnológico, la brasileña Embraer en una punta de lanza del sector aeronáutico, las multinacionales taiwanesas ya dominan segmentos enteros como la industria de los semiconductores.

Esta tectónica tiene muchas derivadas. Para países como España, que están en tramos intermedios, sin grandes campeones tecnológicos, puede ser una oportunidad para desplegar una estrategia de atracción, en su territorio, de sedes corporativas para Europa de estas mismas multinacionales. Tencent, Huwaei, Embraer, todas están en procesos de expansión internacional, Europa, África del Norte y Medio Oriente, siendo parte de esta ecuación. Además, en determinados casos, España podría ser una plataforma de expansión hacia América latina. Para ello obviamente muchos pasos tienen que darse, el primer siendo articular conexiones aéreas directas desde Madrid o Barcelona hacia Asia (todo un reto cuando sabemos que Iberia, por ejemplo, apenas tiene vuelos directos hacia Asia).

También veremos crecer la competencia entre los mismos países emergentes para atraer en sus bases nacionales inversiones tecnológicas ya no sólo de los países OCDE sino también (y cada vez más) de otros países emergentes. Es llamativo así el caso la taiwanesa Foxconn Technology (que produce muchos de los componentes de los ipads y iphones de Apple). En 2011, ésta empresa planea invertir 12 mil millones de dólares en la próxima década en Brasil, diversificando así su producción industrial hacia América latina y reduciendo de paso su dependencia de las plantas industriales chinas de Shenzhen. El tema no es menor: de plasmarse esta inversión sería la mayor jamás realizada en el exterior por una empresa de Taiwan. Para Brasil también es un movimiento importante: coloca el país en el radar internacional del planeta tecnológico y se traduciría por la creación de 100 000 empleos directos e indirectos.

Sin duda la década de los 2010-2020 seguirá siendo la década de los emergentes. Pero de una manera algo diferente a la anterior: ya no sólo estaremos presenciando una redistribución financiera de las riquezas de las naciones sino también un redistribución industrial con la innovación como motor de esta nueva tendencia.

Un comentario a “América Latina: la década de la innovación”

  1. Arquitecto Rómulo López Navvarro dijo:

    Vienen tiempos de cambio

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